lunes, 28 de noviembre de 2016

Dos alcoholicos en Malta. Dia 3

Nos despertamos. Y en medianamente buenas condiciones. Parece ser que finalmente fue un gran acierto lo de retirarse ayer a una hora mas o menos temprana. Hoy amenaza lluvia pero de verdad, hasta el punto de que las primeras gotas empiezan a caer. No podemos, pues, perder tiempo si queremos hacer un poco de turismo, aunque nuestra idea principal sigue siendo el mamoneo. Pero ya se sabe, hay que fingir un poco. Sin tiempo ni para desayunar, cosa que ya haremos en ruta, nos subimos al coche y enfilamos direccion sur hacia nuestro primer destino del dia, la espectacular ciudad fortificada de Mdina. Ya sabeis, como siempre dice el navegador por estos lares, veinte minutos al destino.

El cielo parece que quiere aguantar, aunque siguen cayendo gotas aisladas. Queremos darnos prisa porque se avecina una buena tromba de agua. Encontramos facil aparcamiento junto a la entrada de la ciudadela y ahi que nos disponemos a recorrer sus empedradas callejuelas cual atontados turistas. Aunque tratandose de nosotros, el tema bares siempre esta presente, vamos, que aunque sabemos que aqui son mas caros de lo habitual por el rollo turistico, no se nos escapa alguna que otra miradilla de reojo tanto a Toni como a mi. Es lo tipico de sabemos que no debemos, pero al final lo vamos a hacer. En vista de que la desesperacion es mutua, convengo con Toni en salir de la ciudad-fortaleza, buscar algun garito de viejos en la ciudad aledaña de Rabat, y alli tomarnos las primeras del dia con algo solido para llenar el estomago tambien.

A pesar de que siempre he tenido un gran sentido de la orientacion, no te creas que es facil salir de este puto laberinto que es Mdina, sobre todo cuando vas desesperado y con sed, que se te nublan todas tus facultades. Al final conseguimos salir entre una lluvia que, ahora si, se empieza a hacer mas intensa. Como por arte de magia, me dirijo cual automata hacia la calle mas cochambrosa y asquerosa que debe de haber en todo Rabat. Los huelo, se que aqui tiene que haber un bar de esos traperos que nos encantan. Y no falla. Un folio pegado a una puerta que mas parece de una vivienda (realmente mugrienta, por cierto) que de un comercio, nos informa de que se sirven desayunos ingleses a cinco euros. Una doble mirada entre Toni y yo con evidente significado afirmativo nos basta para encaminar nuestros pasos hacia el que bien podriamos denominar como 'el bar de los horrores'.

Tres mesas. Pero realmente solo una y media utilizable. En la media, una vieja sonriente tomandose un vaso de leche nos saluda efusivamente. Pensamos que es la dueña, pero se ve que no es mas que una vecina que se aburria en casa y ha bajado a tomarse su lechita al cutrebar. La barra mide metro y medio, porque si midiera mas, no cabria en el puto cuchitril donde nos hemos metido. Detras, un viejo muy raro que no hace mas que mirar un ordenador. Hasta que no me dirijo a el para pedirle dos Cisk, no me hace ni puto caso. La vieja de la leche sin embargo empieza a darnos la brasa con los tipicos de donde sois, primera vez en Rabat, os gusta, y demas preguntas habituales.

En fin, que nos sentamos en la unica mesa utilizable, previa estupida pregunta al viejo raro sobre donde podemos sentarnos. Ni nos contesta, pero tampoco hay muchas posibles respuestas, la verdad. Ahora me empiezo a cuestionar si lo del desayuno ingles sera cierto o no, porque en este sitio no se yo si... asi que le pregunto al viejo, que simplemente mueve un dedo en direccion a una cortinilla que parece llevar a una cocina. De alli sale una tipeja tambien muy rara que dice que en cinco minutos lo tenemos listo. Pues nada, nos cascaremos esta Cisk y nos pediremos otra mas, como toca. Fijo mi vista en las paredes, de piedra pura y dura sin nigun tipo de recubrimiento ni adorno. Mientras tanto Toni intenta jugar con una especie de perro raro (todo en este sitio es jodidamente raro), que mas bien parece una rata escualida. En realidad creo que se parece bastante al dueño del local, ahora que lo pienso.

Finalmente conseguimos el papeo, que curiosamente esta cojonudo. El sitio sera lugubre, pero por lo menos se lo curran. La aventura de ir a mear es mejor todavia. El tipo de la barra me indica con su dedo, hablar le sale caro, que por la cortinilla al final. O sea, que inspecciono todo el local, porque no hay mas. Pasando la cortinilla de marras hay un pasillo en plan catacumba, que hace una ele, y a medida que avanzas se va haciendo mas estrecho y oscuro. La cocina es una de estas electricas cuadradas de los años... vete a saber. Aposentada en mitad del pasillo, de forma que apenas deja espacio para pasar. Joder, ahi nos han hecho el desayuno. Sigo el pasillo, y despues de pasar una seccion llena de escobas, cubos y rollos de papel del culo medio en penumbra, llego hasta la taza. Y digo bien, taza, porque no hay ni lavabo ni nada mas, solo una taza para depositar tus excrementos. No se si hay luz, si la hay no la encuentro, asi que meo totalmente a oscuras. Toni me reemplaza en la sesion de vaciado de vejiga, con la diferencia de que el si que encuentra la luz, para su horror. El habitaculo donde esta la taza, donde practicamente has de entrar agachado, esta lleno de telarañas por todas las esquinas, techo, suelo... con arañas incluidas. Vamos, que no se nos ha caido una en la polla de milagro.

Interesante lugar, sin duda. Tras el copioso desayuno nos hacemos un par de cafes malteses, de sabor completamente diferente (mas fuerte y tostado) a los cafes mas habituales del resto de Europa. Toni quiere copa, asi que le pido al viejo raro que me ponga un brandy o algo. Para tener una barra tan minuscula tiene un buen surtido el cabron, me ofrece una botella que parece un Napoleon o algo bastante caro, pero la etiqueta me es desconocida. Llena medio vaso y se lo pasa a Toni. Cuando nos pasa la cuenta vemos que ni nos lo cobra, y de las birras yo creo que se le ha olvidado alguna. Pero bueno, tampoco me extraña teniendo en cuenta la atencion que nos estaba prestando. Por supuesto cuando dejamos el lugar el tipo sigue con la nariz pegada al ordenador y ni nos dice adios.

Final de la historia en Rabat, cogemos el coche, ahora si con lluvia de verdad y nos dirijimos a las bahias del oeste de la isla, de las pocas playas de arena de toda Malta. Despues de visitar un par de tranquilos pueblecillos el navegador nos la juega. En direccion a la Golden Bay nos saca de la carretera principal, nos cuela por lo que primero es un camino vecinal, despues desaparece el asfalto, luego se estrecha hasta el punto de que no cabe el coche y finalmente el camino no son mas que piedras y matorrales. Pero el navegador a lo suyo, continue recto por esta via. Via lactea, no te jode. En fin, que intento dar la vuelta, lloviendo a cantaros, sin espacio, en mitad de una inclinacion bastante pronunciada y con las ruedas patinando sobre el barro y las piedras. Yo ya me veo que de alli no salimos, el embrague empieza a chirriar. Toni creo que tiene ganas de bajarse del coche no vaya a ser que nos vayamos precipicio abajo, pero con la que esta cayendo casi mejor matarse que acabar como una sopa.

Bueno, lo que siempre digo, agradezco el dia en que aprendi a conducir de una forma bastante eficiente. De otra manera, aun seguiriamos en aquella montaña perdida de Malta, o al menos el coche, porque realmente daban ganas de dejarlo alli plantado, con el puto navegador incluido, y largarnos a cascarnos unas Cisk. Por fin retornamos a la carretera principal, con el automovil embarrado como si acabasemos de terminar el rally de Finlandia. Al cabo de un rato el simpatico navegador nos recalcula la ruta, vaya hombre, y en unos minutos por fin llegamos a la jodida Golden Bay. Que si, que es una playa muy bonita y supongo que turistica, pero con la que cae lo mejor que podemos hacer es buscar un bar y cascarnos una pinta de Cisk. Despues de la puta aventura del coche que bien que sienta.

Aun es pronto, despues del desayunazo no tenemos hambre, asi que pensamos que podemos ir hasta el final de la isla, al punto del que salen los ferrys, a ver si hay algun viajecito rapido a Comino, una de las islas del archipielago maltes. Pero a medida que llegamos al lugar, la lluvia pasa a ser tormenta criminal. El limpiaparabrisas no da mas de si, Toni me comenta que mejor dejar lo del paseo en barco, que curiosamente habia sido idea suya. Asi que en mitad de un autentico temporal, en una hermosa carretera junto al mar, doy media vuelta, aunque con la visibilidad que hay, y el viento y la lluvia arrastrando el coche, un poco mas y acabamos en el fondo del Mediterraneo.

En este estado de cosas no nos queda otra que volver al hotel o... la macedonia. Si, acabamos de recordar que hoy estaba trabajando todo el dia en un pueblecillo que nos pilla de camino. Lo malo es que no sabemos donde esta el restaurante, ni siquiera como se llama. Pero como tenemos la suerte de los alcoholicos, para alla que vamos a ver si lo encontramos por casualidad... Pues no. Tampoco insistimos mucho, la verdad, porque con la que cae no nos apetece ponernos a dar vueltas por toda la costa maltesa. Ademas, ya hemos visto esta mañana en el facebook de la pajara que esta liada con un maromo ruso. Somos tipos corteses y caballerosos y no nos gusta meternos en establos ajenos. Y bueno, que llueve mucho y pasamos de dar vueltas como gilipollas, basicamente.

Ya de retorno en el hotel continua la lluvia, son las tres o cuatro de la tarde y seguimos sin hambre, pero con una sed bastante truculenta. Pues decision facil, ruta de bares. Para abrir boca un clasico, el Alex Bar, con su tipico ambientillo de viejos. Para continuar descubrimos un macabro pasillo que conecta nuestro hotel con el Watson, si, el pub de Raphael y Julia Roberts, que por suerte hoy no pululan por ahi. Vaya, un billar, pues seguimos con nuestro pique, y por supuesto con dos Cisk mas. Bueno, ya hemos mitigado un poco la sed. Hagamos algo diferente, ya puestos, una sesion de piscina climatizada en el hotel, que fuera llueve y esta el dia desapacible. Pues ahi vamos.

Toni no tiene bañador, pero los calzoncillos oscuros bien pasan por uno, eso si, le sugiero que coja unos limpios, mas que nada por no mezclar los trocillos de mierda con el agua de la piscina. Yo agarro mis bermudas con la bandera escocesa y al agua patos. No hay nadie, mejor, porque para ver a dos alcoholicos chapoteando y soltando tacos, casi mejor asi. Curiosa piscina, el agua esta realmente caliente y es salada, por lo visto traen el agua directamente del mar y la climatizan, pero eso si, esta cristalina y transparente como en una paradisiaca playa del Indico. De repente ha entrado una pareja con su niño. Si, mira, para familias estamos. A tomar por culo la piscina.

Ya nos hemos relajado, hora de seguir mamando. Como tenemos toda la tarde por delante, vamos a probar nuevos pubs. El Red Lion ayer nos dio buena espina al pasar junto a su puerta, aunque no entramos, con decoracion musical y todo un mueble lleno de diferentes tipos de botellas de Jack Daniels, llenas, por supuesto. Aparte de las rituales Cisk, como tambien hay cocina en el lugar, nos pedimos algunos platos tipicos para compartir. Los mejillones nos defraudan bastante y las beef olives (tronchos de ternera rellenos de mas ternera) no estan mal del todo, aunque prefiero las que hacen en Glasgow. Pasamos un buen rato comiendo y chuzandonos en este lugar y despues visitamos 'el mono', si, el local del mono de madera en la puerta junto al paseo maritimo. Resulta que es la happy hour de dos cocteles por uno. Asi que yo me pido dos cocteles de cerveza, paso de mariconadas. Toni pasa mas aun de las mariconadas y se pide una puta y jodida cerveza.

Todavia tenemos algo de gazuza pero no ganas reales de cenar. Como la macedonia tampoco esta en el restaurante de las dos ultimas noches, pues tampoco nos llama sentarnos a cenar. Asi que nos vamos a otro pub, este en la zona pija que visitamos ayer de refilon. Es mas rollo pub britanico. Hay billar, seguimos con nuestro vicio, y por supuesto con mas alcohol. Yo veo que tienen mis habituales sidras, asi que me pido una, Toni sigue con sus putas y jodidas cervezas. A nuestro lado dos jovencitas casi recien salidas de la adolescencia se estan cascando un coctel de unos tres litros. Es mas, se cascan dos o tres de esos cocteles. Se comen un plato de nachos como si estuvieran lamiendo pollas, Toni se pone nervioso pero a mi me entra hambre de ver el papeo, debe ser que ya estoy viejo. Nos pedimos un par de combos de fritanga, estamos a punto de reventar, pero nos pedimos dos cervezas mas.

Aun visitamos otro pub mas, aun mas pijo, este ya casi rollo discoteca. En la barra hay una tipa rubia con gafas que me recuerda a Laurent Fignon, si, aquel ciclista gabacho de los 80. Encuentro parecidos muy raros a veces pero Toni me da la razon por completo. Nos tomamos una sidra y una cerveza que a Toni le cuesta acabarse, sin embargo cree que con un single malt no tendria problema. Se lo pido, por supuesto un Oban, la madre patria siempre por delante. Pues tenia razon Toni, con el Oban no tiene ningun problema, se lo acaba y bien acabado. Salimos realmente mamados del pub, hasta el punto de que ahora la Fignon me recuerda a Tom Petty con lupas. La tipa se da cuenta de que la estoy mirando y me sonrie, y le faltan varios piños, mal vamos... Bueno, como cubas vamos, asi que lo mejor, retirarse. No se que puta hora sera pero nuevamente, al igual que la primera noche, no recuerdo haber llegado al hotel y echarme a dormir. Ha debido de ser buena pues.
 
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