miércoles, 31 de mayo de 2017

Me gusta el frio

No tengo mucho que contar hoy. Solo que la semana pasada hizo calor, mucho calor, y que hoy parece que el calor, aunque no tan bruscamente, ha vuelto a hacer acto de presencia. Me jode este tipo de clima por diferentes razones. La principal es que el sol me quema, ya me ha pasado en varias ocasiones ultimamente, sobre todo cuando voy de vacaciones, incluso a sitios donde no deberia de ser asi. La ultima mala experiencia que recuerdo en este sentido fue en pleno mes de marzo en New York. Si, no tiene mucha logica, no estamos hablando del Caribe. Pero mi piel no tolera el sol ni a quince grados centigrados, que es la temperatura que sufri aquella matinal de visita en la Liberty Island. Y al dia siguiente, quemado.

Otro problema del calor para mi es que empiezo a sudar como un cerdo y no puedo ni moverme. Con el problema que ello supone para realizar cualquier actividad, incluida la laboral. Y que decir de mi respiracion, me ahogo como un puto cerdo, es algo asqueroso. Definitivamente no puedo con el calor. Mi limite esta en quince grados. Mas de esa temperatura me asesina. Y la semana pasada estabamos a treinta, asi que si, lo pase muy mal. Ahora llegara el listo que me dira que en su pueblo hacen cincuenta grados. Vale, pues tio que los disfrutes, yo soy el vikingo macabro, y evidentemente no estoy hecho para esas mierdas macacas.

Frio el que quieras. Menos quince, menos veinte... Recuerdo una vez que me tire dos horas limpiando un congelador industrial, de estos con vacas congeladas colgadas de ganchos, un sitio enorme, y con una temperatura de menos veintialgo. Y como si nada, oigan, pantalon vaquero y camiseta. La gente me preguntaba si tenia frio, pero realmente yo estaba a lo mio, movimiento, ejercicio fisico, trabajo, lo que odian los comunistas... Siempre me desvio del tema cuando pienso en estos hijos de puta... En fin, eso, que me gusta el frio. Ademas por debajo de cero no llueve, nieva, y si he de ser sincero no me gusta la lluvia. La nieve, por contra, no me molesta, incluso me produce placer, y mira que hace tiempo que no sufro una nevada en condiciones.

Es por eso que estoy pensando muy en serio lo de mudarme al lugar habitado mas cercano al Polo Norte. Podria ser el Sur, si, que incluso es mas frio, pero hay una frase cierta que muchas veces me ha quitado el sueño, aquella que reza 'la enfermedad siempre viene del sur'. No se quien me la dijo o donde la ley pero hasta dia de hoy siempre me ha resultado bastante cierta. Nunca he visitado el hemisferio sur de nuestro planeta ni he tenido el menor interes. Y no quiero decir nunca jamas porque algun dia tendre que hacerlo, pero por el momento mi obsesion por el norte me lleva a otras latitudes. El caso es que si, quiero buscar un sitio mas frio, porque estar entre -5 y 15 se me esta empezando a quedar demasiado calido.

En fin, vaya post estupido el de hoy, sobre las condiciones climatologicas que me gustan o dejan de gustar. No creo que a nadie le interese, salvo a mi, y realmente ni eso. Pero mira, necesitaba desagarrotar los dedos y emplear un poco en cerebro en plasmar cualquier cosa en negro sobre blanco. La conclusion a la que podemos llegar es que, aunque sigo estando bastante desequilibrado, mi cerebro continua funcionando. A pesar de todo el castigo que lleva encima mi cuerpo, sigo razonando, y por supuesto, siendo mucho mas inteligente que los imbeciles que adoran al comunismo y sus mesias intolerantes iluminados. Y ahora me voy a cascar una buena cerveza, a la salud de todos y de nadie. Que vida mas extraña.

lunes, 15 de mayo de 2017

Un pedo absurdo

La idea del dia de ayer, al comenzar la jornada, era ponerme tibio en casa mientras hacia dos o tres chapuzas. O tal vez ninguna, porque estas cosas muchas veces se nos van de las manos, me refiero a lo de mamar, y al final eres una puta piltrafa balbuceante que apenas si puede arrastrar los pies en direccion a la cama, o directamente caer de bruces sobre el suelo a dormir la mona. Todo esto porque tengo dos dias off del trabajo. Para que no se diga que no me organizo, el primer dia mamo como un cosaco y el segundo para sufrir la resaca. Aunque teniendo en cuenta que a estas alturas de la vida las resacas ya me duran tres dias, pues lo mas posible es que de vuelta al curro aun este sufriendo las consecuencias de una buena chuza.

Pero esto es como todo, los planes nunca salen como uno quieren, o aparecen veinte mil circunstancias que hacen que cambien. Lo primero es poner la colada, echar un ojo a papeleos pendientes y enviar unos cuantos emails. Tambien revisar que todas las reservas para mis proximas vacaciones estan confirmadas y tengo todos los papeles necesarios. Aun quedan mas de dos meses, pero hay que ser previsor. Para los curiosos, tengo pasajes para Svalbard, si, que ya se que no teneis ni puta idea de donde esta. Mira, abrid google maps, intentad ir hacia el norte, y donde se acaba el mapa, ahi esta Svalbard, el ultimo pedazo de tierra habitada (en su mayoria por osos polares) antes de llegar al Polo Norte. Bueno, que puedo decir, ya estoy hasta los cojones del tipico rollo de intentar ir cada vez mas al norte, que si Islandia, que si Finlandia, batiendo siempre mi propio record. A la mierda, esta vez fijo que ya no voy a poder ir mas al norte a no ser que me salga de la puta bola del mundo.

Lo siguiente es comprar la gasolina etilica para el resto del dia, de paso algo para comer y, ahora que recuerdo, varios pares de calcetines, que ya no me quedan ningunos de los cuales no se me salgan los dedos. Siempre pasa que uno va a comprar dos articulos de mierda y sale con cuarenta, y lo peor es que fijo que me he olvidado algo que realmente necesitaba. Pero el champu y el salmon tenian tales ofertas que era complicado no meterlos en la cesta. Eso si, de lo importante no me he olvidado, una botella de vino tinto portugues, una caja de sidras de pera y un par de licores aleatorios para rematar la faena. Lo del vino merece mencion aparte, ultimamente estoy retomando el tema de los tintos, a pesar del pedal que pillo con ellos. En particular este Douro, que probe por primera vez en mi viaje a Madeira y que me parecio uno de los mejores tintos que he probado jamas. Y ahora, que suerte, lo encuentro al lado de casa. Si es que uno intenta no beber, pero el destino te persigue.

Al llegar a casa me encuentro con Tam, mi vecino, al acecho. Ya escribi hace tiempo algun post sobre el. El menda esta retirado y no hace mas que estar en el patio de atras con su hobby preferido, sus palomas. Una excusa perfecta para estar todo el dia fuera de la casa cotilleando a todo el vecindario. El mismo se define como el 'Al Capone' del barrio. Pero es un puto pesado. Cuando te pilla por banda, puede ser para tres horas. Cierto dia que sali a tirar la basura en calzoncillos y en camiseta con cero grados de temperatura el menda me engancho durante las susodichas tres horas. No fue agradable. Hoy solo han sido cuarenta minutos de hablar sobre mierdas sin sentido, pero los congelados que llevaba en la bolsa ya han dejado su estado de congelacion hace rato.

Hora por fin de empezar el mamoneo mientras enciendo los fogones y me dispongo a preparar un arrocito para comer. No se que cojones me habra cruzado por la mente pero empiezo por el final, o sea, los licores. Chupo tras chupo, al cabo de media hora estoy completamente doblado. No se ni como cojones acabo el arroz, al salir de la cocina reboto de pared a pared por toda la casa. Voy jodidamente mal. Voy a comer a ver si me baja el pedo. Me pongo la serie que estoy viendo ultimamente, lo bueno es que me engancha bastante, Fortitude, no se si la habreis visto pero es una especie de policiaco ambientado, curiosamente, en Svalbard, aunque con los nombres de los lugares cambiados para hacerla un poco mas de ficcion. De verdad que os la recomiendo.

Despues de verme tres capitulos y dar cuenta de dos raciones de arroz, mi pedo no baja. Me jode porque cuando veo una peli o una serie doblado, luego no me acuerdo de lo que acontece en ella. Ya deben de ser las cinco de la tarde y me tumbo un rato en la cama mientras el sol me da en toda la cara. Asi no voy a poder dormir ni en broma. Por suerte en breve empieza el futbol asi que me pongo la radio para entretenerme mientras intento fijar la mirada en un techo que no para de dar vueltas y vueltas. Asi paso unas muy productivas tres horas. Pero ya se sabe que en la vida del ser humano no todo va a ser aprovechar el tiempo. Me encuentro bastante mas despejado asi que dejo la posicion horizontal y me bajo a la cocina a ver si empiezo a planear lo que me puedo hacer de cenar.

Abro la nevera y me veo una caja de sidras. Si, tambien hay comida, pero yo solo veo las sidras. Pues me voy a cascar una. De repente ya no voy pedo, no estoy mareado, no tengo hambre... aun asi empiezo a hacer la cena. Es de esta manera como la gente engorda, comiendo por inercia, simplemente porque es la hora y sin tener ni pizca de hambre. Ya voy por la segunda sidra, como quien no quiere la cosa. La cena va a consistir en haggis, chips, bacon y un huevo frito. Ya se que eso pega mas como desayuno, pero es por aprovechar restos que pululan por la nevera. Tercera sidra, creo que empiezo a ir a tono otra vez porque estoy friendo queso en lugar del huevo que tenia en mente. Bueno, que ya tengo la cena, voy a abrirme otra sidra para acompañar.

Me veo otro capitulo de Fortitude. Creo que la idea era ver otros dos o tres pero por lo visto me ha vuelto a subir el pedo. La puta serie se enreda demasiado para alguien que va tan doblado como yo. De hecho no recuerdo como cojones acaba este capitulo, por suerte al empezar el siguiente siempre te hacen un flashback del anterior. Debe de ser medianoche y me despierto sobre la cama, en pelota picada y balbuceando, luz encendida, vaso de sidra tirado en el suelo. Al final este pedo absurdo no ha estado nada mal, y lo mejor de todo es que aun no he tocado la botella de vino tinto portugues. Mañana me espera otra buena jornada pues.

sábado, 11 de marzo de 2017

Pensamientos islandeses, sidras y resacas


Ayer noche, despues de doce horas de intenso curro, en las que no tuve ni el puto tiempo de ir a mear, pues me apetecía cascarme unos jarrillos. Asi que me hice tres chelas y dos sidras, una tras otra, por supuesto. Y mientras me ponia fino acudia a mi mente una idea bastante recurrente, sobre todo en mi caso, el del vikingo macabro. Joder, hace tiempo que no piso Islandia, así que habria que darse un nuevo paseito por el "pato" del Atlantico Norte. Y en realidad, mientras pensaba en ello, no me daba cuenta de que ya tengo pasajes para el pais vikingo, y yo casi sin enterarme.

En realidad, de aqui a dos semanas me voy a dar un garbeo por America, y curiosamente de camino tengo que hacer una paradita en Keflavik, la tipica mierda de los vuelos directos, que siempre son demasiado caros y escasos y es mejor pillarse alguno que haga una escala o tenga un pequeño desvio. Pero si es que yo creo que lo hice a proposito, y es que cuando reserve los vuelos, me da que costaba absolutamente lo mismo ir directo o parar en Islandia. Pero, joder, el morbo es el morbo, y aunque solo sea durante una horita y sin salir siquiera del aeropuerto, pues tiene su gracia eso de volver a pisar suelo islandes. Pues oye, perfecto, y si me da tiempo, hasta me hare un par de cervecitas, que es de lo mejor que tiene el pais.

Bueno, que mientras pensaba en ello, las chelas y sidras caian. Al final llegue a casa a eso de las dos de la madrugada y con un pedo mas que considerable. Lo positivo es que no fue de esas noches en las que doy vueltas y vueltas en la cama antes de coger el sueño. No, cai redondo, y practicamente ni me acuerdo de ello. Eso si, al despertar vino a mi el tipico malestar estomacal y dolor de chola indicativos de una buena resaca. Y lo peor es que tampoco me chuce tanto. Aun recuerdo cuando me hacia veintitantos cubatas en mi juventud. En fin, que me hago viejo, es lo que tiene.

Y hoy, pues ya me he cascado una sidra mientras comia. Tampoco me la queria hacer con el estomago vacio, pero tampoco me sento muy bien jalar algo. Es como si las caguetas constantes que tuve durante mi visita a India me persiguieran de nuevo. Veremos como se desarrolla el tema a lo largo del dia. De aqui a un par de horitas empezare a chuzarme mas intensamente. Y mañana por supuesto estare hecho una puta mierda, especialmente teniendo en cuenta que me toca otra criminal sesion de curro de doce horas. Y encima hay enfrentamiento futbolero entre los dos grandes equipos de la ciudad. O sea que estamos jodidos, va a ser una resaca dura.

Y a todo esto... no se muy bien por que cojones estoy escribiendo este post. Quiza es una excusa para hacer alguna otra actividad distinta a meterme otra sidra, pero lo cierto, es que eso es algo que tambien puedo hacer mientras escribo. Y de hecho ahora que me ha venido la idea a la mente, voy a por una sidra, cojones. En fin, colegas, que siento haberos molestado con este post un tanto estupido. Pero al fin y al cabo como solo lo voy a leer yo, pues sin problema. Y si alguien esta tan jodidamente enfermo como para curiosear en un escrito de semejante catadura intelectual, pues yo de ti, amigo, iria directamente a visitar a un psiquiatra. Aunque bueno, de todo tiene que haber en este mundo, incluso putos comunistas.

lunes, 23 de enero de 2017

Fauna deportiva bajo cero

Me levanto a una hora decente y se me ocurre, como vengo haciendo en las ultimas semanas, salir correr un poco, unos cuarenta minutos, no mas, no vaya a ser que queme mas alcohol del que me puedo beber. Lo cierto es que viviendo al lado del rio, sobre todo en esta parte del este de la ciudad, es una gozada. Me bajo por un sendero hasta la vera del cauce fluvial y alli sigo un caminito que en una direccion lleva hasta el mismisimo centro de la ciudad y mas alla, y en la otra direccion, quien sabe, la verdad es que nunca he llegado tan lejos como para averiguarlo. En fin, pongamonos en marcha.

Uno se piensa que a estas horas y por este tipo de caminitos, que parecen casi exclusivamente habilitados para la practica de alguno de estos deportes populares, en su mayoria nos vamos a encontrar con deportistas madrugadores y algun que otro vecino despistado paseando al perro, pero lo cierto es que de todo hay por estos parajes. Y frio, porque aunque la ciudad es moderadamente templada en invierno, hoy a estas primeras horas del dia nos encontramos con dos grados bajo cero. Sinceramente es la mejor temperatura para correr, al menos en lo que a mi respecta. Quiza tenga algo que ver con mi alcoholismo cronico. Asi no voy todo el rato sudando alcohol como un poseso.

Decido coger el camino junto al rio en direccion este, remontando el cauce, hare veinte minutos y luego dare media vuelta y me volvere. Nunca falla, aunque el lugar esta bastante poco transitado por lo general, siempre te encuentras con algun tarado perdido. Para abrir boca un ciclista chafando huevos que me adelanta sin demasiados problemas, aunque a poca mas velocidad que yo, y eso que voy a pie. De equipo no va mal, buena bici, abrigado, pero insisto, es que el menda iria mas rapido si se bajara de su montura. Por otro lado, y ahora que lo veo, me da a mi la impresion de que soy el unico que tiene cojones a ir en pantalon corto a esta temperatura.

A los siguiente ya me los he cruzado un par de veces, una pareja de viejos y una rubia de unos treinta que intuyo es la hija, todos ellos paseando a dos perros. Nada del otro mundo. A continuacion me pasan dos corredores que van tan follados que parece que anden persiguiendo su comida del dia de hoy. Tampoco seria algo raro, lo cierto es que por este caminito, con la cantidad de maleza que hay, en ocasiones veo cruzar conejos, ardillas, zorros... en fin, mientras no me salga un puto tigre, nada que reprochar. A todo esto sigo siendo el unico menda en pantalon corto, y lo peor es que estoy empezando a sudar.

Doy media vuelta y empieza mi festival. Al otro lado del rio, ya me he fijado en este lugar muchas veces, hay una especie de caseron blanco, que por alguna rara conexion de mi cerebro relaciono con una comuna, una secta o alguna mierda similar. Siempre, sea la hora a la que pase, oigo una especie de musiquilla hipnotica y en ocasiones a un tio como con un megafono dando instrucciones o soltando parrafadas o vete a saber que, dado que a consecuencia de la lejania no acierto a distinguir bien las palabras. El sitio me da bastante mal rollo, pero por suerte hay un rio bastante caudaloso de por medio. Y en estos mismos momentos una barcaza de regatistas con cuatro mendas a bordo surca sus aguas a toda velocidad. Deben de estar preparandose para la Oxford contra Cambridge, vaya usted a saber.

Otro corredor, abrigado como si estuviera en el puto Polo Norte, se me cruza. Otro que va chafando huevos, aunque me da que este lo que no puede es ni moverse de tanta puta ropa. Y a lo lejos viene mi heroe... distingo una silueta, delgaducha, viene corriendo, seguro, pero con el cuerpo de medio lado. Esperate que no lleva camiseta... y va en vaqueros... y con zapatos. Menudo esperpento. Se me cruza y ni me ve, va con la mirada perdida. Y yo que creia que lo mio con el pantalon corto era de machote. Joder, a este le doy el titulo de deportista del mes. Y el que viene a continuacion otro que tal, este ya ni corre, anda tres pasos y se para, se tambalea, cojones que se me cae encima, me dice algo balbuceando, paso de el. O era un yonkarra o un tio al que el pedo de anoche aun le dura y no acaba de encontrar el camino de vuelta a casa. Pues que siga paseando, que siga, que el rio cauce arriba es muy largo.

Al final llego de vuelta al hogar sudoroso, con las primeras gotas de alcohol cayendo por mi frente abajo. Pues creo que sera mejor que haga caer algunos chorros, no gotas, de alcohol del que tengo en la nevera por mi garganta abajo. Primero me doy una reconfortante ducha, a continuacion me asomo a la cocina y, oh si, todavia un par de chelas bien fresquitas. Tendre que ir a comprar algunas mas en breve, pero primero, y sin mas dilacion, me casco la primera y me siento como un puto campeon. Y eso que la carrera de hoy, viendo la cantidad de especimenes que pululan por el mundo, creo que la he perdido. Salud.

sábado, 20 de agosto de 2016

La abrasion del pensar

Este sandwich que me estoy cascando va a pasar a la historia. Esta mas que cojonudo, y no creo que sea por el hambre porque como entrante me he hecho ya un hotdog. El pan bien tostadito, por supuesto y de relleno un revuelto con cebolla y ajo sofritos, haggis y queso cheddar Arran ahumado. Para coronar y dar algo de consistencia a la grasienta pastita, un par de lonchas de chicken roll. Ahora si que estoy lleno, hasta el punto de que necesito cascarme una sidra que me baje la hinchazon, sidra de pera, por supuesto, creo que tengo una Magners en la nevera, voy a por ella.

Supongo que este mini festival de papeo viene a que me he levantado hoy a primera hora y me he dado cuenta de que tengo cinco dias de vacaciones. Aunque tengo pensado irme un par de dias conduciendo al norte, posiblemente a algun solitario hospedaje en mitad de las Highlands, de momento voy a pasarme una o dos jornadas en casa mamando como un cosaco. Cuando uno llega a trabajar hasta ochenta horas a la semana es lo que tiene, que necesita descanso y relax. Estaria en la cama todo el dia, pero en esa posicion no puedo mamar, asi que intentare incorporarme de vez en cuando para cascarme mis sidritas. Ah, y esta noche a ver si me puedo hacer una buena mariscada. La putada es que tengo que ir a la pescaderia a comprar todo el material y no me apetece mucho, pero bueno, a ver como va discurriendo el dia.

Cuando uno se levanta de esta manera y con estas expectativas, puede dedicarse a pensar en muchas cosas. Me pasa demasiado a menudo, a pesar de las horas y horas de trabajo, aun sigo teniendo demasiado tiempo para pensar. Quiza es por eso que si por mi fuera trabajaria cien horas a la semana, para intentar no pensar en absoluto. Alguna vez creo que ya lo hice, recuerdo aquella semana de las 105 horas. Lo malo es que si bajas el piston a la semana siguiente te dedicas a pensar mas todavia. Tal vez pensar no sea una actividad nociva pero a mi me abrasa el cerebro. Posiblemente porque tengo mas inquietudes que el resto de seres humanos del planeta.

No hace mucho me levante pensando en la mierda que somos en comparacion con todo el Universo. Y lo grandes que se creen que son algunos idiotas. Cuanto mas idiota es uno, mas delirios de grandeza tiene, siempre pasa. En realidad somos minusculos seres pululando por la superficie de una roca redonda que da vueltas alrededor de un sol dorado. Un sol bastante mierdoso, todo sea dicho. Para nosotros se supone que es todo, pero resulta que es una bolita mas dentro de nuestro sistema solar, que a su vez es una cagarruta dentro de la inmensa Via Lactea, que tambien a su vez no es mas que una mas de las muchisimas galaxias que van flotando por ahi, sin mucho que hacer y sin oficio ni beneficio, por todo el Universo. Y aun diciendo todo esto, yo creo que nadie se da cuenta realmente de la diminuta mierda que suponemos dentro de todo el sistema existencial universal.

Y esperate, que ahora es cuando nos deberiamos de poner a pensar en el susodicho sistema existencial. Las tipicas preguntas, buscando al sentido a todo el puto Universo. Porque en realidad si no hubiera ni Universo, ni galaxias, ni soles, ni planetas, ni seres humanos, ni nada de nada, tampoco cambiarian mucho las cosas. Vale, tenemos la capacidad de asombrarnos ante nuestros logros (que la mayoria de veces son una chorrada) y la belleza del planeta, la inmensidad del Universo y bla bla bla. Bueno, y si no la tuvieramos es que tampoco pasaria nada. Facil, si nadie estuviera aqui, nadie pensaria en ello. Aunque tampoco creo que nadie piense en ello en absoluto. Para ser honesto creo que ahora mismo soy el unico que esta pensando en estas tonterias. Y tampoco me esta sirviendo para mucho. Al final tengo razon, pensar es abrasivo. Voy a cascarme esa Magners de la nevera y a tomar por culo tanto escribir sobre chorradas. Que paseis un buen dia... pero sin pensar.

jueves, 21 de julio de 2016

Una semana en Finlandia 7. La costa de Espoo

Me levanto con una buena resaca, lo de ayer fue intenso de cojones, pero la vida continua y hay que levantarse y andar... o arrastrarse si uno no encuentra fuerza en las piernas. Poco a poco voy espabilando, tengo mi vuelo de vuelta a casa a mediodia, pero aun me queda toda la mañana para intentar llenar mi tiempo con algo de actividad. Asi que voy recogiendo mis pertenencias, cerrando la maleta y dejando un par de bolsas con restos etilicos en la habitacion del hotel de Espoo. Hora de salir a la recepcion a ver como esta la recepcionista de hoy, despedirme y pensar en que pelotas hago y a donde narices voy hasta que sea la hora de acudir al aeropuerto.

Una recepcionista nueva, buen material tambien, sin duda. Ya que tengo incluido el desayuno, me acerco a una especie de buffet y pico tres o cuatro cosas, pero tampoco tengo el estomago para muchas alegrias despues de la chuza de ayer. Al parecer sigo estando solo en el hotel. Me siento en una mesa para seis comensales toda para mi y mientras como algo a ritmo muy pausado me pongo a leer un periodico que alguien ha dejado justo al alcance de mi mano. En un perfecto finlandes, claro, asi que leer, leo poco, pero bueno, asi a grandes rasgos me entero de cuatro o cinco tonterias. Tampoco es que mi memoria vaya a retener mucha informacion en el estado en el que estoy.

Finalmente me despido del hotel y subo al coche. Una luz se me ha encendido en el cerebro, recordando que alguien en algun momento me dijo que la costa sur de Espoo es digna de visitar. Preciosas playas, puertecillos para pequeñas embarcaciones de recreo y zona, en general, muy pija, para los grandes pastosos de Finlandia. Chalets de lujo, con acceso privado a las playas, urbanizaciones tranquilas y propiedades que quitan el habla, con todo eso me encuentro despues de conducir unos diez minutos en direccion sur hasta la susodicha costa.

En un momento dado decido acercarme a unas de las varias playas que hay por la zona. Alli aparco y me doy un paseo para ver el lugar mas a fondo. Mucha calma, mucho silencio. Hace un dia con claros y nubes pero con una temperatura bastante agradable, sin embargo no se ve mucho trasiego de gente. Intuyo que la zona es demasiado privada y elitista, asi que poco movimiento de grandes masas voy a ver. Aparte de que el pais tampoco es que de para ver aglomeraciones de grandes masas. Aun si me dijeras en torno a una zona de chumeo, vale, pero esto de ir a la playa no parece en absoluto una aficion demasiado marcada para los finlandeses.

Y se acabo lo que se daba, hora de ir hacia el aeropuerto de Vantaa. Una media horita segun el navegador, un cierto trafico pero nada especialmente tragico, y alli que llego, dejo mi coche de alquiler en el sitio acordado con la compañia, deposito las llaves en un buzon y me dirijo a la zona de seguridad y de embarque. La tipica mierda de los aeropuertos, tanta seguridad y luego resulta que un moro con un camion o con un hacha se carga a la gente a lo largo y ancho de Europa como si nada. Pero los que tenemos que ir jodidos somos los sufridos turistas que lo unico que queremos es coger un puto avion. En fin, como decia Julio Iglesias, las cosas de la vida son asi.

Despues de que el policia del control de pasaportes me haya tenido que preguntar cuatro veces cual era mi destino porque no me entendia (cosas del acento escoces), finalmente aqui estoy, sentado en uno de los bares del aeropuerto, haciendo tiempo, como se suele decir. Pinta de lager finlandesa en mano y degustando un combo de arenques marinados con diferentes sabores. Una buena manera de despedirse del pais. No ha estado nada mal. Intuyo que en algun momento, y posiblemente a no mucho tardar, tendre que volver a encaminar mis pasos hacia Finlandia. Hasta entonces, nakemiin Suomi.

martes, 12 de julio de 2016

Una semana en Finlandia 6. Espoo

Cuando uno se levanta demasiado pronto en Helsinki lo unico que puede hacer es pasear. Hasta los mamodromos estan cerrados a estas horas tan intempestivas, asi que voy a ejercitar un rato las piernas hasta que se haga la hora de cambiar de ciudad y de hotel. Y es que hoy, a eso del mediodia, debo hacer check-in en el que va a ser mi ultimo alojamiento finlandes, un fantastico hotel-resort en la cercana ciudad de Espoo, apenas a media horita, si llega, del centro de Helsinki. Pero lo primero es lo primero, paseemos.

Pues cojo toda la costa, el puerto, el paseo junto al mar, pero en direccion contraria a la que fui ayer, y a ver que narices hay por aqui. Barcos de toda indole, finlandesas haciendo footing a primera hora, un sol que poco a poco se va haciendo mas y mas torrido y... mira, el museo militar. Cerrado, demasiado pronto, pero en una especie de plaza junto al edificio principal puedo gozar del visionado de varios tanques y piezas de artilleria que alguien ha dejado ahi aparcadas junto al resto de coches de los vecinos de la zona. Se ve que no les cabian dentro del museo. Curioso es ver como los tanques finlandeses, sin ningun tipo de pudor, llevan la insignia de su ejercito. Esto es, la svastica, algo mas recortada que la clasica usada por los nazis en los 30 y 40, pero con una similitud que llega incluso a asustar. Pero a ver quien se mete con los finlandeses, al que le moleste que se tape los ojos o basicamente, que se joda.

En algun sitio lei que aqui en Helsinki era tipico hacer topless en los parques, y mira tu por donde que mi paseo me lleva a cruzar un par de parques, pero quiza aun es demasiado pronto para que las hermosas finlandesas dejen ver sus encantos mas sabrosos, y eso que hoy la temperatura parece que va a acompañar. Decepcionado tras no ver ninguna protuberancia femenina al natural, mis pasos me conducen a la ciudad subterranea. Y es que Helsinki tiene toda una red de galerias subterraneas que recorren el centro de la ciudad como si de una segunda urbe diseñada para topos se tratara. Aqui abajo, aparte de las logicas entradas a las lineas de metro, tenemos pasillos y pasillos de tiendas de toda indole, restaurantes, bares e incluso accesos a viviendas. Hay que pensar que cuando llega el invierno debe de ser mas agradable ir pirulando por aqui abajo bien calentito que helarse en la superficie. Que blandengues.

Al final mi paseo acaba donde ayer empece a descubrir la ciudad, la plaza del Senado y el mercado del puerto. Tengo algo de gazuza asi que me siento en uno de los muchos puestos donde sirven comida y me hago unos pescaditos fritos del artico. Por desgracia no hay sidras, pero teniendo en cuenta que aun tengo que conducir hasta Espoo no es cuestion de ponerse del reves tan pronto. Y bueno, que tampoco me apetece presentarme en la recepcion del hotel balbuceando y tambaleandome. Pero todo llegara, amigos, todo llegara.

Finalmente dejo Helsinki y en menos de media hora llego hasta el hotel de Espoo, situado en pleno centro de la ciudad. Bueno, vamos a ver, centro porque esta en el puto medio, pero que nadie se espere un casco historico. Esta urbe parece la tipica creada a mediados del siglo XX para servir unicamente como dormitorio a trabajadores de la cercana Helsinki. Vamos, que no hay nada, solo urbanizaciones de autenticos pastosos y en esta zona mas centrica los tipicos bloques de apartamentos donde imagino que la poblacion vivira bastante condensada. Aunque hay un trafico relativo, por momentos me parece estar en una pelicula post-nuclear, ya que no veo absolutamente a nadie paseando por las aceras de las anchas avenidas de este lugar.

El hotel, lo esperado, un enorme edificio que lo contiene todo. Mas de cuatrocientas habitaciones, varias saunas y piscinas cubiertas, bares, restaurantes... Pero no veo a nadie, seguimos con el ambiente post-nuclear. En el parking solo hay un coche, el mio. En la recepcion solo dos personas, la recepcionista y yo. Antes de tomar posesion de mi habitacion me informo sobre los abrevaderos y lugares para menear el bigote mas cercanos. La rubia de la recepcion es mas que amable, me da un plano y se tira veinte minutos explicandomelo todo. Tambien me dice que el hotel esta bastante vacio, por lo que los restaurantes estan hoy cerrados y tan solo tienen un bar abierto. Suficiente.

Con la informacion de la rubia me voy a dar un paseo por Espoo. Para empezar a menear al bigote me meto en una especie de restaurante mexicano donde basicamente sirven fritanga. Lo de mexicano supongo que es porque hay un par de cactus flanqueando la entrada. Obviamente me casco un par de sidras, para ir entrando en calor, pero el dependiente no es excesivamente amable y no veo personal femenino, asi que despues del tipico combo de alitas y cuatro chorradas mas, salgo en busca de mas alcohol y de paso intento conocer un poco el centro de la ciudad. Estacion de tren, ayuntamiento, anchas avenidas, esta ciudad es aburrida de cojones y apenas si hay sitios donde mamar.

Finalmente encuentro algo. Si, el Kannunkulma Club, un garito en condiciones, inmenso, dos pistas de baile, varias pantallas para ver eventos deportivos, una sesion de karaoke en marcha, una preciosa rubia tras la barra y hasta un escueto cuartucho dentro del mismo pub donde la gente se pone tibia a fumar. Hacia tiempo que no veia las clasicas zonas de fumadores, cerradas a cal y canto, donde hay tanto humo que apenas puedes ver las caras del resto de la gente. Obviamente caen unas sidras. Pues voy a aprovechar la sesion de karaoke, que es lo suyo, y me voy a hacer el My Way de Sinatra. Ya empiezo a ir fino, no me entiendo con el DJ, ah no, que es que el menda solo habla finlandes. Bueno, despues de un par de horas de entonamiento etilico, voy a ir pensando en recogerme.

Pero antes tengo hambre, encuentro otro restaurante que va a ser una aventura, porque no se que tipo de comida sirven. Estoy yo solo, sigue el rollo post-nuclear. Por suerte el camarero habla ingles y me dice que estoy en un restaurante macedonio. Unos mejillones tipicos y unos tortellini al estilo macedonio. Suficiente para mitigar el hambre, y por supuesto un par de cervezas macedonias, que no estan nada mal, todo sea dicho. A ver si me voy a tener que ir a pasar mis proximas vacaciones a Macedonia. Ahora si, hora de volver al hotel, sauna, piscina... que cojones, antes voy a pasar por el bar. Me enchufo dos sidras mas, ya voy encendido.

En recepcion pido informacion sobre la sauna y demas, por si hay que reservar turno. Nada de nada, resulta que, ahora me lo dice la recepcionista (ha cambiado, ahora es una morena, pero tampoco esta nada mal), estoy absolutamente solo en el puto resort de 400 habitaciones. En tono de broma, la pajara me dice que si quiero ir desnudo de la habitacion a la sauna y de ahi a la piscina, que no pasa nada, que no hay absolutamente ningun otro huesped en el hotel. Conmigo no se bromea. Salgo de la habitacion en pelota picada, bajo dos pisos tal cual hasta llegar a la zona de las saunas, alli me tiro veinte minutos asandome a noventa grados centigrados. Acto seguido me meto, todavia en pelota picada, en la piscina. Un agradable bañito.

Esto son vacaciones, ahora estoy en el cielo. Solo falta una cosa, irme a mi habitacion, enchufar la tele y ver la final de la Champions League mientras me acabo una botella de vodka finlandes que no se muy bien de donde me he sacado. He debido de comprarla hace un rato, pero no me acuerdo. Creo que al final gana el Real Madrid, pero si eso ya lo leere mañana o cuando sea en la prensa deportiva. Con el pedal que llevo en estos momentos no estoy como para computar tanta informacion. Me voy a ir a dormir, si es que no estoy durmiendo ya. Mañana un ultimo paseo y a primera hora de la tarde avion de vuelta a casa. Que pena que esto no dure mas.
 
Clicky Web Analytics