miércoles, 30 de abril de 2008

Carta de un joven español

A don José Luis Rodríguez Zapatero

Estimado señor presidente del Gobierno,

Sé que es absolutamente inútil escribir una carta a tan alta instancia, misiva que con seguridad ni llegará a sus manos, y en caso de que así sea no creo que se digne a leerla. Aún así, y teniendo en cuenta el grado de maldad que usted ha demostrado en muchas de sus actuaciones a lo largo de su dilatada vida política, intuyo que si por casualidad llegara al final de mi escrito, acabaría por hacer con él una bola y arrojarlo a la papelera más cercana. En cualquier caso, si le escribo, y a pesar de la inutilidad que posiblemente este acto conlleve, es porque mi situación es tan sumamente desesperada que ya no sé a quién acudir. Y opino que el responsable principal de mis problemas actuales es usted, y tan sólo usted debería ser capaz de resolverlos.

Hace un año perdí mi empleo y me acogí a las excelsas listas del paro. Como en ocasiones anteriores, pensé que mi preparación universitaria y mi interesante currículum profesional me daría la oportunidad de conseguir una nueva ocupación en apenas unos días. Me equivoqué. A pesar de acudir a entrevistas de forma sistématica (un par por semana aproximadamente), me encontré que a los seis meses ya había perdido mi opción de subsidio y continuaba sin empleo. Pero no acabó aquí esta terrible situación, puesto que la búsqueda de ocupación se alargó durante seis meses más, en los cuales he tenido que vivir de mis ínfimos ahorros, hasta llegar al día de hoy, en que éstos se han terminado, apenas tengo dinero para comer y el banco prontó se hará cargo de mi vivienda al no poder pagar la hipoteca de ninguna de las maneras. En definitiva, señor presidente, me voy a la calle.

Lo más extraño de todo esto es que en todas las entrevistas ocupacionales que he realizado, la persona engargada del departamento de contratación siempre me ha comentado que yo era el perfil que se estaba buscando. En algunas ocasiones jamás recibí respuesta y en otras me encontré con gente mucho menos preparada y adecuada para el puesto que al final acababa por ocupar el que iba a ser mi lugar. En ciertos casos, y ya ante mi desesperada situación, interrogaba telefónicamente al departamento de contratación de la empresa, para encontrarme con respuestas como "el presidente Zapatero quiere estimular el trabajo de la mujer y hemos decidido no contratar más hombres" o algunas más aberrantes como "el ministerio de Trabajo nos ha indicado que en los puestos de empleo tienen preferencia los inmigrantes". No piense usted que he pretendido ser juez, registrador de la propiedad, formador ocupacional o ni tan siquiera auxiliar administrativo. Me he movido por todos los sectores, pero incluso en una empresa de pegadas de carteles me rechazaron por no ser sudamericano.

Muchos conocidos me han comentado que tenía gran suerte de tener a mis progenitores, porque cuando me quitaran la casa, podría ir a mi antiguo hogar y vivir junto a mis padres. Pero verá, señor Rodríguez Zapatero, hace tiempo que dejé atrás los 30 años (estoy más cercano a los 40) y no sé si encontraría mi sitio viviendo de esta manera. A esto añadimos un problema mucho más grave, obviamente, y es que mi padre está en una situación parecida a la mía, con la diferencia de que ya lleva dos años parado y su edad ya supera los 60 años. No sé si preocuparme más por mí o por él, al fin y al cabo a mi edad aún puedo recoger cartones de los contenedores de basura y ganarme un dinero para comprarme unas lonchas de mortadela, pero mi progenitor no creo que esté en tan buena forma. ¿Acaso desea usted asesinar a los españoles y por eso los manda a vivir a la intemperie, señor presidente?

En todo caso, tampoco le voy a pedir que cambie su tendencia política si no quiere. Puede usted seguir dando empleo a inmigrantes, mujeres y todo tipo de personajes que a usted le caigan simpáticos. Pero ya puestos, ¿qué le parece si le envío mi CV y lo analiza a fondo? Quizá pueda usted colocarme en alguno de sus ministerios. Aunque quizá yo haya reunido demasiados méritos para ocuparlos, pero seguro que puede usted hacer un esfuerzo. Ya sé que ni estoy preñado para ocupar el ministerio de Defensa, ni dejé mis estudios en pleno bachiller como para ocupar la Generalidad de Cataluña, no tengo el síndrome de down como para ocupar la cartera de Exteriores, ni siquiera tengo una aventura con usted, con lo que no podría ocupar el ministerio de Industria. Pero seguro que se puede usted sacar un ministerio de la manga y ocuparme allí. ¿Qué le parece el ministerio de la Mendicidad? No me negará usted que con el caminito que llevamos, esta cartera va a empezar a rebosar de trabajo.

Espero no haberle hecho perder mucho de su valiosísimo tiempo, y que al menos, tras leer estas líneas, el placer que le produzca hacer una bola con mi escrito y lanzarlo con furia intentando encestar en cualquier papelera de la Moncloa, sea para usted lo más agradable del día. Así por lo menos no buscará satisfacción en alguna otra ocupación como por ejemplo crear alguna nueva ley represiva.

Sin más, se despide cordialmente de usted,

Su amigo el nuevo vagabundo.

lunes, 28 de abril de 2008

La morada del pordiosero

Teniendo en cuenta que el hijo de puta de ZP tiene amplios deseos de mandar a muchos españoles a vivir bajo un puente, pensé que sería mejor ser precavido y se me ocurrió comenzar a visitar los lugares que de aquí a no mucho podrían convertirse en mi nueva vivienda. Ni corto ni perezoso me dirigí hacia el viejo cauce del río, donde los puentes ofrecen un cobijo maravilloso a cientos de vagabundos y pordioseros a los que muy pronto me uniré. Recordé entonces a un viejo amigo que conocí en Cheltenham, coqueta y a la vez excéntrica ciudad situada en el oeste de Inglaterra. A este individuo solían llamarle genéricamente "el pordiosero", así que decidí interrogar a algunos de los cochambrosos y malolientes personajes que por allí se movían para ver si me podían poner tras su pista. No fue muy difícil, tras un par de entrevistas me enteré de que en los últimos días mi colega el pordiosero había ocupado la última planta de un edificio en pleno centro de la ciudad, justo al lado del mismísimo Corte Inglés.

Ilusionado al ver que incluso un pordiosero inmundo puede encontrar techo aunque sea a la fuerza, encaminé mis pasos hacia la dirección que me habían proporcionado los vagabundos. Tras andar varios minutos entre escombros, botellas rotas, jeringuillas y cajas de cartón con olor a intensa putrefacción, abandoné el viejo cauce y comencé a andar con paso firme por las céntricas avenidas con sucio hedor a asfalto y contaminación. Tras doblar por varios callejones donde la única presencia humana eran tipos borrachos meando contra portales y escaparates, llegué al número 14 de una estrecha calle, la dirección que me habían facilitado y que en cierto modo concordaba con la idea que me había hecho en mi mente de la nueva vivienda del pordiosero. Llamé a los timbres del último piso y tras unos extraños ruidos sentí que alguien intentaba abrir, pero la puerta no cedía ante mis empujones. Evidentemente en aquel lugar no todo podía funcionar. Tras unos nuevos intentos de aporrear los timbres y la puerta, al final apareció ante mí el pordiosero, que con una asquerosa llave me abrió la puerta muy diligentemente. "Es que los vecinos son unos hijos de puta y cierran la puerta del patio con llave para que no entren más tipos como yo", me dijo con una voz que denotaba que había estado chumando desde hacía horas.


Ni siquiera reparé en el hecho de que ni nos habíamos saludado. Pero entre nosotros la complicidad era tal que, una vez arriba y sin mediar palabra alguna, yo ya tenía ante mí una botella de whisky. Debía ser la una de la madrugada y ambos estábamos ya bastante puestos. El pordiosero me dijo que llevaba mamando sin parar desde el día anterior por la tarde, y yo también me había pulido en veinticuatro horas cerca de 20 cubatas, lo cual hacía que cada vez tuviéramos más y más sed. La verdad es que el menda no vivía nada mal, me sorprendí bastante de cómo se puede decorar una casa con mierda y residuos encontrados en contenedores de basura. Fue entonces cuando el pordiosero sacó unos polvos blancos que, según comentó, había arrebatado de forma violenta a un taxista drogadicto. Con todos estos vicios a nuestro alcance pronto perdimos la noción del tiempo.

Era ya de día y no quedaba ni whisky ni droga. El pordiosero agotaba los últimos sorbos de una lata de cerveza mugrienta y arrugada, y yo vaciaba en un vaso medio roto el culo de una botella de tintorro. Aunque yo le comenté que podíamos pasar por mi casa a pillar las cincuenta cervezas que guardaba en mi nevera, el pordiosero me habló de un lugar donde se podía pillar bebida fría y barata. Bajamos a la calle dando tumbos y nos aprovisionamos en el susodicho lugar. Las litronas no estaban frías ni mucho menos, pero la verdad es que nos importó poco, continuamos tajándonos de forma compulsiva mientras mi colega empezaba a sentir los efectos de su mono drogadicto. No pude suministrarle más de lo suyo, así que el ambiente comenzó a enfriarse, hasta tal punto que pronto comencé a escuchar los asquerosos ronquidos del pordiosero retumbando por toda la casa.


Era de nuevo de noche, pensé que iba siendo hora de pirarme a mi casa y dejar a mi viejo colega hasta una nueva ocasión. Le di dos bofetadas cariñosas que casi lo tiran del destartalado sofá en el cual había caído medio muerto y comencé a bajar escaleras abajo en dirección a la salida del edificio. Al llegar a la puerta del patio me encontré con que no se abría, recordé lo que me dijo el pordiosero de los vecinos hijos de puta que cerraban con llave para que no entraran más seres cochambrosos. Pues bien, lo que había conseguido en esta ocasión es que esos seres no pudieran salir. Subí a ver si conseguía despertar al pordiosero para que me abriera pero después de media hora llamando a su timbre y golpeando la puerta con virulencia, me di cuenta de que no iba a despertarse, incluso era posible que directamente se hubiera muerto, así que me había quedado encerrado, y viendo las altas horas de la madrugada que eran, dudaba mucho que alguno de esos vecinos hijos de puta pasara por allí para abrirme.


Decidí ponerme manos a la obra. Romper el cristal de la puerta no me hubiera servido de nada, puesto que el apestoso portal estaba completamente enrejado. Empezaba aquello a recordarme mis experiencias en el talego, provocándome auténtica claustrofobia. Pensé que lo mejor sería desmontar la cerradura, pero los tornillos estaban fuertemente apretados y no tenía destornillador. Lo intenté con una llave, pero acabé partiéndola, así que necesitaba procurarme un instrumento con que pudiera desmontar aquella puta cerradura. En la pared contigua vi unos interruptores, decidí rebentarlos y sacar todos los componentes eléctricos por si algo me podía servir. Encontré una plaqueta de metal muy fina que, con mucha dificultad, empecé a usar para quitar los tornillos. Estaba sudando como un cerdo y olía a alcohol que daba asco, así que un intenso mareo se apoderó de mí. Descansé unos minutos e intenté llamar por el móvil a algún conocido pero nadie estaba operativo. Al final conseguí hablar con "el preñado", un extraño tipo que curra de recepcionista nocturno, pero entre mi taja y su habitual somnolencia no conseguí explicarle cuál era mi situación.


Llevaba ya tres horas encerrado y casi tenía la cerradura desmontada. El patio parecía un taller mecánico, tornillos por el suelo, unos interruptores totalmente rebentados y la cerradura medio colgando. Entonces un enorme personaje con capa negra se paró al otro lado de la puerta. No podía ver sus ojos ni su expresión porque llevaba una máscara, pero sabía que me estaba mirando con cara de pena. En la mano portaba una llave, y tras un par de vueltas, consiguió abrir. Ahora le tenía delante sin puerta de por medio y conseguí reconocerle, era Darth Vader. Me dio dos palmaditas en la espalda y con su profunda voz a lo Constantino Romero me dijo, "venga chaval, ya te puedes ir, ya estás libre". Se lo agradecí profundamente y le comenté que subiera a ver si el pordiosero estaba muerto. Al salir de allí vi a otro extraño ser de pie en la acera, que parecía estar esperando a Vader. Era el señor Spock, con sus inconfundibles orejas vulcanianas y su habitual traje rojo. Me lanzó una sonrisa y me dijo, "hasta pronto". Mientras caminaba de vuelta a casa reflexioné sobre todo lo ocurrido.

sábado, 26 de abril de 2008

Edificio

Caminaba como tantos otros días por las vivas calles de aquella barriada que él tanto conocía. Normalmente salía a pasear tranquilo sin más objetivo que despejar su mente de preguntas y problemas, y solía resultar, ya que centrarse en sus propios pasos y observar con detenimiento lo que iba surgiendo de aquellos paseos era una completa evasión, que llevaba su mente a una serenidad casi completa. Cada vez que salía a la calle, sabía que ahí estaba esperándole su relajación, que había muy poco de qué preocuparse en esos momentos en que le dominaba un sentimiento placentero.

Pero no todo era lo suficientemente perfecto. El lugar era interesante, un barrio sin demasiados problemas, en que se podía caminar y caminar durante bastante tiempo. Sin embargo siempre acudía al mismo lugar, era algo como instintivo, aunque no quisiera siempre pasaba por delante de un edificio que le producía un corrosivo escalofrío. Todo estaba muy bien, en perfecto orden, y en calma, pero al llegar a ese punto, los nervios se le encrespaban, había como una tensión oculta que le recorría el cuerpo, y comenzaba a inundar su mente un oscuro sentimiento de terror que por mucho que intentaba no se podía quitar de encima.

Lo peor era que aquel sitio parecía reclamarle, no era cuestión de querer o no querer pasar por allí, algo misterioso y penetrante le arrastraba hasta allí, y esta sensación siempre acababa por dominarle. Consciente de que aquel edificio poseía un extraño poder de atracción, y también consciente del pavor que le producía pasar por allí, jamás se detenía a observar la zona con suma precisión. Apenas una mirada de reojo a su alrededor al recorrer aquella tétrica acera era lo único que su cuerpo le permitía hacer en aquella conflictiva situación. Una vez pasado el mal trago, su corazón volvía a latir a una velocidad normal, y el paseo continuaba siendo de lo más apacible.

La extraña sensación que le estaba corroyendo por dentro debido a aquel lugar se apoderaba de él cada vez más, y decidió que había que cortar de raíz la situación. Así que se enfundó sus más oscuros pensamientos, y con un andar firme y a la vez tembloroso comenzó su último paseo. En esta ocasión la calle le parecía muy distinta, en cualquier esquina habitaba la maldad, y sus ojos no paraban de vigilar cualquier movimiento a su alrededor. Por fin llegó a las puertas de aquel edificio que tanto le turbaba, y tomando una actitud muy distinta a lo habitual, lo observó, se fijó en todos los detalles que le ofrecía su vista y comenzó a meditar. La puerta estaba entreabierta, se acercó, y tras unos segundos de reflexión, entró. Jamás volvió a salir.

viernes, 25 de abril de 2008

El show de la Chacón

Pues sí, amigos, comienza el espectáculo. Cuando resulta que Carmen Chacón es la ministra más polémica del gabinete de capullos del dictador pucelano, no lo es ni por ser mujer ni por estar preñada ni por las veinte mil giligaitas que sueltan los manipulados medios pro-nacionalsociatas. Nos ponen como principal responsable del ejército español a una malnacida que si por algo se ha caracterizado hasta ahora es por su nacionalismo cagalán antiespañol, por su estúpido pacifismo infantil y por su maldad y cerrilismo (aunque estas dos características se dan bastante en el actual PSOE). Y como era evidente la señora no podía estarse quietecita y tenía que empezar a llamar la atención, para dar la razón a todos los que consideran que el poner a esta hija de puta en el ministerio era algo que ni adrede se podía hacer peor.

El caso es que la primera medida que ha tomado esta ramera de tres al cuarto ya demuestra con qué tipo de personaje nos vamos a encontrar en lo sucesivo. La brillante idea de esta chiflada de mierda es PROHIBIR y CENSURAR (¡cómo les gustan a los sociatas estas dos palabras!) el acceso a determinadas páginas web en los cuarteles. La explicación oficial del ministerio es que se prohíbe la conexión a aquellas webs en las que aparecen comentarios ofensivos o críticas enfurecidas al nombramiento de la nueva ministra. Bueno, si esa es la explicación oficial, señores, la palabra que lo define es CENSURA. Pero lo curioso es que entre el listado de estos sitios censurados aparecen las páginas de Marca, As o Interviu. O sea, fútbol y tetas, algo que parece ser que no gusta a la ministra que sea el entretenimiento principal de los soldados. A ver si va a tener razón Berlusconi con lo del desgobierno de color "rosa" y ahora van a intentar que los que tienen que defender la patria sean unas putas bailarinas.

Y digo yo, si la subministra está tan interesada en el recogimiento sexual de los soldados, ¿por qué cojones no aparecen en la lista de webs censuradas algunas como maricones.com o la revista Zero? ¿Otra muestra de la eficacia del nuevo ministerio de desigualdad, permitiendo que los maricas se pongan bien a tono pero que los heterosexuales se jodan? O a lo mejor es una estrategia para convertir el ejército en una cofradía de sodomitas enculadores. ¿Qué pasa, que a la Chacón le va el rollo castigador o qué? ¿Se meterá un consolador por el culo mientras ve como el sargento, el cabo primero y el capitán se lo montan entre ellos? Pues a mí no me extrañaría, en ese puto partido no hay más que degenerados y enfermos mentales. Si no que le pregunten a Hitlerpatero qué coño hace las noches de lluvia en el despachito de Miguel Sebastián.

Pero no vamos a desviar la atención con estas milongas. Antes de finalizar el post no quiero dejar pasar el hermoso dato que ha salido hoy a la luz. Tenemos la cifra de paro más alta en quince años, el nivel adquisitivo más bajo de los últimos diez años y de paso el que se pone a buscar empleo se tira más de seis meses parado, llegando a un punto en que ni tiene subsidio ni trabajo. O sea, majos, a vivir bajo un puente, que es lo que le gusta a este desgobierno de hijos de puta. Mientras tanto, los medios nos siguen manipulando, los apoltronados fascistas secuaces del caudillo vallisoletano nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino, los trasvases no son trasvases, los inmigrantes son angelitos caídos del cielo e Izquierda Hundida comienza a apoyar a los terroristas. Señores, qué país.

jueves, 24 de abril de 2008

Inmigrantes victimistas

Lo que está consiguiendo este desgobierno de hijos de puta y todos sus protegidos empieza a ser seriamente preocupante. Gentes que hasta no hace mucho pasaban olímpicamente de temas tales como la inmigración se están convirtiendo, gracias a las actitudes de los recién llegados y de todos aquellos que los amparan como si fueran inocentes santitos, en furibundos racistas con ganas de exterminar sudakas, morenos y todo tipo de delincuentes hijos de puta. Y es que parece ser que bajo otra de las palabritas de moda por parte de los progres, el "racismo", se pueden insultar y defenestrar a cualquiera que se oponga a la dictadura de estos asesinos torturadores y salvajes despiadados.

En los últimos días han salido a la luz agresiones por parte de los vigilantes de seguridad del Metro a pacíficos viajeros que no cometían nada más que una simple falta de urbanidad o educación en un momento puntual. Pues bien, nadie ha dicho absolutamente nada, vamos, que a todo dios se la sudaba el tema. Así ha sido durante los dos primeros días que esta noticia era lanzada en algunos noticiarios, pero ¡atención! de pronto tropecientas mil asociaciones ultraprogres se soliviantan y ponen las mil y una quejas porque al tercer día aparecen imágenes de un inmigrante siendo golpeado. ¡Vaya! Parece que ahora sí que nos interesa el tema ¿no? Mientras eran españoles los aporreados a nadie le importaba un pito, pero ahora que se trata de un pobrecito inmigrante hay que entalegar a los seguratas y mandarlos al paredón por RACISTAS. ¿Se puede ser más hijo de puta y más hipócrita? ¿Se puede ser peor persona que estos pijos progretas de mierda que viven del cuento de su palabrita mágica?

Este victimismo asqueroso está consiguiendo que muchos tranquilos españoles se hayan vuelto completamente en contra de la inmigración aberrante, invasiva y criminal que está sufriendo el país. Y no, capullos, no es por racismo, es por delincuencia e hinchazón de cojones. Es porque el malparido de ZP directamente ha creado un ministerio de desigualdad para joder a los españoles y ofrecer ventajas y todo tipo de derechos inauditos a estos salvajes comecarroña. Cuando os dé por hablar de "racismo" a ver si tenéis cojones a sacar a la luz noticias como la del post que se encuentra debajo de éste. O veamos si sois lo bastante valientes como para dar la cifra que nos habla de que casi el 70% de los inmigrantes que llegan a España cometen delitos. No lo creo, para vosotros es mucho mejor manipular. Sois malas personas, gentuza, malnacidos, eso sois, putos nacionalsociatas progres sinvergüenzas, mala gente. Ojalá vuestros queridos inmigrantes os maten a vosotros, cabrones.

miércoles, 23 de abril de 2008

Violencia sudaka

Mientras los desinformativos de las manipuladas cadenas de televisión se llenan la boca con la "violencia machista" y el desgobierno de enfermos mentales que nos ha tocado en gracia se dedica a crear absurdos ministerios para fomentar la desigualdad entre personas, en España sigue muriendo gente a manos de salvajes inmigrantes que llegan aquí con la intención de delinquir y hacer todo el mal posible. Gentuza que no tiene ni los más mínimos principios y utilizan a las personas para practicar la tortura, el tiro al blanco y satisfacer sus instintos más primitivos y asesinos. Pero a cierto sector de progres ultrarretrasados les da por hacer apología de la integración y del respeto a otras culturas, aunque más que culturas sean inculturas y barbaries. Y así pasa lo que pasa, que un sudaka hijo de la gran puta se carga a una chica de 19 años después de cometer con ella las veinte mil atrocidades. Pero esto es lo que le mola al PSOE.

Pero vamos con los hechos, para que no nos tilden de demagogos racistas o algo similar, porque en esta extraña España de ZP normalmente el que denuncia acaba siendo denunciado, sobre todo habiendo sudakones y animales salvajes de por medio. El 15 de abril la tía de la joven denunciaba su desaparición acontecida cinco días atrás, temiendo que se hubiera fugado con su novio (el sudaka cabrón). Tras la batida organizada por la Guardia Civil se encontraba el cadáver de la chica en el fondo de un embalse situado junto a la empresa donde trabajaba el puto salvaje. Este hijo de la gran puta había atado de pies y manos a la joven, y aún con vida, le ató una rueda metálica al cuerpo y la mandó al fondo de las aguas para que se fuera ahogando lentamente. Hasta ese tipo de crueldad sádica llegan estos repugnantes seres. Tras la autopsia se encontraron indicios de la culpabilidad de este mamón y otro cómplice, los cuales se encuentran en paradero desconocido (qué cosa más rara).

Y así nos encontramos con el gilipuertas del alcalde de Pilar de la Horadada (localidad donde acontencieron los hechos) llenándose la boca con la violencia machista, la igualdad y tal y cual. Estos pedazo de gilipollas todavía parecen no darse cuenta de que en un 95% de las ocasiones, este tipo de asesinatos los cometen inmigrantes hijos de puta sin ningún tipo de mesura en sus acciones, personajes que se ven amparados por la pseudo-tolerancia estúpida de un puñado de progres alelados que viven rascándose la barriga y permitiendo más y más asesinatos. Se os puede llenar la boca con el machismo, podéis crear tantos ministerios de desigualdad como queráis, podéis entalegar a todo aquel que os plazca, pero mientras no haya alguien con cojones que diga "los inmigrantes son unos asesinos salvajes" vuestro problema no se va a resolver. Pero es lo de siempre, al final, con tanto hijo de puta criminal suelto, casi merecerá la pena que te encarcelen, seguramente estarás más a salvo. Por cierto, esta noticia no ha aparecido en los medios de comunicación controlados por la dictadura nacionalsociata. ¿Por qué será?

martes, 22 de abril de 2008

Cagalanes provocadores

Hace unos días un viejo amigo me pasó una noticia que demuestra una vez más la tolerancia y el saber estar de ciertos sectores de la sociedad española encuadrados dentro del marco del independentismo radical ilógico, provocador y estúpido. A medida que han ido pasando las horas desde que leí el artículo en cuestión, he comenzado a reflexionar sobre este tipo de actitudes que a muchos parecen graciosas y divertidas, y que incluso en algunos programas de televisión aparecen como motivo de gracia fácil o de cachondeo con un sentido del humor bastante desacertado. Pero es lo que tenemos en un país que empieza a ser el hazmerreír del mundo entero y que gracias al talante de unos cuantos capullos es rechazado y humillado allí donde va. Gracias ZP, gracias desgobierno, gracias malditos enfermos mentales.

El mundo del deporte debería de servir para unir, pero estamos acostumbrados a ver personajillos que lo utilizan para sacar sus instintos más deleznables y reprochables. Es el caso de amplios sectores de la afición del FC Barcelona (aunque no es el único equipo ni mucho menos), que en el encuentro que enfrentaba a su sección de baloncesto al Maccabi de Tel Aviv, no podía pasar desapercibida ni comportarse como gente normal (es evidente que de anormales tienen bastante). Y allí está un hermoso grupúsculo de cagalanes independentistas enfermizos que junto con sus anticonstitucionales banderas esteladas, se dedicaron a ondear al viento banderas palestinas y a lanzar gritos antisemitas contra la afición del equipo israelí. Todo un ejemplo de tolerancia y saber estar, sí señor.

Independientemente de las ideas de cada uno, que el vikingo macabro siempre defiende, está la decencia personal. Si en un conflicto bélico como el palestino-judío estás a favor del bando musulmán pues no hay ningún problema, el mundo es libre y cada uno que haga lo que quiera. Aunque no me parece lo más acertado el aparecer en una competición deportiva alentando el exterminio de aquellos que son tus rivales. Esta actitud no pasó de una simple multa administrativa, pero no queremos imaginar que hubiera pasado si alguno de los irresponsables aficionados cagalanes hubiera sido tiroteado a la salida del recinto por algún judío cuya familia entera hubiera sido asesinada por el bando palestino. Suponemos que los medios desinformativos españoles ya estaría montando una cruzada hacia Jerusalén, y que la patética manipulación gubernamental se encargaría de montar otro altercado con un país de amplia relevancia mundial. Esto a ZP le encanta. Mi consejo, sinceramente, es que, ya puestos, la próxima vez que queráis provocar a algún israelí, directamente ondeéis al viento unas cuantas svásticas. Al fin y al cabo van más en consonancia con vuestra verdadera ideología. ¿O es que no tenéis cojones, valientes?
 
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