jueves, 13 de diciembre de 2007

Fobia al cine

Esto es lo que deben experimentar los actuales responsables de TVE, sí, la televisión de todos, o más bien la de todos aquellos a los que les encante el poder dictatorial nacionalsocialista, reflejado en la Televisión Española más manipulada de todos los tiempos. Es que ni con Franco, oiga...

Cansado está uno de repasar la programación de esta cadena en busca de algún film, y más que me voy a cansar. Día tras día, la cartelera de TVE (y eso que tienen dos cadenas) en blanco. Esto no encuentra en mí otra explicación que auténtica fobia al séptimo arte. Aunque quizá les es más divertido incluir en su programación series teledirigidas y manipuladas, como la ya vergonzante Cuéntame y alguna otra, o programas estúpidos dirigidos a lavar el cerebro de los pobres españolitos, o los típicos debates políticos donde sólo se puede emitir opinión en una dirección concreta, o incluso reportajes de pueblos sudakas, africanos o de la Conchinchina, que ni nos van ni nos vienen, y más cuando lo que cuentan es de dudosa veracidad. Vamos, como la extraña entrevista a Springsteen, donde los subtítulos poco tenían que ver con lo que decía el Boss en realidad. Desde luego prefería aquellos documentales de la 2 sobre nutrias tropicales, por supuesto tenían más interés que toda esta mierda y a veces, hasta te permitían dormir la siesta plácidamente.

¿Qué coño tiene TVE en contra de las películas? O más concretamente del cine yankee... Huy, huy, huy, que creo que me empiezo a acercar demasiado al meollo de la cuestión. Porque cuando muy de uvas a peras se programa alguna película, tiene que ser la españolada apuntada por la Guillén Cuervo (todo un ejemplo de imparcialidad política), o alguna soberana mierda de cine argentino, chileno o de vaya usted a saber dónde. Igual a los progres medio alelados les interesa ver cómo cojones hablan cuatro sudakas sobre el precio del pan en los años 50. Pero me cago en Dios, ¡yo quiero ver Rambo!

Claro que no se puede pedir más cuando miramos hacia arriba. Es que esta señora tenía que aparecer en el blog del vikingo macabro, me encanta, sí, la Caffarel, menudo personajillo. Lo que más me gusta de doña Carmen Caffarel (la directora de TVE por si no la conocéis, lo cual no me extraña) es su laureado currículum tanto en el mundo de la televisión, como del teatro, como del cine, como de la política, como de la cultura... Como diría uno que yo me sé: "cero patatero". Y encima el subpresidente del desgobierno que nos ha tocado en gracia tiene el jeto de salir presentándola como "una mujer cuyos grandes méritos residen en haber pertenecido a diversas ONG's a lo largo de su vida". Manda cojones, pues a mí que me hagan director de la Guardia Civil, ya puestos, así de paso robaré tanto como Roldán y me iré a las Seychelles a que me hagan fotos en tanga de leopardo.

Pero es que encima el hijo de puta de retrasado mental de Zapatero se sorprende de que Rajoy no quiera hacer debates en TVE. Pero majo, ¿tú de qué? ¿Te crees que todos son gilipollas mascachapas y sodomitas como tú o qué? Vamos a ver, esto es como decirle a Churchill que se vaya a entrevistar con Hitler en una emisora de radio alemana en el año 42. O peor, porque los alemanes suelen tener dignidad, cosa que tú... Gobiernas con el mismo manual que Adolf Hitler y encima tienes los soberanos cojones de llamar nazis a otros. Bueno, es que ni eso, porque al menos con Hitler la economía, el trabajo, y muchos otros asuntos de política interna funcionaban, cosa que con esta gentuza... Pero eso sí, lo que es manipular, quitar libertades, ser unos fascistas de mierda, reprimir, censurar, y joder a todo el que no piensa como ellos, eso sí que lo cogen. Menudas perlas. Puta mierda de TVE, metéosla por vuestro enrojecido culo, malnacidos.

Un día en una ciudad "multicultural"

En algunas ciudades de España la rutina de todo trabajador de clase media o baja se ha convertido en un riesgo a su vida y una pesadilla continua. Aunque te has de levantar a las 7am, es posible que a partir de las 6 los alaridos del dominicano que vive arriba ya te tengan en pie, y es que aún no se han enterado que en este país hay que respetar la convivencia entre vecinos... Con el mero hecho de salir a la calle y pasear tus 20 minutos hasta tu puesto de trabajo ya te expones mínimo a 2 ó 3 situaciones de atraco por parte de esos inmigrantes que "tanto trabajan". Claro que trabajan, a las 11 de la mañana están en la puerta de un bar, o sentados en un parque esperando a la víctima propiciatoria que les dé su “sueldo”.

Claro que también hay quien va a trabajar en autobús, y evidentemente si eres mujer, es mejor dejar el bolso en casa, aunque de lo que no te libras es de un moro o un sudaka metiéndote mano descaradamente entre apretones, y ojo con decirle algo que te la juegas en ese nido de avispas. También hay quien utiliza su utilitario para ir al trabajo, eso sí, tú te gastas todos tus ahorros en tu necesario automóvil para que al salir del trabajo te veas a un inmigrante tumbado en el capó. Y claro, si le dices algo, navajas fuera y a ver qué pasa, que él tiene más derechos que tú. El día que tienes suerte no tienes a nadie sobre tu coche, pero es más que factible que te encuentres las lunas rotas, la puerta forzada y el interior completamente vacío... o que simplemente no haya coche.

Una vez que estás en tu hogar, descubres que con esto de la inmigración ya no existe aquello de "dulce hogar". Y es que quizá te encuentres a uno de tus vecinos pegándole a los timbres con un martillo porque... pues no le entiendes porque habla en árabe... O simplemente ves que el sudaka del octavo te ha meado en el ascensor, y si además tienes la bendición de tener un locutorio bajo de casa, tienes fiesta hasta las 4 de la madrugada, aunque con un poco de suerte se van a dormir antes, eso sí, quizá te encuentres a un negro con una manta tumbado en tu rellano, y es que a la hora de abrir puertas son unos maestros. Vamos, que como te vayas de vacaciones, los rumanos y sus colegas se amueblan una casa con tu salón.

¿Y tú, el español de toda la vida, currante como un cabrón que sufres todo esto? Tú, te jodes, porque los inmigrantes tienen más derechos que tú, los políticos quieren sus votos, para los progres está "guay" por la "mezcla de culturas", y para los gilipollas que defienden la inmigración sin razón aparente, mientras a ellos no les toque, TÚ te sigues jodiendo.

martes, 11 de diciembre de 2007

Todos al talego

Las prohibiciones restrictivas del partido nacionalsocialista que ahora mismo desgobierna España parecen no tener fin. Por fortuna, algunas de las más bárbaras se quedaron en proyecto, como aquella de eliminar ya no sólo la libertad de expresión sino también la de pensamiento. Eso sí, sólo sería delito pensar en cosas que a ellos no les gustaran. Supongo que aquel extravagante proyecto nunca se llevó a cabo porque hubiera sido complicado demostrar en un juicio que yo estoy todo el día pensando rajarle el cuello al presidente del desgobierno, por poner un ejemplo. De todas formas, la lista de restricciones impuestas por estos malnacidos no es precisamente una ligereza: hablar contra ellos, manifestarse contra ellos, fumar, comer hamburguesas, conducir vehículos todoterreno por el campo, irse de putas en Barcelona... y unas cuantas más que me producen auténtica vergüenza ajena. La cuestión ya directamente es: ¿se puede hacer algo en este país sin llevarte una multa o acabar entre rejas?

En realidad sí, se pueden hacer muchas cosas. Por ejemplo puedes asesinar a 25 personas y luego ponerte en huelga de hambre, o puedes ser sudamericano y violar tantas adolescentes como te plazca, incluso puedes chorizar el famoso 3% y hasta te dan el premio de gobernar (o desgobernar) una comunidad autónoma. Lo que no puedes es tomarte tres vinos y luego irte en coche a casa, porque entonces eres un criminal tan peligroso que te vas directo al talego. Aunque mejor no menciono el vino, porque estos hijos de puta estaban en proceso de embargar la mitad de los terrenos de Vega Sicilia para hacer una extraña autovía que aún nadie sabe a dónde lleva. Por no hablar de ese famoso proyecto, que supongo que no tardará mucho en convertirse en otra fascista ley restrictiva, la de poner impuestos especiales a las bebidas alcohólicas y reducir su venta exclusivamente a locales autorizados. Ni fumar, ni beber, ni hablar, ni conducir, casi que ya ni masturbarse tampoco.

Pero volviendo al pollo este de la conducción. Los índices de alcohol en sangre para retirarte el permiso son tan irrisorios que ha habido quien ha dado positivo hasta con un enjuague bucal. Manda cojones. Claro, como a ellos los llevan los chóferes, bien mamados, fumados y masturbados que irán. Y aunque los pillen conduciendo a 300 por hora y completamente chuzados, me juego el cuello a que no acaban entre rejas como cualquier español de a pie. Y lo más cachondo es que con estas medidas de auténticos dictadores, uno engancha las cifras de siniestros al volante comparadas con otros años y resulta que... ¡han subido! ¿No será entonces que ése no es el problema? ¿No será cuestión de que las autoescuelas han bajado tanto el nivel que la gente con permiso no tiene ni puta idea de conducir? ¿No será que toda esa gentuza que convalida su permiso de Colombia, Brasil o las Islas Caimán sólo sabe conducir carros? ¿No será que hay una inmensa cantidad de ilegales hijos de puta conduciendo por ahí sin permiso? ¿No será que habéis bajado tanto el límite de velocidad que ir a 120km/h por una autopista produce sopor y el consiguiente peligro? En definitiva, ¿no será que sois gilipollas profundos y de paso unos dictadores bananeros de pacotilla?

Pero seguid con vuestro fascismo entalegador, que cuando las prisiones rebosen (que ya lo hacen) os tendréis que comer vuestras putas leyes de mierda que sólo sirven para reprimir a un pueblo que hasta vuestra llegada era libre. Eso sí, los conductores al talego y los violadores, asesinos y terroristas todos a la puta calle. Ahora que lo pienso, con ese panorama, casi que prefiero estar dentro. Es más seguro.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Nacionalidades silenciadas y manipuladas

Hoy por hoy, en esta extraña España de ZP, coger la prensa diaria o encender el televisor, es una invitación descarada al lavado de cerebro. Una de las más grandes aberraciones es silenciar de forma sistemática y habitual la nacionalidad de quién comete un delito en nuestro país; pero mucho ojito, porque sólo se silencia cuando se trata de un no español.

Los ejemplos surgen a miles, no hay mas que coger cualquier tipo de periódico para comprobar esto. Una modalidad bastante cruel (sobre todo hacia las víctimas) es suprimir directamente las noticias de crímenes y actos delictivos cometidos por inmigrantes. Eso no interesa, pero si el pederasta, violador o asesino es español, ya tenemos primera plana y para varios dias. La segunda modalidad más que cruel es indignante. Aquí directamente se menciona a "un hombre", "un ciudadano" o "un hombre de x años", pero siempre (mira que casualidad) se les olvida la coletilla "de nacionalidad x". Tampoco pasaría nada si en ninguna noticia se hiciera referencia a la nacionalidad, al fin y al cabo es un dato complementario, aunque interesante; pero es que cuando se trata de un español, la expresión "un hombre" rápidamente se convierte en "un burgalés", "un pontevedrés", "un vecino de Fuenlabrada"... Esto se llama manipular, pero descaradamente, y se hace en el sentido de que la masa borreguil piense "mira qué malos somos los alicantinos, cántabros, murcianos, etc, que cometemos muchos delitos, y qué buenos que son estos inmigrantes que nunca hacen nada". Patético y bochornoso, pero más que habitual por parte de este desgobierno de manipuladores y mentirosos. Unos inutiles que han hecho creer a la gente que José Maráa Aznar mató a 200 personas en Atocha cuando fueron una vez mas... ¡inmigrantes!

La última gran manipulación en esto de ocultar nacionalidades es decir que un chaval de Berga fue asesinado por neonazis cuando fue... ¡un ecuatoriano! Fíjense que conclusión más digna del pseudo-periodismo rastrero que nos quieren inculcar en las cabezas: eran neonazis porque llevaban camisetas de la selección española. Vamos, que si yo me pongo una camiseta de Camerún, soy camerunés. Pero claro, tantas Crónicas Marranas, Gran Marrano, Teleputa y Operación Fracaso, han dejado las mentes de los españoles por los suelos. Ahora el toque de gracia es convencer a cualquiera de la aberración más grande. Todo por joder a España y a los españoles. Yo, por mi parte, me inclinaré a pensar que cada vez que no vea la nacionalidad del delincuente reflejada en la noticia, es que otro maldito inmigrante ha cometido alguna tropelía en nuestro país. ¡Basta de manipulación informativa!

domingo, 9 de diciembre de 2007

Papillón


No pretendo convertir este blog en un anuncio ambulante ni comenzar a introducir publicidad como si esto fuera una película de Tele5 (aunque debe hacer años que no ponen ni una peli en esa cadena), pero es necesario hacer hincapié en situaciones, lugares y hechos inapelables. Es más, este post, aparte de muy útil, es de justicia.

Los aficionados al cine de verdad (o sea, que no me refiero a la peña que llora cuando ve Titanic o La Guerra De Los Mundos de Tom Cruise) supongo que ya tendrán en mente el jeto de Dustin Hoffman sujetando unas gafas rotas y lleno de barro hasta el cuello. Es lo que pasa cuando uno ve u oye el vocablo francés "papillón", título de una novela cuya adaptación cinematográfica es, a juicio del vikingo macabro, una de las grandes obras maestras del cine. Creo que lo primero que me atrajo de este film fue el hecho de que el autor de la novela (y personaje protagonista de la trama puesto que es una especie de autobiografía), Henri Charrière, se fuera al hoyo justamente el mismo año que se estrenó la peli (1973). No quiero pensar que fue después de ver lo que habían hecho con su novela, aunque quién sabe, los novelistas son gente muy rara.

Pero hoy no vamos a hablar de cine, no, qué coño, ni mucho menos. Vamos a hablar de dos de los tres mayores placeres de la vida: papear y tajarse. Por cierto, el tercero no es el que estáis pensando, so cerdos. Cuando uno visita la hermosa ciudad de Salamanca, suele caer en el tópico de las visitas turística obligadas: Plaza Mayor, Catedral, buscar una puta rana en una pared... Pero lo que el gran público desconoce y es labor de este blog publicitar es la existencia, en un sórdido entresijo de calles de la ciudad helmántica, de "Papillón", el garito con los riñoncitos con cebolla más criminales de todo el planeta.

No tengo muy claro a qué coño viene el nombre del sitio; si es por la peli, no lo entiendo ni de lejos, y si es por cualquier otra razón, la traducción de "papillón" al español es "mariposa", y precisamente mucho mariconeo y delicadeza no es que exista en este sitio. No entraremos en detalles, porque hasta que uno no experimenta el placer de apoyarse en la barra de Papillón y empezar el recital etílico-culinario, no se puede imaginar lo que allí le espera por mucho que ahora intentemos describirlo. Y por supuesto, del precio ni os preocupéis, porque al acabar este reencuentro con los instintos más primitivos del ser humano, vuestro bolsillo se llevará una más que grata sorpresa. Agradecer también al Bar Hamburgo, en la misma acera que Papillón, el asqueroso olor a aceite requemado que me hizo, por una de esas casualidades del destino, salir de allí completamente asqueado en dirección al paraíso papillonesco.

No quisiera dejar de comentar el atractivo que produce también que en esta zona de la capital salmantina las calles tengan por denominación el nombre de personajes tan civilizados y amantes de los pueblos indígenas americanos como Hernán Cortés, Pizarro o mi preferido, el Gran Capitán Pedro de Valdivia (más conocido como el Exterminador de Chile), que encima hasta tiene dos calles. También me pone especialmente cachondo la calle de Espronceda, pero eso es otra historia. De momento disfrutemos de unas cañitas y unos pinchos de tortilla violenta en Papillón.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Alegato en favor del armamento pesado y/o nuclear


Realmente parece increíble que existan hoy en día tantas organizaciones pacifistas o pseudo-pacifistas que se manifiesten en contra del armamento nuclear o que simplemente rechacen de pleno el que cierta nación refuerce su política armamentística. Más aún cuando la mayoría de estos “militantes pacifistas” son estúpidos universitarios que salen por ahí de farra todas las noches y acaban dándose de hostias con otro grupo de gente que también anda por ahí realizando actividades alcohólicas. Estas circunstancias refuerzan sin duda alguna este perfectamente razonado alegato en favor de las armas todopoderosas y en contra de los puñetazos, navajazos, tiritos por la espalda, etc...

Porque... veamos... Si usted va tranquilamente andando por la calle a altas horas de la madrugada y le asaltan cuatro gitanos con cuatro impresionantes facas... ¿qué hará usted? ¿Le servirá de algo llevar otra faca de igual o mayor calibre? No, ellos son cuatro. ¿Una pistola tal vez? Tenga en cuenta que mientras dispara a uno o a dos, los otros le atacarán y le rajarán. Entonces ¿para qué coño quiere usted llevar un arma de mierda?
Si, por el contrario, usted de pronto saca un teléfono móvil del bolsillo y dice: “cuadrante b 5, calle Jerónimo Martín”... en primer lugar los gitanos se partirán el culo y le mirarán extrañados... “este tío está loco”. En segundo lugar, que es lo que interesa, se oirá pasar un avión y cuatro precisos pepinos caerán sobre ellos dejándolos hechos pedacitos. Como verá es mucha más práctica esta segunda opción. Con esto vamos a parar a lo que intentamos demostrar, SÍ ROTUNDO al armamento pesado.

Pongamos otra situación, usted va en su coche a altas horas por un polígono industrial. De pronto aparecen diez motoristas psicóticos y le rodean. Sacan cadenas y recortadas y se lían a tiros y golpes con su vehículo y con usted. ¿Qué haría si llevara una pistolita en el coche? ¿Liarse a tiros con los diez? ¿Y quién conduciría? ¿Conduciría con la polla mientras dispara o qué? No. Usted no podría hacer nada en este caso. Pero si usted en vez de ir por ese polígono industrial con un coche, lo hiciese con un TANQUE, habría varias diferencias. En primer lugar veríamos si los motoristas tenían huevos a meterse con usted. En segundo lugar, y como siempre demostrando la veracidad de nuestra teoría, usted se liaría a cañonazos con los putos motoristas. Ellos acabarían hechos añicos y usted sano y salvo y feliz por haber cumplido con su deber. De nuevo no cabe duda, hay que decir un SÍ ROTUNDO al armamento pesado.

Pero vamos a la situación más extrema de todas... Por si usted aún no está convencido. Digamos que acude usted con su equipo de fútbol preferido a la final de todas las finales, y tiene que ir a la ciudad de su mayor rival y enemigo. Resulta que su equipo gana de forma ilegal y toda la ciudad entera pretender matar a la afición visitante. En un momento dado es usted el único superviviente y van a por usted. ¿Qué va a hacer? ¿Sacar una navaja, una pistola, una ametralladora? Ni siquiera podría con un bazooka. ¿Qué hacer entonces? Es muy fácil. Coge usted su móvil y pega un telefonazo a la base militar estadounidense más próxima: “Oigan, que Bin Laden está en tal ciudad”. Al de unos pocos minutos escuchará usted un sonido como de un avión. Acto seguido caerá un pepino nuclear en la ciudad y al carajo toda esa afición que se lo quería cargar a usted. Hombre... seguramente usted no saldrá vivo del incidente, pero ellos está claro que tampoco. Una vez más se demuestra que la forma de vencer al enemigo es ésta... SÍ ROTUNDO al armamento nuclear.

Como hemos podido apreciar en estos tres ejemplos, este alegato en favor del ARMAMENTO PESADO Y/O NUCLEAR está más que justificado. Ya está bien de que nos tomen el pelo con chorradas pacifistas salidas de las bocas de unos pseudo-intelectuales medio lelos. Las armas violentas son BUENAS. Y espero que todos ustedes ya sepan qué hacer en caso de que alguien les intente corromper su paz cotidiana.

SÍ A LAS ARMAS VIOLENTAS.

domingo, 2 de diciembre de 2007

El putero durmiente


Ya sé que no es lo más recomendable para un domingo por la mañana, pero con semejante resaca y la casi imposibilidad de desplazarme del sofá, pudo conmigo la tentación de enganchar el mando de la televisión y hacer un pequeño zapping por entre las cutreseries matinales, los dibujos animados, los reportajes sobre los mayas y... ¡oh vaya!, funeral de estado por el picolo asesinado por la banda terrorista ETA. Me llamaréis morboso pero, así como la Santa Misa de los domingos a las 12 es algo que nunca he tragado ni tolerado, un funeral tiene su salsilla. Y más cuando me veo en pantalla al Borbón cuadrado con su atuendo militar.

Y a medida que la cámara empieza a recorrer las diferentes personalidades allí presentes, decido quedarme a ver el asunto hasta el final. Rajoy, Aguirre, ZP, Desatinos, Rubalcaba y una buena colección de ministros (una pena la ausencia de la Magdalena de las infraestructuras, estaría en casa pensando en su próxima cacicada), todos estos y más entre centenares de picoletos fusil en mano (aquí es donde hubiera molado que entraran cuatro etarras en el evento, a ver qué pasaba). Digamos que el saber estar y la correción imperaba, salvando algunas pequeñeces como doña Leticia incordiando al Príncipe cada dos por tres (y éste pasando de ella), Desatinos intentando recitar el Padre Nuestro y cagándola porque no se lo sabía, o ZP con la cabeza torcida mirando al suelo con más pinta de subnormal profundo que de presidente de un gobierno.

Joder, pero el que se salía era el ministro de economía. La cámara que va rulando y de pronto se detiene ante un Solbes inmóvil con los ojos cerrados. "Estará reflexionando apenado y afligido", pensé yo, claro que de pronto se aprecia como la cabeza se le cae sobre el pecho con la boca abierta en clara actitud de estar pegando unos ronquidos criminales. Mi estupefacción se torna en cruda realidad cuando todos se levantan de sus asientos ante nosequé acto y el pavo allí sigue sentado roncando a pierna suelta, hasta que ¡Desatinos! le tiene que pegar un codazo y susurrarle algo similar a "va tío, despierta que ya queda poco". Inaudito. Yo creo que, teniendo en cuenta que su presencia como titular de economía era bastante prescindible, podría haberse quedando en casa durmiendo la mona o pasando la resaca de una buena noche de putas y alcohol. Porque a todo esto, el evento acontecía en torno a la una del mediodía.

Sobre la maravillosa producción de TVE tampoco quiero hacer una sangría, pero fue muy interesante cuando el locutor argumentó "por motivos de seguridad, los rostros de los Guardias que portan el féretro no se mostrarán". Pues tío, yo los vi más de cerca y con más claridad que las tetas de Sabrina en 1988. Eso aparte de cámaras enfocando el hermoso asfalto de Madrid en lugar de a los protagonistas, o los extraños fallos de sonido de la retransmisión cuando sonaron el himno de la Guardia Civil y el himno de España. Joder, tíos, es que tenemos una tele pública que no nos merecemos...
 
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