Pero tampoco muy hacia el sur, desde luego. El vuelo apenas dura poco mas de una hora y, con el avion a medio llenar, se hace de lo mas comodo y tranquilo. Ademas no hemos tenido ningun extraño horario intempestivo, ya que hemos volado a primera hora de la tarde. Aunque ya sabeis que eso tambien me toca un poco las pelotas porque al fin y al cabo ya llegas tarde a tu destino y la primera jornada de viaje se queda bastante reducida. Pero no nos quejemos tanto. Aterrizo a eso de las tres, sin ninguna dificultad paso el control de pasaportes (que por cierto es doble no se muy bien por que) y en un par de minutos ya ando pululando por el hall de llegadas del aeropuerto de Tanger dispuesto a acometer las dos primeras misiones del dia en suelo marroqui. Primero conseguir algo de cash por si lo necesito para alguna eventualidad, tarea que realizo en un cajero que practicamente te ponen delante de las narices justo antes de salir del aeropuerto. Y segundo encontrar a mi chofer, ya que en mi mismo alojamiento he contratado un tipo para que me venga a buscar y me lleve hasta alli.
Ya sabeis que a mi me gusta andar desde y hasta los aeropuertos. Y el hecho de que en este caso hasta mi lugar de hospedaje hayan tres horas tampoco es que sea problema. Pero el asunto es que llegando ya por la tarde no quiero perder mas tiempo, y ademas ya tengo planeado caminar hasta el aeropuerto el ultimo dia para pillar el vuelo de regreso. Y luego resulta que en las reviews que lei del alojamiento todos los clientes dicen que todo muy bonito y buen servicio y tal, pero que es imposible de encontrar si no te llevan hasta el porque esta medio escondido y no tiene ni letreros ni nada parecido. Solucion al potencial problema: que me lleven sentadito y comodo hasta la misma puerta. Y oye, no va a ser una mala decision en absoluto.
Ibrahim es el chofer que me cae en gracia. Tipo que habla ingles perfectamente (ya me dare cuenta estos dias que en Tanger practicamente todo el mundo lo hace) y que aparte de ser de lo mas servicial y cortes, se tira la media hora de trayecto dandome explicaciones de la ciudad, del pais, de los lugares por los que pasamos... vamos, que me llevo un tour express de Tanger en coche por todo el jeto. Y al llegar al destino, ya el extasis, porque hay una sonriente jovencita que me esta esperando tal y como abro la puerta del automovil y me bajo, directamente para llevarme a la misma recepcion del complejo de apartamentos. Y efectivamente, sin todo este paripe del vehiculo y la pajara, ya te digo yo que ni de coña lo habria encontrado. Asi que de momento todo va sobre ruedas, nunca mejor dicho.
Las tres recepcionistas que me reciben y con las que hago el habitual ritual del check-in son tres preciosas marroquies de poco mas de veinte años. Y las tres para mi, atendiendome a la vez y contestando a todas mis preguntas con enormes sonrisas en sus rostros. ¿Donde cojones me he hospedado, en el eden? Ah, y olvidaos de trapos islamicos, hiyabs, burkas y demas historias que en otros paises de misma creencia religiosa si que son la tonica. Aqui, en Tanger, con eso de que estan tan cerca de Europa y por lo visto quieren ir a la vanguardia del pais, las tias van vestidas con pantalones vaqueros y sueters ceñidos, y ademas van perfectamente maquilladas y con el pelo suelto.
La amabilidad es tal, que una de ellas me da un tour por todo el complejo (segundo tour del dia). Tenemos piscinita, aunque la jovencita me dice que en invierno nadie la usa porque hace mucho frio. ¿Frio? Estamos a veinte grados, joder. Ya veras tu si la uso yo. Y si te quieres poner en bikini y meterte conmigo... Bueno, eso no lo digo, pero lo pienso, y casi en voz alta. Finalmente subimos al apartamento, que es jodidamente enorme y tiene unas vistas al puerto y la antigua Medina que quitan el hipo. La tipa me enseña todas las habitaciones y recovecos y me conecta al wi-fi. Sin embargo, yo empiezo a dejar de prestar atencion cuando me hago cargo de que tengo nevera y balconcito. Y ya sabeis lo que esto puede significar. Que igual me tiro aqui encerrado cuatro dias sin salir a ver nada, simplemente empinando el codo. A ver, por favor, un poco de autocontrol. Que me conozco...
Ahora que ya estoy aposentado, me doy cuenta de que en apenas dos horas va a anochecer. Asi que sera mejor proceder a la proxima mision del dia cuanto antes, ya que aun quiero callejear y ver algo de la ciudad antes de que este demasiado oscuro ahi fuera. Veamos, teniendo un apartamento tan guapo como este, es menester conseguir algo de papeo y, por supuesto, las correspondientes cervecitas que van a caer irremisiblemente en el balcon. A pesar de que este es un pais musulman, y realmente muy musulman, el tema alcoholico no deberia de ser problema, ya que he leido que en los grandes supermercados hay secciones alcoholicas (aunque creo que solo los extranjeros pueden comprar) y, en caso extremo, tambien he visto en Google Maps que hay bastantes bares y pubs por la zona donde yo me encuentro. Salgamos a comprobar todo esto.
Localizo un supermercado en el subterraneo del mismo complejo donde estoy hospedado. Fantastico. Pues como la cosa ya esta clara, casi que me voy a dar un pequeño paseo por el puerto y la playa urbana, que estan a tiro de piedra, y asi me relajo un poco antes de las compras. Paisajes realmente muy bellos, aunque el fuerte viento que sopla hoy molesta relativamente mi caminar. En la misma playa me doy cuenta de lo fulleros y persigueturistas que son los marroquies, cuando saco unas fotos de un hermoso caballo que cabalga por la playa y el jinete me quiere sonsacar cinco euros por ello. "Turista a mi caballo no foto, turista tiene pagar 5 euros". A lo que mi contestacion es algo asi como "turista es un pobre de mierda, turista se va y no te paga ni un centimo". El tipo tampoco insiste mucho mas.
Supermercado. Me doy cuenta de que este pais, o al menos esta ciudad, no es nada barata. Los precios son los de un pais europeo, pero caro. Y algunos productos, como el queso, estan absolutamente desorbitados. Acabo por comprar solo comida fria, latas de conserva y unas wraps con algo de fiambre. Aun asi, y seleccionando los productos mas baratos, cuando veo la cuenta me echo las manos a la cabeza. Joder, que estafa. Pero lo peor de todo ya no reside en el precio, sino en que en este supermercado, y por mucho que busco y busco, no encuentro nada de mamoneo. En la caja, aunque muy timidamente por si me meto en un lio, pregunto a una cajera jovencita que esta de muy buen ver y nuevamente habla perfecto ingles. "No tenemos licencia para alcohol, señor". Por suerte, y supongo que viendo mi cara mezcla de decepcion y espanto por si no puedo mamar esta noche, la chica me indica un par de tiendas de licores en esta zona donde me puedo aprovisionar. Pero vaya bofetada en la cara, para abrir boca. En los supermercados nada de nada.
Dejo los alimentos en el apartamento y me bajo como una centella a una de las tiendas etilicas, que queda tan solo a dos calles y se llama "Casa Pepe". Muy marroqui, sin duda. Llego al lugar y me encuentro con unas enormes rejas y uns gruesos candados que me indican que el sitio no esta muy por la labor de abrir. Ayayay, que nochecita en dique seco me espera. Un momento, que hay otra tienda, en una placita de camino a la playa. Ahi que me lanzo, diez minutos de pateo y... Persiana bajada, tienda cerrada a cal y canto. ¿Y ahora que hago yo? Tengo nevera, tengo balcon... pero NO TENGO CERVEZAS. Me cago en el puto Islam. ¿Como cojones va a ser esto Europa si no hay ni un puto sitio en toda la jodida ciudad para comprar mamoneo? Vamos, es que hasta en Egipto, que es una puta republica islamica, habia cutre-tiendas para comprar mamoneo. Y esas si que estaban abiertas todo el dia.
Vamos a calmarnos. Pasemos a la opcion bar. Vale, no podre mamar en el apartamento pero, y aunque salga algo mas caro, siempre puedo acabar la jornada pegado a la barra en un pub. Ademas, segun Google Maps en esta zona hay mogollon. Vamos a encaminarnos hacia alguno. Uno, dos, tres, cuatro... Hasta siete localizaciones distintas que visito, donde se supone que segun el mapa hay mamodromos y, o no existen, o estan cerrados a cal y canto como las jodidas tiendas etilicas. ¿Pero esto que puta estafa es? Quiero irme de esta ciudad y de esta puta mierda de pais YA MISMO. Espera, a ver, calma, caaaalma... Que siempre he sido un tio inteligente y no me puedo ahogar en un vaso de agua. Es mas, se me acaba de ocurrir un plan.
Me bajo de nuevo a la playa, ahora ya anocheciendo, y comienzo a recorrer el paseo maritimo, donde se encuentran todos los putos hoteles de lujo, hasta que encuentro un cinco estrellas en el que me cuelo con el mas absoluto de los descaros. Me planto ante la recepcion y simplemente pregunto: "oiga, ¿aqui tienen bar?". "Por supuesto, señor, por el pasillo de la derecha al final". Pues ahi que voy. Aunque visto lo visto, ya me huelo lo peor. Asi que me cuelo en el bar, me pongo nariz con nariz con el primer camarero que veo y, con una cara de mala leche que debe de dar miedo, le espeto: "¿aqui sirven alcohol?". "Por supuesto, señor, aqui tiene la carta de cocktails". Bah, bah, bah... dejate de cocktails y mierdas y ponme una cerveza pero ya mismo. Que si no, creo que me va a dar un telele.
Casablanca. Una muy buena cerveza marroqui que ya habia probado en el pasado y que realmente me gusto mucho. Ahora si, que placer, por favor... Eso si, cada puta botella de tercio de litro de Casablanca me cuesta cinco pavos. Baratito no es el puto hotel pijo. Pero es o esto o no beber, asi que habra que rascarse el bolsillo. En fin, que al final me casco cinco Casablancas y consigo relajar un malhumor que ya se estaba apoderando de mi persona. Ciertamente esta decepcionante busqueda de cervezas me ha alterado y cansado bastante, asi que decido que no vamos a quemar la noche y, en un momento dado, y nada tarde en absoluto, decido volver a subirme a mi apartamento y alli tomar la horizontal. Mañana ya tendre nuevas aventuras y por supuesto un importante reto por delante: encontrar una tienda de mamoneo.