lunes, 16 de marzo de 2026

Tanger 4. Andando al aeropuerto

Esto de estar de visita en un pais musulman debe de influir, supongo. Me refiero a lo de no despertarme nunca con una buena goma. Debe de haber algo en el ambiente que hace que nadie tenga resaca. Claro, como esta gente no puede chuzarse debido a su estricto codigo religioso, pues lo hacen en casa a escondidas y a ultima hora. Y despues, como tienen esa extraña magia en torno a ellos, se levantan al dia siguiente y parece que nunca hayan probado ni una sola gota de alcohol. Vamos, que la conclusion es esa, que aqui hay algo invisible que hace que nunca te levantes jodido. Y eso que ayer le pegue.

Conyuntura de la jornada: pues basicamente que hoy es mi ultimo dia en Tanger, en torno a la una debo dejar el alojamiento y mi vuelo de regreso a casa es a las diez de la noche. Me puedo tomar con calma la mañana, desde luego, y relajarme un poco en el apartamento mientras limpio y recojo. Pero aun asi todavia me sobran demasiadas horas, incluso aunque pretenda llegar con bastante antelacion al aeropuerto. Pues, oye, vamos a retomar una buena costumbre que frecuentemente me gusta experimentar en mis viajes. Me refiero a lo de ir caminando al aeropuerto. Porque normalmente es un pateo largo y siempre ves cosas y barrios extraños, que de ninguna otra forma vas a poder visitar.

Despues de acabarme las ultimas viandas que aun guardaba en el refrigerador (por desgracia solamente solidas), e incluso pegarme una cabezada accidental, tal era mi relajacion, me bajo a la recepcion y realizo el correspondiente check-out. A la pregunta de si necesito un taxi, muy sinceramente respondo que me voy a ir paseando hasta el aeropuerto, ante lo que la jovencita marroqui del mostrador se echa las manos a la cabeza e intenta convencerme de que no lo haga. "¿Pero usted sabe lo lejos que esta? Caminando pueden ser mas de tres horas". Ya, ya, si a dia de hoy tenemos Google Maps y todo eso ya lo tengo mas que estudiado. Pero mira, chica, tengo piernas y estoy aburrido, asi que... adios.

Inicio camino. La verdad es que el papeo que me meti antes de salir apenas si fueron dos rodajas de mortadela de pavo y un chusco de pan, con lo que me he quedado un poco a medias. Y especialmente si tengo que acometer una marcha de tres horas. Asi que voy mirando por todas las esquinas y bocacalles por si viera algun sitio para menear el bigote abierto. Pero adivinad... Exacto. Misma tonica de ayer. Absolutamente todos los locales cerrados. Callejeo primero por barrios deprimidos, para despues girar por una avenida que en dos horas me dejara practicamente junto al aeropuerto. Y nada de nada. Aqui la gente no come.

A pesar de la monotonia de la larga avenida, del trafico y del clima tipo invernadero que nos ha tocado hoy (calor y un extraño resol entre las nubes), el paseo se me hace mas o menos ameno. Paso nuevamente junto al estadio de futbol de la ciudad (el primer dia lo hice en automovil), luego atravieso una zona muy pija y cuidada que pronto me doy cuenta de que es el campus universitario, despues una barriada de chaletitos pudientes con un hospital privado enorme entre todos ellos... En fin, las cosas que tiene Tanger y que los turistas rara vez visitan. Y bueno, que tras casi tres horas, efectivamente, tomo un ultimo giro a la derecha y enfilo otra larguisima avenida (avenida del Aeropuerto, creo que se llama), que ahora ya directamente me dejara en la puerta de la pequeña terminal de salidas.

Y tan pequeña. Como que, mirando las pantallas, me doy cuenta de que apenas hay seis vuelos en la jornada de hoy. Dos son dentro del propio pais, uno a Francia y los otros tres a la Peninsula Iberica. Joder, que variedad. Y bueno, que ahora resulta que por lo visto aprete el paso mas de la cuenta (en realidad contaba con una parada para tomar algo, pero ya veis el exito que tuve) y me he plantado en el aeropuerto a las cuatro de la tarde. Y mi vuelo es a las diez. Y aqui no hay mas que una cafeteria cutre que no tiene ni comida. Joder, que concatenacion de fracasos. Aunque lo peor ya os podeis imaginar que es. Si, claro, esto es Marruecos, aqui NO VENDEN CERVEZA.

Porca miseria. Me siento a tomarme una Coca-Cola que alargo tres horas, hasta que puedo hacer mi check-in, porque en este aeropuerto de mierda no tienes la posibilidad de hacerlo online. Y me vuelvo a sentar, esta vez a no hacer nada. Porque si, ya tengo mi boleto para subirme al avion en cuanto abran la puerta, pero como hoy solo queda mi vuelo, pues la zona de embarque esta clausurada. Joder, otras dos horas. Paseo por el unico hall que hay en la terminal, arriba, abajo, adelante, atras, salgo fuera, entro, vuelvo a salir, vuelvo a entrar. Y vale, finalmente, una hora antes del vuelo nos dejan acceder a la zona de embarque.

Aqui tampoco hay sitios para menear el bigote, pero me doy cuenta que en la tienda del Duty Free si que venden chelas. A buenas horas, hijos de puta. Con razon no nos queriais dejar entrar en esta zona. Al menos el avion es puntual. Y luego resulta que el vuelo es rapidisimo porque apenas si llega a una hora de duracion. Joder, aun no es ni medianoche y ya estoy de vuelta en casa. Y a todo esto, con tanto pateo y tanto sitio cerrado, yo al final hoy no me he tomado ni una misera cervecita. ¿Que no me ire a un bar antes de irme a la piltra? A desquitarme de tanto puto Marruecos, coño.

domingo, 15 de marzo de 2026

Tanger 3. Hasta acabar con las existencias

Amanece un nuevo dia en Tanger. Me despierto un poco despues de las siete y en un estado mental y fisico relativamente aceptable. Y digo esto porque como ayer acabe el dia a chelazo limpio, la siempre problematica resaquilla matinal podria haber hecho acto de aparicion. Pero nada de eso, de momento todo va bien y me siento en plena forma. Hoy no tengo ningun plan establecido de accion, ya que practicamente todo lo visitable en forma turistica cayo en la jornada de ayer. Asi que mientras voy pensando que hago con el dia que acaba de comenzar, muy lentamente paso por la taza, la ducha, la cocina para ingerir un minimo de alimento solido... y empiezo a hacer cabalas.

Una opcion que calibro es la de buscar transporte a la ciudad española de Ceuta, que apenas queda a una hora por carretera y que podria ser un puntazo, ya que nunca visite el lugar y, al no tener aeropuerto, quiza esta sea una de las mejores oportunidades que voy a tener en mi vida, ya que la tengo literalmente al lado. Pero piponeando por internet veo que el viajecito no es demasiado facil y quiza debi de haberlo iniciado ya hace unas horas con una planificacion mas concreta debido a las dificultades logisticas que conlleva. Mira, me parece que no me voy a complicar mas. Saldre a pasear unas cuantas calles por Tanger en plan random y en cuanto me agobie busco un sitio para jalar y luego voy a Casa Pepe a comprar chelas para la noche.

Y ahora que menciono lo de jalar... Voy a repetir una estrategia que ya acometi antes en otros paises que visite en su dia. Busco una lista de los mejores restaurants de la ciudad y si alguno me pilla cerca de por donde me muevo, alla que voy. Mira, Restaurant Marysol, pescado y marisco, y lo tengo apenas a tres o cuatro calles del alojamiento. Oye, pues una mariscadita apetece. Espera, que ya si eso, llamo y reservo para de aqui a un rato. Si, hola, estooo... una mesa para una persona para las 12.15. Vale, estupendo, solucionado. Pues casi que, como me he encantado un poquito y ya se me han hecho cerca de las diez, lo que voy a hacer es darme un breve paseo por las calles cercanas al alojamiento, comprar la metralla etilica en Casa Pepe, que me queda aqui al lado, y luego, despues de dejarlo todo de vuelta en el apartamento, dirigirme a mi cita culinaria.

Dicho y hecho. Paseo, compra de metralla en la que en estos momentos ya es mi tienda preferida de toda la ciudad, chelitas puestas a refrescar en mi refrigerador y, como aun me queda tiempo, minimo paso por el supermercado de aqui abajo para complementar con algo de comida rapida por si a la noche me entra gazuza. Y hale, ahora enfilo el boulevard hacia abajo y en apenas cinco minutos llegare al susodicho restaurant marisquero y comenzare a darme mi festin estomacal. O no, porque en Tanger, y ya lo vimos en la primera jornada con la chuza, las cosas nunca son tan faciles como uno a priori pueda pensar.

12.15. Hora de mi reserva para comer. El Marysol esta cerrado. ¿Pero que cojones...? Si hace un par de horas he llamado y me han reservado la mesa. De pronto veo que la persiana del local se abre, un tio cincuenton con bigote sale de dentro y la vuelve a cerrar a cal y canto. Pues este no se me escapa. Oye, tio, ¿pero a que hora abre el restaurant? "Cuatro de la tarde". ¿Como? Pero si hace un rato he reservado una mesa para esta hora. "Cuatro de la tarde", insiste el bigotudo encogiendose de hombros. Y el menda se pira, como si nada. ¿Pero sera posible? ¿Que puta formalidad es esta? ¿O que puta broma de mal gusto? Vamos, que me quedo sin mariscada. Pues jodeos, putos vagos informales de los cojones, que vosotros os vais a quedar sin mi plata.

Me voy a pasear, hale, hasta que se me hinchen los cojones. Pillo varias avenidas al azar y me tiro una hora de enfurecido pateo. Ciertamente se me ha quitado hasta el hambre, pero en cualquier caso lo del restaurant del marisco no es una excepcion. En todo mi caminar no encuentro ni un solo sitio para comer abierto. Incluso, en mi desesperacion, me acerco a una zona donde veo que se concentran varios restaurants tipicos españoles y hasta uno de sushi. Nada de nada. Mira que me da que voy a enfilar mis pasos hacia mi alojamiento y me voy a meter un papeo a base de jugo de cebada que no va a dejar titere con cabeza. Coño, espera, ¿que es eso redondo que aparece ahora delante de mi?

La Plaza de Toros de Tanger. Flipo. ¿A esta gente tambien le va el arte taurino? Lo cierto es que la construccion es de un tamaño mas que considerable y esta absolutamente funcional e impoluta. ¿No habra hoy corrida y asi de paso me distraigo? Pero no encuentro ningun cartelon informativo ni similar que me aclare si el lugar esta realmente en uso o es solo de decoracion. Pero vaya tela, la verdad es que es bastante imponente. Y a todo esto, que ahora, de pensar en la accion taurina y en el bichejo dando vueltas por la arena intentando pillar por banda al torero, me ha entrado un hambre criminal de filete de toro. Mira, que al final me voy a por mis chelas, que sera lo unico que me solucione este dia tan extraño que estoy teniendo.

Tres y media. Apartamento. Balconcito. Chela y latas de conservas. Y un poquito de queso y otra chela. Y otra chela con otra chela. Y chela, chela, chela... Yo no se para que cojones buscaba un restaurant en esta ciudad, si en realidad no me iban a servir alcohol y aqui en mi alojamiento tengo todo lo que necesito. Menuda velocidad de crucero estoy pillando. Hasta el punto de que anochece y yo sigo aqui mamando como un cosaco en el balconcito, y me enciendo, y no paro, y... Joder, que putada. SE ME HAN ACABADO LAS CERVEZAS.

Al final se me fue la pelota bebiendo y no controle que lo que tenia era basicamente para terminar la jornada contentillo, no para pasarme toda la tarde sin parar de empinar el codo. ¿Y sabeis cual es la pesima noticia? Que Casa Pepe ya hace horas que cerro. O sea, que no tengo donde conseguir mas. Y son... las siete y media. ¿Que hago, me voy a dormir ya? Coño, espera, el bar del hotel del primer dia. Hombre, es verdad que cada chela costaba cinco pavos, pero entre eso y el dique seco... Aunque tambien es cierto que hoy voy ya bastante puesto y ya veremos si me dejan entrar, porque a estas alturas ya debo de apestar a alcohol por todos mis poros.

Ah, poderoso caballero es Don Dinero. Esta vez, a diferencia del primer dia, ni pregunto en recepcion. Entro en el hotel y no digo ni mu. Como ya se donde esta mi objetivo, simplemente enfilo el pasillo de la derecha y que el recepcionista piense lo que le de la gana. Ya estoy ante la barra y, vaya, hoy tenemos camarerita de veintipocos, mejor aun. A ver, chiquita, ponme una y no te vayas muy lejos, que no va a ser la ultima. Diez de la noche, caigo redondo sobre la cama de mi apartamento sin saber muy bien que ha pasado. Bueno, seguro que si digo que me tire un par de horas mamando en el hotel hasta que ya no podia ni tenerme en pie, no me desviare mucho de la realidad. Otro dia tachado en el calendario. Y seguimos para bingo.

lunes, 9 de marzo de 2026

Tanger 2. Jornada turistica

Seis y media de la mañana. En pie. Hoy me he marcado el dia como la tipica jornada para hacer turismo y ver las cosas interesantes que ofrece la ciudad. Que no todo va a ser alcoholizarse en el alojamiento. Aunque ayer ya descubri que esa actividad, aqui en Marruecos, casi que resulta una quimera. Asi que nada, a madrugar, pegarse una buena ducha, visitar el retrete, ponerse ropa de caminar durante horas y prepararse para hacerse pasar por un turista mas de los que visitan la urbe. Siete y media y ya listos para salir a patear. Pues ahi que vamos.

El clima hoy pinta que va a ser bastante simiesco. A pesar de que a esta temprana hora hacen once grados centigrados, y eso esta muy bien, ya he leido que la maxima de la jornada va a subir hasta veintiuno. Y lo peor es que hoy no sopla el viento. Y encima no se ve ni una puta nube en el cielo. O sea, bola amarilla sobre la cabeza en todo momento. Mira que dia he ido yo a elegir para darme el gran pateo. En fin, sufriremos lo que haya que sufrir. Y a todo esto, que en un salto ya estoy bordeando la vieja muralla de la ciudad y eso quiere decir que en nada me introducire en la parte mas antigua y espectacular de Tanger, la Medina.

La vieja Medina, ubicada en una colina junto al mar, fue evidentemente el germen de la ciudad de Tanger, donde todo comenzo. Y para mi sorpresa, todo este laberintico conglomerado de callejuelas y construcciones de hace muchos siglos esta perfectamente conservado (o restaurado) hasta el mas minimo detalle. Sin duda la parte mas bonita de toda la urbe. Como buen turista, me acerco hasta el Gran Cafe de la Medina, que dicen que es un punto indispensable a visitar por su decoracion colonial francesa y blablabla. Bueno, la cuestion es que a mi me apetece un cafe, y ya que no encuentro ningun otro sitio abierto para meterme mi dosis de cafeina, pues aprovecho para ver el local.

Y aqui comienzan las anecdotas macabras del dia. Precio por un cafe americano: 4 pavos y medio. Un poco caro, pero vale, ya que es el puto sitio turistico de los cojones, tragare. Ya, pero no se acepta tarjeta, solo efectivo en moneda local. Vale, por suerte tengo un billete de doscientos dirhams que... "No, no tenemos cambio". Esto... pues en monedas apenas si tengo veinte dirhams que... "Vale, señor, esta bien". A ver, a ver... vamos a ver si lo entiendo. Me pides mas de cuatro pavos y al final, como no tengo pasta, me lo dejas en dos. Y este se supone que es el cafe mas turistico y profesional de toda la ciudad. Y acabo de ser testigo de un regateo de lo mas brutal. Joder, ya veo yo como funciona todo aqui en Marruecos. Bueno, pues vale, al final he pagado dos pavos por un cafe americano. Que con tanto regateo ya no se si me ha salido caro o no. Vaya tela.

Continuo mi paseo hasta llegar a la zona mas alta de la Medina, donde hay unas vistas al puerto y las playas realmente espectaculares. En esta zona tambien esta la Kasbah, un viejo mercado en donde ademas hay un interesante museo sobre las culturas mediterraneas. Pero el tema es que he iniciado tan pronto mi paseo que todavia ni siquiera esta abierto. Bueno, tampoco es que tuviera intencion de visitarlo, pero ya que estaba aqui... En fin, que mejor sigo pirulando por un caminito que bordea la muralla de la Medina por la parte mas alta de los cortados junto al mar (continuan las vistas que quitan el hipo), hasta que finalmente salgo de la ciudad vieja por la parte oeste y llego hasta un acantilado donde hay unas tumbas fenicias de mas de tres mil años de antiguedad.

Este tipo de sitios con interes arqueologico siempre me interesan sobremanera, pero lo cierto es que la conservacion y el mantenimiento de este lugar deja bastante que desear. En la roca del acantilado, efectivamente, se encuentran aun los agujeros donde antiguamente se hallaban las tumbas. Pero basicamente estos estan llenos de basura, agua de lluvia y cagadas de gaviotas. De hecho, los turistas aqui reunidos hacen caso omiso de las tumbas en si y basicamente se dedican a hacer fotos de las vistas que, todo hay que decirlo, son tambien espectaculares. Incluso, parece ser, desde aqui en los dias mas claros, si uno mira hacia el horizonte, puede llegar a ver el sur de la Peninsula Iberica. Pero mira, aunque hoy es una jornada soleada y sin nubes, por alguna razon yo no veo nada mas que mar. Sera cuestion de mala suerte.

Sigo caminando en direccion oeste por una avenida y de pronto me topo con el recinto del Palacio Real. Aqui intento hacer unas cuantas fotos y videos de los edificios aledaños al palacio, que son bastante bonitos, y entonces me empieza a acontecer la segunda sesion de anecdotas macabras. Un tio vestido de militar con bastantes malas pulgas me grita en la distancia que baje la camara, que no puedo fotografiar ni filmar nada. Como paso de lios, y aqui me da que es facil meterse en uno bueno, hago caso y continuo mi caminar hasta llegar a un cementerio, el cual tambien intento fotografiar. Pero entonces, de no se sabe donde, salen cuatro perros medio locos y me empiezan a ladrar hasta la extenuacion. Seran los cuidadores de las tumbas. Paso de acabar devorado por los canes, asi que obvio aqui tambien la sesion fotografica. Y continuo mi camino.

Avenida de los Estados Unidos. Una via principal, muy verde y cuidada, que parece ser que bordea el perimetro del Palacio Real pero ya por la parte de atras. Como aqui, pienso yo, ya no molesto a nadie, finalmente saco la camara e intento fotografiar tanto la calle como mi propia cara haciendo alguna que otra selfie. Y ahora, de pronto, sale otro tipo de esos vestido de soldado, este ya con metralleta y todo, y se me queda mirando fijamente mientras habla en arabe por el walkie (posiblemente con alguno de sus compañeros del otro lado). Joder, tios, si lo llego a saber me dejo la camara en el alojamiento. Porque para cargar con ella, no poder usarla y encima ver que voy a terminar en una puta celda marroqui, que os den por el culo a todos. Hale, pillo otra calle y me voy al Gran Zoco, otro mercadillo que dicen que es menester visitar.

El Gran Zoco en cuestion, a decir verdad, es una soberana mierda. Algunos puestos dispersos vendiendo fruta, verduras y algo de artesania, pero basicamente una plaza llena de trafico con una mezquita llamando a la oracion de forma constante. Aqui no hay mucho mas que rascar. Asi que, viendo que practicamente ya he visitado todos los puntos importantes y recomendados de la ciudad, decido enfilar rumbo al alojamiento. No es que sea muy tarde porque apenas si hemos llegado al mediodia, pero lo cierto es que, tal y como yo me pensaba, la jornada de hoy, y ya a estas horas, esta siendo extremadamente calurosa y yo en estos momentos ya estoy sudando como un cerdo. Necesito algo de descanso y oscuridad, a ver si se me pasa el sofoco.

Despues de una horita de relax y menear un poco el bigote en el apartamento con algunas de las viandas que compre ayer, me decido a lanzarme a buscar una tienda de mamoneo que he visto en el mapa que se encuentra a una hora de camino siguiendo la playa en direccion este. Y es que con este calor necesito urgentemente cervezas y, viendo el exito que tuve ayer en las tiendas de licores mas cercanas, necesito explorar nuevos horizontes. A ver si de esta manera tengo mas suerte. Si, otra horita de pateo bajo la bola amarilla. Bueno, una hora para ir... y otra para volver. Y es que, efectiva y nuevamente, la tienda en cuestion esta cerrada a cal y canto y yo me quedo sin mi tan ansiado manjar cervecero. Hasta los huevos me tienen ya estos marroquies.

Ya llegando al alojamiento, me decido a pasar, por si sonara la flauta aunque con muy poca esperanza, por las dos tiendas etilicas que visite ayer. Y bueno, supongo que tanta perseverancia, al final, siempre tiene su recompensa. Casa Pepe esta abierta. Si, la primera tienda que visite ayer. Y esta a rebosar de clientes. Coño, logico, si no hay ningun otro sitio en toda la ciudad para pillar mamoneo... Me aprovisiono bien, haciendo una buena seleccion de cervezas del pais (y es que aunque les cueste tanto venderlas, en Marruecos se fabrican muy buenas chelas) y acto seguido me voy como una centella escaleras arriba a encerrarme en el apartamento y pasar lo que queda de dia tirado en el balconcito refrescandome el gaznate.

Entre tanto paseo ya son algo mas de las cuatro de la tarde. En menos de dos horas oscurecera y yo, ahora si, tengo muchas cervezas de las que dar cuenta. Asi que empiezo el festin. Vistas desde el balcon, chelitas frescas, algo solido tambien en cuanto cae la noche... Bueno, que diferencia entre el primer dia y el segundo. Supongo que la moraleja aqui es algo asi como "el que hace de buen turista y se da un garbeo por la ciudad visitando cosas, al final obtiene su recompensa etilica". Tal cual. Y bueno, que al final no se ni que hora es, pero en un momento dado caigo completamente chuzado y feliz sobre mi cama hasta la jornada siguiente. Que ya veremos lo que depara. Esperemos que mas cervezas.

domingo, 8 de marzo de 2026

Tanger 1. Decepcion cervecera

Me ha dado por ahi. De pronto me topo con un vuelo muy barato a Tanger y pienso... "oye, que yo nunca he estado en Marruecos..." Pues ahi que vamos, que cojones. A visitar una nacion nueva. Aunque tambien es verdad que el dia antes de realizar el viaje me reuno con unos amigos y uno de ellos, Luis, de gran experiencia viajera tambien, me dice: "bah, viajar a Tanger es como no salir de Europa". Desde luego me da poca expectativa de sorpresa. Pero oye, que me apetece comprobarlo por mi mismo. Ademas, que ya sabeis que a mi siempre me acontecen las experiencias y anecdotas mas raras y que no le suceden a nadie mas. Asi que venga, al aeropuerto y a volar hacia el sur.

Pero tampoco muy hacia el sur, desde luego. El vuelo apenas dura poco mas de una hora y, con el avion a medio llenar, se hace de lo mas comodo y tranquilo. Ademas no hemos tenido ningun extraño horario intempestivo, ya que hemos volado a primera hora de la tarde. Aunque ya sabeis que eso tambien me toca un poco las pelotas porque al fin y al cabo ya llegas tarde a tu destino y la primera jornada de viaje se queda bastante reducida. Pero no nos quejemos tanto. Aterrizo a eso de las tres, sin ninguna dificultad paso el control de pasaportes (que por cierto es doble no se muy bien por que) y en un par de minutos ya ando pululando por el hall de llegadas del aeropuerto de Tanger dispuesto a acometer las dos primeras misiones del dia en suelo marroqui. Primero conseguir algo de cash por si lo necesito para alguna eventualidad, tarea que realizo en un cajero que practicamente te ponen delante de las narices justo antes de salir del aeropuerto. Y segundo encontrar a mi chofer, ya que en mi mismo alojamiento he contratado un tipo para que me venga a buscar y me lleve hasta alli.

Ya sabeis que a mi me gusta andar desde y hasta los aeropuertos. Y el hecho de que en este caso hasta mi lugar de hospedaje hayan tres horas tampoco es que sea problema. Pero el asunto es que llegando ya por la tarde no quiero perder mas tiempo, y ademas ya tengo planeado caminar hasta el aeropuerto el ultimo dia para pillar el vuelo de regreso. Y luego resulta que en las reviews que lei del alojamiento todos los clientes dicen que todo muy bonito y buen servicio y tal, pero que es imposible de encontrar si no te llevan hasta el porque esta medio escondido y no tiene ni letreros ni nada parecido. Solucion al potencial problema: que me lleven sentadito y comodo hasta la misma puerta. Y oye, no va a ser una mala decision en absoluto.

Ibrahim es el chofer que me cae en gracia. Tipo que habla ingles perfectamente (ya me dare cuenta estos dias que en Tanger practicamente todo el mundo lo hace) y que aparte de ser de lo mas servicial y cortes, se tira la media hora de trayecto dandome explicaciones de la ciudad, del pais, de los lugares por los que pasamos... vamos, que me llevo un tour express de Tanger en coche por todo el jeto. Y al llegar al destino, ya el extasis, porque hay una sonriente jovencita que me esta esperando tal y como abro la puerta del automovil y me bajo, directamente para llevarme a la misma recepcion del complejo de apartamentos. Y efectivamente, sin todo este paripe del vehiculo y la pajara, ya te digo yo que ni de coña lo habria encontrado. Asi que de momento todo va sobre ruedas, nunca mejor dicho.

Las tres recepcionistas que me reciben y con las que hago el habitual ritual del check-in son tres preciosas marroquies de poco mas de veinte años. Y las tres para mi, atendiendome a la vez y contestando a todas mis preguntas con enormes sonrisas en sus rostros. ¿Donde cojones me he hospedado, en el eden? Ah, y olvidaos de trapos islamicos, hiyabs, burkas y demas historias que en otros paises de misma creencia religiosa si que son la tonica. Aqui, en Tanger, con eso de que estan tan cerca de Europa y por lo visto quieren ir a la vanguardia del pais, las tias van vestidas con pantalones vaqueros y sueters ceñidos, y ademas van perfectamente maquilladas y con el pelo suelto.

La amabilidad es tal, que una de ellas me da un tour por todo el complejo (segundo tour del dia). Tenemos piscinita, aunque la jovencita me dice que en invierno nadie la usa porque hace mucho frio. ¿Frio? Estamos a veinte grados, joder. Ya veras tu si la uso yo. Y si te quieres poner en bikini y meterte conmigo... Bueno, eso no lo digo, pero lo pienso, y casi en voz alta. Finalmente subimos al apartamento, que es jodidamente enorme y tiene unas vistas al puerto y la antigua Medina que quitan el hipo. La tipa me enseña todas las habitaciones y recovecos y me conecta al wi-fi. Sin embargo, yo empiezo a dejar de prestar atencion cuando me hago cargo de que tengo nevera y balconcito. Y ya sabeis lo que esto puede significar. Que igual me tiro aqui encerrado cuatro dias sin salir a ver nada, simplemente empinando el codo. A ver, por favor, un poco de autocontrol. Que me conozco...

Ahora que ya estoy aposentado, me doy cuenta de que en apenas dos horas va a anochecer. Asi que sera mejor proceder a la proxima mision del dia cuanto antes, ya que aun quiero callejear y ver algo de la ciudad antes de que este demasiado oscuro ahi fuera. Veamos, teniendo un apartamento tan guapo como este, es menester conseguir algo de papeo y, por supuesto, las correspondientes cervecitas que van a caer irremisiblemente en el balcon. A pesar de que este es un pais musulman, y realmente muy musulman, el tema alcoholico no deberia de ser problema, ya que he leido que en los grandes supermercados hay secciones alcoholicas (aunque creo que solo los extranjeros pueden comprar) y, en caso extremo, tambien he visto en Google Maps que hay bastantes bares y pubs por la zona donde yo me encuentro. Salgamos a comprobar todo esto.

Localizo un supermercado en el subterraneo del mismo complejo donde estoy hospedado. Fantastico. Pues como la cosa ya esta clara, casi que me voy a dar un pequeño paseo por el puerto y la playa urbana, que estan a tiro de piedra, y asi me relajo un poco antes de las compras. Paisajes realmente muy bellos, aunque el fuerte viento que sopla hoy molesta relativamente mi caminar. En la misma playa me doy cuenta de lo fulleros y persigueturistas que son los marroquies, cuando saco unas fotos de un hermoso caballo que cabalga por la playa y el jinete me quiere sonsacar cinco euros por ello. "Turista a mi caballo no foto, turista tiene pagar 5 euros". A lo que mi contestacion es algo asi como "turista es un pobre de mierda, turista se va y no te paga ni un centimo". El tipo tampoco insiste mucho mas.

Supermercado. Me doy cuenta de que este pais, o al menos esta ciudad, no es nada barata. Los precios son los de un pais europeo, pero caro. Y algunos productos, como el queso, estan absolutamente desorbitados. Acabo por comprar solo comida fria, latas de conserva y unas wraps con algo de fiambre. Aun asi, y seleccionando los productos mas baratos, cuando veo la cuenta me echo las manos a la cabeza. Joder, que estafa. Pero lo peor de todo ya no reside en el precio, sino en que en este supermercado, y por mucho que busco y busco, no encuentro nada de mamoneo. En la caja, aunque muy timidamente por si me meto en un lio, pregunto a una cajera jovencita que esta de muy buen ver y nuevamente habla perfecto ingles. "No tenemos licencia para alcohol, señor". Por suerte, y supongo que viendo mi cara mezcla de decepcion y espanto por si no puedo mamar esta noche, la chica me indica un par de tiendas de licores en esta zona donde me puedo aprovisionar. Pero vaya bofetada en la cara, para abrir boca. En los supermercados nada de nada.

Dejo los alimentos en el apartamento y me bajo como una centella a una de las tiendas etilicas, que queda tan solo a dos calles y se llama "Casa Pepe". Muy marroqui, sin duda. Llego al lugar y me encuentro con unas enormes rejas y uns gruesos candados que me indican que el sitio no esta muy por la labor de abrir. Ayayay, que nochecita en dique seco me espera. Un momento, que hay otra tienda, en una placita de camino a la playa. Ahi que me lanzo, diez minutos de pateo y... Persiana bajada, tienda cerrada a cal y canto. ¿Y ahora que hago yo? Tengo nevera, tengo balcon... pero NO TENGO CERVEZAS. Me cago en el puto Islam. ¿Como cojones va a ser esto Europa si no hay ni un puto sitio en toda la jodida ciudad para comprar mamoneo? Vamos, es que hasta en Egipto, que es una puta republica islamica, habia cutre-tiendas para comprar mamoneo. Y esas si que estaban abiertas todo el dia.

Vamos a calmarnos. Pasemos a la opcion bar. Vale, no podre mamar en el apartamento pero, y aunque salga algo mas caro, siempre puedo acabar la jornada pegado a la barra en un pub. Ademas, segun Google Maps en esta zona hay mogollon. Vamos a encaminarnos hacia alguno. Uno, dos, tres, cuatro... Hasta siete localizaciones distintas que visito, donde se supone que segun el mapa hay mamodromos y, o no existen, o estan cerrados a cal y canto como las jodidas tiendas etilicas. ¿Pero esto que puta estafa es? Quiero irme de esta ciudad y de esta puta mierda de pais YA MISMO. Espera, a ver, calma, caaaalma... Que siempre he sido un tio inteligente y no me puedo ahogar en un vaso de agua. Es mas, se me acaba de ocurrir un plan.

Me bajo de nuevo a la playa, ahora ya anocheciendo, y comienzo a recorrer el paseo maritimo, donde se encuentran todos los putos hoteles de lujo, hasta que encuentro un cinco estrellas en el que me cuelo con el mas absoluto de los descaros. Me planto ante la recepcion y simplemente pregunto: "oiga, ¿aqui tienen bar?". "Por supuesto, señor, por el pasillo de la derecha al final". Pues ahi que voy. Aunque visto lo visto, ya me huelo lo peor. Asi que me cuelo en el bar, me pongo nariz con nariz con el primer camarero que veo y, con una cara de mala leche que debe de dar miedo, le espeto: "¿aqui sirven alcohol?". "Por supuesto, señor, aqui tiene la carta de cocktails". Bah, bah, bah... dejate de cocktails y mierdas y ponme una cerveza pero ya mismo. Que si no, creo que me va a dar un telele.

Casablanca. Una muy buena cerveza marroqui que ya habia probado en el pasado y que realmente me gusto mucho. Ahora si, que placer, por favor... Eso si, cada puta botella de tercio de litro de Casablanca me cuesta cinco pavos. Baratito no es el puto hotel pijo. Pero es o esto o no beber, asi que habra que rascarse el bolsillo. En fin, que al final me casco cinco Casablancas y consigo relajar un malhumor que ya se estaba apoderando de mi persona. Ciertamente esta decepcionante busqueda de cervezas me ha alterado y cansado bastante, asi que decido que no vamos a quemar la noche y, en un momento dado, y nada tarde en absoluto, decido volver a subirme a mi apartamento y alli tomar la horizontal. Mañana ya tendre nuevas aventuras y por supuesto un importante reto por delante: encontrar una tienda de mamoneo.

 
Clicky Web Analytics