viernes, 25 de noviembre de 2016

Dos alcoholicos en Malta. Dia 1

Levantarse a las 3 de la madrugada es una putada. Pero claro, no te queda otra si tu vuelo es a las 6 y aun tienes que conducir una hora hasta el aeropuerto. Lo malo es la chuza que agarre hace dos dias. Ayer la resaca fue dura y para colmo no me fui a la cama hasta medianoche. Ya se sabe, el malestar, la enfermedad, el robot hombre dios... que desvario... a ver, centremonos. Si, el malestar de la resaca que no te deja dormir. Vamos, que he dormido tres horitas y mal dormidas, que sumadas a la chuza y la resaca me dejan con el cuerpo absolutamente destrozado. Y es que despues de los cuarenta ya nada es igual, oigan.

Asi que a mi llegada al aeropuerto, y despues del tipico paseillo por el arco de control, lo primero es sentarme en la taza e intentar vaciar mi cuerpo lo mas posible. El dia va a ser mas que largo y me intento acondicionar pero no hay manera. Subo al avion fatal, el vuelo de casi cuatro horas es un puto infierno, y pasar el rato jugando al Candy Crush y leyendo a Salinger no me alivia lo mas minimo. Este Salinger es un puto tarado, realmente empiezo a odiar sus obras, todas sobre adolescentes con traumas pululando por New York en la decada de los 50. Si, autobiografias de si mismo, es un jodido enfermo mental, pero me compre una coleccion del menda y ahora me la tengo que leer por mis huevos. Vamos, que aterrizo en Malta con un jodido y horrible dolor de cabeza.

Si, aun no lo habia mencionado, esta vez mis pasos me llevan a esta minuscula isla en el Mediterraneo, que junto a sus vecinas Gozo y Comino, forman un pais de mismo nombre que la isla mayor, Malta. Idiomas oficiales, ingles y maltes, no oficial pero integrado, italiano. Poblacion, unos cuantos malteses, muchos britanicos buscando el sol y unos pocos trabajadores perdidos originarios de toda Europa en busca de oportunidades. Pero tampoco nos vamos a centrar mucho en la geografia y demografia del lugar. Aqui se viene a lo que se viene, al vicio, a chupar, comer, desfasar, jugar, putas, mas vicio, muchos vicios, mas y mas y mas... Y algunos como nosotros tambien, si tenemos algun momento de claridad mental entre chela y chela, venimos a echar un ojo a propiedades de cara a una posible futura inversion. Ya veremos.

Aunque para mi uno de los grandes placeres de viajar es hacerlo en solitario, esta vez nos hemos buscado a un compañero de aventuras a la altura de las circunstancias. Toni es un personaje digno de conocer, obviamente no voy a dar detalles personales de el para preservar su anonimato, solo decir que disfruta del vicio de la misma forma que yo (o mas) y que tiene una filosofia de vida ya mas que decidida, sobre todo despues de los cuarenta, como yo siempre digo, que es cuando te cambia todo. Trabajador, si, hasta la medula, pero caramba, cuando no se trabaja en algo hay que emplear el tiempo. Y esa es tambien mi filosofia de vida. Odio a esos imbeciles que no saben distinguir el trabajo de la diversion, lo mezclan y al final no hacen ni una cosa ni otra. Nosotros trazamos una linea que diferencia ambas materias hasta el extremo, aunque con un punto comun, la dureza. Esto es, trabajar muy duro, y divertirse tambien de forma muy muy muy muy dura.

Me estoy explayando mas de la cuenta. Cuatro parrafos y apenas si he aterrizado. Despues de recoger el vehiculo que hemos alquilado y teniendo en cuenta que Toni aterrizara dentro de cuatro horas, decido hacer una primera inspeccion por nuestro hotel y zonas aledañas. Desde el aeropuerto de Luqa hasta St Paul's Bay, donde esta el hotel, hay media hora de conduccion. Oh si, la conduccion maltesa. Es una mezcla entre el sur de Italia, el norte de Africa y Mexico. Aqui no hay leyes. En una rotonda tiene preferencia el que se meta mas rapido, Si solo hay un carril, siempre hay dos filas de coches, los stops son un 'acelera y pasa antes que venga nadie', y para colmo las señales de limitacion de velocidad en lugar de ir bajando los guarismos a medida que llegas a un cruce, los van aumentando. Tremendo.

No lo he comentado pero no es la primera vez que vengo a este pais. Hace seis años ya estuve en Malta, asi que aun recuerdo la mayoria de estas 'curiosidades maltesas'. De la misma forma, a medida que voy conduciendo y atravesando la isla hacia el hotel, voy recordando las rutas y caminos. Aun asi, nunca esta de mas llevar el navegador que, como ya vereis, en los sucesivos dias nos va a jugar alguna que otra mala pasada. La tecnologia no siempre ayuda al hombre. Pero dejemonos de reflexiones que ahora no van a ninguna parte, porque ya estoy en el hotel, en mi habitacion con balcon y vistas a la piscina. Mi primera idea al llegar aqui era dormir un rato hasta el momento de tener que ir a recoger a Toni, pero mira, resulta que no puedo. Sera el calor, algo mas de veinte grados, demasiado para mi. Asi que me doy un paseo por las calles contiguas, para ir explorando el terreno y sobre todo para tomar nota mental de los bares mas cercanos. El Alex Bar, el cual veo infestado de viejos a traves de sus ventanas, va a ser sin duda la primera parada en cuanto Toni llegue. Me doy un garbeo por el paseo junto al mar, bajo, toco el agua, me aburro, subo, vuelvo al hotel y ya es hora de ir a recoger a Toni. Vamos alla.

Ahora me gustaria saber donde cojones esta Toni. Su avion ha aterrizado hace media hora y todos los pasajeros han salido pero de el no hay ni rastro. No me queda otra que llamarle. Ah si, esta en Malta, ya, en el Hard Rock Cafe del aeropuerto, chumando. Joder, es que no ha podido ni salir por la puerta, ha visto una barra y se ha quedado pegado. Esto promete. Por fin nos encontramos, subimos al coche y de nuevo rumbo al hotel. Basicamente a dejar sus maletas y preparar nuestros gaznates. Entre pitos y flautas ya son las cuatro y pico de la tarde y ninguno de los dos hemos comido nada en todo el dia. Pero el hambre puede esperar. Nuestra primera parada tras el hotel va a ser, como no podia ser de otra manera el Alex Bar. Y alli conocemos a una de esas amigas que a partir de ahora ya no se va a separar de nuestras vidas jamas, su nombre es Cisk.

Cisk es una lager rubia de sabor intenso y 4.2% de alcohol. Es la cerveza local maltesa por excelencia, alla donde vayas en Malta la tienes. Nos gusta y mucho, a pesar de que veo que el susodicho bar tiene una bandera escocesa y un grifo de Tennent's. Pero me contengo. Donde este lo de casa... pero no, me tengo que contener. La Cisk esta estupenda. Pagamos cinco euros por dos pintas, lo cual nos alegra mucho. Bajamos hasta el paseo junto al mar pero ya ha anochecido asi que nos damos cuenta de que a estas horas paisajes vamos ya a ver pocos, por lo que seguimos la ronda de bares. 'El mono' es un sitio en primera linea de mar al que denominamos asi porque tiene un simio de madera en la entrada. Alli nos hacemos unos ales malteses, ya sabeis, cerveza amarga tipica inglesa. Yo no soy muy fan pero a Toni le recuerda a sus dias de juventud en Londres. Nada del otro mundo, aqui no hay mucho mas que rascar y esta zona es un poco mas cara, mejor retornar a las callejuelas junto al hotel. La siguiente parada en el bar escoces, tal cual, ya he dicho que lo de casa tira mucho. El propietario es de Edinburgh, asi que paso de hablarle del Celtic, que es lo que se terciaria en otra situacion. Mi subconsciente me traiciona y casi pido una Tennent's, al final caen dos Cisks mas, y entre banderas escocesas y tios hablando ingles con el mismo acento que disfruto a diario entre Parkhead y Merchant City, Toni y yo nos ponemos a jugar al billar.

Entre pachangas y birras ya vamos finos. Nos emplazamos con el tipo de Edinburgh para mañana mientras seguimos la ruta. Como tenemos algo de gazuza, entramos en una especie de pub raro que tiene la cara de Lady Di en la puierta. Alli la musica que suena es Julio Iglesias en italiano, Todo es bastante macabro, incluido el combo de comida china que nos pedimos, que basicamente es fritanga y de chino tiene poco. Mas Cisk. Creo que aun paramos en algun otro pub pero obviamente no lo recuerdo muy bien. Y bueno, que ya es hora de cenar. Aqui recuerdo lo que mi viejo amigo 'el joven' me dijo hace tiempo sobre Malta, 'los mejores sitios para jalar son los que empiezan por Ta'. La eleccion es facil, en plena zona turistica, un sitio rustico llamado Ta Pawla nos abre sus puertas.

La 'jovencita', como Toni denomina a una joven camarera que esta de muy buen ver, nos alegra el inicio de la cena. Como ya vamos finos, damos la murga con el vino y pedimos un tinto italiano que esta realmente cojonudo. Y para empezar nuestra estancia en la isla, el plato tipico de Malta, conejo. Yo siempre he sospechado, con la cantidad de gatos que hay en esta isla, que no es conejo lo que sirven en los restaurantes. Pero no somos nada quisquillosos, y la verdad es que a estas alturas de la noche ya nos da todo igual. Como entrante pedimos pasta de la casa, obviamente la pasta por estos lares tambien esta increible. Y la cena transcurre entre risas, comentarios, tragos de vino y un autentico gozo para nuestros paladares, hasta que aparece la macedonia.

No, no es una macedonia de frutas, en todo caso de melones. La macedonia es Biljana, una camarera que nos deja a ambos sin habla, hasta el punto de que la 'jovencita' ha desaparecido ya totalmente de nuestros radares. Se acabo el disfrutar de la comida. Ahora ya no le quitamos ojo a la macedonia en cuestion. Un poco mas y al acabar la cena le dejamos mas propina que lo que la propia cena cuesta en si. Como aun no tenemos bastante, montamos el numero a base de chupitos y cocteles. Nuestras caras ya estan desencajadas y yo empiezo a perder totalmente el equilibrio. Pero, aun ciegos como una cuba, no nos vamos sin preguntarle a la macedonia si trabajara mañana. La respuesta es afirmativa. Pues esta claro. Mañana volveremos.

Pero no nos vamos a ir a dormir asi, vamos muy doblados. Mejor que nos tomemos otra a ver si se nos baja. Nuestra ultima parada es el Watson, que va a resultar el lugar mas sordido de toda la zona cercana al hotel. Alli hay un tipo vestido como Raphael, cantando como el culo y montando una especie de karaoke-show para nadie, porque el pub esta vacio. Intenta cantar a Orbison y Sinatra desafinando hasta extremos pateticos, se nos acerca y le damos largas mientras intentamos bajarnos una Cisk. Para rematar, entra en el pub, con las primeras notas de la cancion Pretty Woman, un extravagante personaje al que no dudamos en denominar 'Julia Roberts'. Julia es una autentica foca en torno a los sesenta tacos, con traje rojo ceñido que deja ver sus asquerosos michelines y celuliticas piernas podridas con una claridad vergonzante. Toni no puede ni acabarse la Cisk, a mi ya no es que me entre sueño, sino asco, cuando la tipa se pone a bailar (o lo que sea) al lado del Raphael. Esta decidido. Nos vamos a la puta cama. Tan doblados y cansados que caemos dormidos en 30 segundos, aunque tampoco os creais que me acuerdo mucho de ello.
 
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