Una opcion que calibro es la de buscar transporte a la ciudad española de Ceuta, que apenas queda a una hora por carretera y que podria ser un puntazo, ya que nunca visite el lugar y, al no tener aeropuerto, quiza esta sea una de las mejores oportunidades que voy a tener en mi vida, ya que la tengo literalmente al lado. Pero piponeando por internet veo que el viajecito no es demasiado facil y quiza debi de haberlo iniciado ya hace unas horas con una planificacion mas concreta debido a las dificultades logisticas que conlleva. Mira, me parece que no me voy a complicar mas. Saldre a pasear unas cuantas calles por Tanger en plan random y en cuanto me agobie busco un sitio para jalar y luego voy a Casa Pepe a comprar chelas para la noche.
Y ahora que menciono lo de jalar... Voy a repetir una estrategia que ya acometi antes en otros paises que visite en su dia. Busco una lista de los mejores restaurants de la ciudad y si alguno me pilla cerca de por donde me muevo, alla que voy. Mira, Restaurant Marysol, pescado y marisco, y lo tengo apenas a tres o cuatro calles del alojamiento. Oye, pues una mariscadita apetece. Espera, que ya si eso, llamo y reservo para de aqui a un rato. Si, hola, estooo... una mesa para una persona para las 12.15. Vale, estupendo, solucionado. Pues casi que, como me he encantado un poquito y ya se me han hecho cerca de las diez, lo que voy a hacer es darme un breve paseo por las calles cercanas al alojamiento, comprar la metralla etilica en Casa Pepe, que me queda aqui al lado, y luego, despues de dejarlo todo de vuelta en el apartamento, dirigirme a mi cita culinaria.
Dicho y hecho. Paseo, compra de metralla en la que en estos momentos ya es mi tienda preferida de toda la ciudad, chelitas puestas a refrescar en mi refrigerador y, como aun me queda tiempo, minimo paso por el supermercado de aqui abajo para complementar con algo de comida rapida por si a la noche me entra gazuza. Y hale, ahora enfilo el boulevard hacia abajo y en apenas cinco minutos llegare al susodicho restaurant marisquero y comenzare a darme mi festin estomacal. O no, porque en Tanger, y ya lo vimos en la primera jornada con la chuza, las cosas nunca son tan faciles como uno a priori pueda pensar.
12.15. Hora de mi reserva para comer. El Marysol esta cerrado. ¿Pero que cojones...? Si hace un par de horas he llamado y me han reservado la mesa. De pronto veo que la persiana del local se abre, un tio cincuenton con bigote sale de dentro y la vuelve a cerrar a cal y canto. Pues este no se me escapa. Oye, tio, ¿pero a que hora abre el restaurant? "Cuatro de la tarde". ¿Como? Pero si hace un rato he reservado una mesa para esta hora. "Cuatro de la tarde", insiste el bigotudo encogiendose de hombros. Y el menda se pira, como si nada. ¿Pero sera posible? ¿Que puta formalidad es esta? ¿O que puta broma de mal gusto? Vamos, que me quedo sin mariscada. Pues jodeos, putos vagos informales de los cojones, que vosotros os vais a quedar sin mi plata.
Me voy a pasear, hale, hasta que se me hinchen los cojones. Pillo varias avenidas al azar y me tiro una hora de enfurecido pateo. Ciertamente se me ha quitado hasta el hambre, pero en cualquier caso lo del restaurant del marisco no es una excepcion. En todo mi caminar no encuentro ni un solo sitio para comer abierto. Incluso, en mi desesperacion, me acerco a una zona donde veo que se concentran varios restaurants tipicos españoles y hasta uno de sushi. Nada de nada. Mira que me da que voy a enfilar mis pasos hacia mi alojamiento y me voy a meter un papeo a base de jugo de cebada que no va a dejar titere con cabeza. Coño, espera, ¿que es eso redondo que aparece ahora delante de mi?
La Plaza de Toros de Tanger. Flipo. ¿A esta gente tambien le va el arte taurino? Lo cierto es que la construccion es de un tamaño mas que considerable y esta absolutamente funcional e impoluta. ¿No habra hoy corrida y asi de paso me distraigo? Pero no encuentro ningun cartelon informativo ni similar que me aclare si el lugar esta realmente en uso o es solo de decoracion. Pero vaya tela, la verdad es que es bastante imponente. Y a todo esto, que ahora, de pensar en la accion taurina y en el bichejo dando vueltas por la arena intentando pillar por banda al torero, me ha entrado un hambre criminal de filete de toro. Mira, que al final me voy a por mis chelas, que sera lo unico que me solucione este dia tan extraño que estoy teniendo.
Tres y media. Apartamento. Balconcito. Chela y latas de conservas. Y un poquito de queso y otra chela. Y otra chela con otra chela. Y chela, chela, chela... Yo no se para que cojones buscaba un restaurant en esta ciudad, si en realidad no me iban a servir alcohol y aqui en mi alojamiento tengo todo lo que necesito. Menuda velocidad de crucero estoy pillando. Hasta el punto de que anochece y yo sigo aqui mamando como un cosaco en el balconcito, y me enciendo, y no paro, y... Joder, que putada. SE ME HAN ACABADO LAS CERVEZAS.
Al final se me fue la pelota bebiendo y no controle que lo que tenia era basicamente para terminar la jornada contentillo, no para pasarme toda la tarde sin parar de empinar el codo. ¿Y sabeis cual es la pesima noticia? Que Casa Pepe ya hace horas que cerro. O sea, que no tengo donde conseguir mas. Y son... las siete y media. ¿Que hago, me voy a dormir ya? Coño, espera, el bar del hotel del primer dia. Hombre, es verdad que cada chela costaba cinco pavos, pero entre eso y el dique seco... Aunque tambien es cierto que hoy voy ya bastante puesto y ya veremos si me dejan entrar, porque a estas alturas ya debo de apestar a alcohol por todos mis poros.
Ah, poderoso caballero es Don Dinero. Esta vez, a diferencia del primer dia, ni pregunto en recepcion. Entro en el hotel y no digo ni mu. Como ya se donde esta mi objetivo, simplemente enfilo el pasillo de la derecha y que el recepcionista piense lo que le de la gana. Ya estoy ante la barra y, vaya, hoy tenemos camarerita de veintipocos, mejor aun. A ver, chiquita, ponme una y no te vayas muy lejos, que no va a ser la ultima. Diez de la noche, caigo redondo sobre la cama de mi apartamento sin saber muy bien que ha pasado. Bueno, seguro que si digo que me tire un par de horas mamando en el hotel hasta que ya no podia ni tenerme en pie, no me desviare mucho de la realidad. Otro dia tachado en el calendario. Y seguimos para bingo.
