Tema climatico. Fundamental porque ya sabeis que anoche me dejaron con el intringulis ese de la tormenta de nieve que iba a asolar Charleroi durante todo el dia. Asi que lo primero que hago mientras me preparo un cafe capuccino de sobre es abrir una de las ventanas del salon y echar un ojo a lo que me espera ahi fuera. Nada, ni un copo, ni una gota... Cielo permanentemente nublado, un grado centigrado, pero el chaparron aguanta. La prevision de mi telefono celular indica ahora que en un par de horas va a comenzar la catastrofe. Bueno, al menos ya no es nevada de todo el dia y voy a tener un rato para caminar. Por lo que lo mejor va a ser enfundarme la chaqueta y salir a la jungla de asfalto lo antes posible. Ademas, que con la tonteria de aguantar el malestar en posicion horizontal y los quehaceres matutinos ya se me han hecho las diez y media. No hay tiempo que perder. A pasear y ver la ciudad.
Realmente el alojamiento esta muy bien situado, ligeramente al noroeste del centro de la ciudad pero apenas a cinco minutos caminando de las primeras calles del casco mas antiguo. En un santiamen, y disfrutando del clima porque el frescor matinal es muy llevadero y me esta despejando por completo, me planto en el mismo corazon de Charleroi, en la Plaza de Carlos II, y comienzo a visualizar las maravillas que la urbe nos ofrece en esta zona. Que tambien hay que decir que no son muchas, pero bueno, algo hay, desde luego mas de lo que uno puede esperar de la erroneamente considerada "ciudad mas fea del mundo". Pues ahi esta el Campanario de Charleroi, que es una torre con un reloj que por cierto es Patrimonio Mundial de la Unesco. Y la Catedral de San Cristobal que es bastante bonita y la cual visito por dentro para maravillarme con sus vidrieras. Incluso el edificio del ayuntamiento, que tambien tiene un tono clasico bastante atractivo. Oye, que en el fondo no esta nada mal esta plaza central de la ciudad, tiene sus cosas.
Eso si, lo que no tiene es gente. Pero nadie. A ver como lo expongo. Estamos hablando de una enorme plaza diafana, porque no tiene ni las tipicas estatuas o fuentes en el centro, circundada por todos estos edificios a los que me referia y alguno mas. Pero la cuestion es que no veo en ella ni a un solo ser humano. Esta claro que son las once de la mañana de un jueves y la mayoria de gente estara en sus puestos de trabajo. ¿Pero absolutamente todo el mundo? ¿Algun anciano paseando, alguien haciendo un recado, alguna señora comprando el pan, algun turista perdido? Bueno, me da que el unico de esta ultima clase soy yo. Vaya tela de ciudad fantasma. Ah, mira, por ahi viene un grupito de turistas a visitar la catedral. Joder, pero es que el grupito son cinco mal contados. En fin, que supongo que Charleroi no es precisamente el lugar mas turistico del pais, obviamente.
Continuo con mi paseo, ahora ya sin un objetivo claro y ya dejandome llevar por diferentes calles a ver que me voy encontrando. Bueno, algun que otro edificio clasico, un parque con dos estatuas de leones llamados Totor y Tutur, que representan algo al respecto de la justicia, un extraño chuzo puntiagudo que se ve a lo lejos y que acaba resultando ser la comisaria de policia mas extraña que he visto en mi vida... Vamos, que hay cosillas por ahi a las que hacer fotos. Y en un momento dado llego al estadio de futbol. El del equipo local, obviamente, el Charleroi FC. Y le doy una vuelta para echarle un ojo, ya puestos. Lei en algun sitio que la gente de la ciudad esta muy orgullosa de este recinto porque fue una de las sedes de la Eurocopa del año 2000, aunque parece ser que el equipo propiamente dicho nunca ha ganado absolutamente ningun titulo. No todo puede ser en la vida.
Ya pasando ligeramente el mediodia me acerco de vuelta a la plaza central y alli me doy cuenta de que empiezo a tener gazuza. Logico, aun no comi nada solido en lo que llevamos de dia y no he parado de patear. Asi que busco en Google Maps algun sitio con buenas reviews y me encuentro que en la parte sur del centro, llegando al rio Sambre, que es la corriente fluvial que cruza Charleroi, hay una braseria de la que todo el mundo habla maravillas. Hacia alli que me encamino y descubro que esta parte del centro, que aun no habia visto, es la zona pija de la urbe. Aqui veo callecitas empedradas con terracitas, zonas peatonales con restaurants por todas partes, tiendas, un gran centro comercial e incluso un mercado callejero que por lo visto es bastante famoso en todo el pais. Aunque parece ser que hoy no es el dia de mas actividad, porque apenas si hay un par de puestos abiertos y tampoco ofertan nada del otro mundo.
Y venga, que ya llego al restaurante, que es por cierto enorme y con decoracion moderna y funcional, no demasiado acogedor, pero esta lleno de gente. Sera que lo hacen bien. Aunque ahora mi primera preocupacion no es la gastronomica sino la comunicativa. Mi frances es bastante deficiente, y mas todavia a la hora de entender el dialecto que se calzan por estos parajes. Tras unos minutos de duda, consigo hacerme entender y me sirven una cerveza y unas aceitunas. Bueno, estaba claro que lo de "une bière, s'il vous plaît" ya lo traia aprendido de casa porque me conozco. Pero el tema ahora esta en pedir la comida. Por suerte soy facil de satisfacer y tampoco tengo un apetito excesivo, asi que con el tartar de atun rojo, que entiendo claramente en el menu, me conformare. Y esta realmente exquisito y me sacia exactamente hasta el punto que necesito. Pero claro, los 18 euros que vale el platito en cuestion es lo que toca un poco los cojones. Supongo que son las cosas que tiene Belgica cuando se trata de comer algo en un restaurant.
A todo esto, ¿que mierdas ha pasado con la tormenta de nieve? Porque entre pitos y flautas ya llevo tres horas dando vueltas por ahi y la cosa continua exactamente igual que a las diez de la mañana. A ver si la van a retrasar y retrasar en el tiempo y me va a caer mañana que tengo planes de ir a Bruselas. Y como cancelen los trenes si que me van a joder bien. Pues mira, esperate y, ya que estoy justo al lado de la estacion de ferrocarril, me acerco y me informo para asegurarme de que eso no va a suceder sea cual sea el clima. Y cruzo el rio Sambre y entro en la estacion, y veo el puesto de informacion, y me acerco, y... Coño, que no hablo frances. A ver que puta informacion me van a dar si no me entero de lo que me dicen. Pues nada, ya vendre mañana a primera hora a pillar el tren y si funciona bien, y si no tambien. Que sea lo que Dios quiera.
Al salir de la estacion, el tipico mendigo que siempre se ubica a la puerta de este tipo de recintos en todas las ciudades del mundo, me suelta una parrafada en frances. De puta madre, ¿pues sabes que, jodido vagabundo mugriento? "Je ne parle pas français". Toma excusa buena para pasar de ti. Sin embargo el muy hijoputa me persigue y empieza: "English? English?" Y se me pone a pedir dinero en un perfecto ingles. Manda huevos. El unico menda que habla ingles en toda la ciudad es este cabron. Pues oye, tio, no se que haces pidiendo. Visto lo visto por estos lares, te pones a currar como traductor y te sacarias una pasta. Pero bueno, que supongo que es cuestion de vagancia.
Continuo mi ruta por la ciudad aunque ya sin demasiadas cosas mas en mente que pueda visitar. Asi que decido tomar un par de calles al azar que me devuelvan a la plaza central y de alli la idea ya es enfilar de vuelta al apartamento. Pero precisamente en estas callejuelas el destino me tiene preparada una muy gratificante sorpresa. Hop's Craft Beer Shop, ¿que es esto? Joder, es el puto paraiso. Asi por las buenas me doy de bruces con una tienda exclusivamente de cervezas y cervezas y mas cervezas. Y leyendo en Google me encuentro con que es la tienda con mas variedad de chelas de toda la ciudad. Y esta justo delante de mi y esperandome. No se que cojones hago aun en la calle. Para dentro. Oh, por Dios, menuda vision. Estanterias, neveras... todo lleno de botellas y botellas... Y ademas hay un par de mesitas para degustar in-situ. Pues que cojones, nos tomamos un par y luego me llevo coleccion para el apartamento.
Para mas satisfaccion todavia, el dependiente-propietario del lugar, cuando le pregunto si habla ingles me lo confirma rotundamente. Yeah! "Y español tambien", me dice en un perfecto español. "Me llamo Diego y soy chileno, mucho gusto". Esto si que es para que me explote la cabeza. ¿Que cojones pinta un chileno regentando la tienda con mas variedad de cerveza de todo Charleroi? En fin, que tampoco quiero saber mas de la historia, que yo al fin y al cabo vengo a lo que vengo. Anda, Diego, hazme una seleccion de cervezas del terreno y ponme un par para degustar. Esto si que es un final de jornada de paseo en condiciones. Aunque oye, el dia no ha estado mal en absoluto. Lo que he visto de la ciudad me ha gustado bastante, comi relativamente bien (aunque un tanto caro) y ahora acabo poco antes de que anochezca a chelazo limpio. No hay queja.
Llego al alojamiento exactamente a la misma hora que lo hice ayer cuando entre por primera vez, con las ultimas luces del dia que, nuevamente, son bastante oscuras porque el cielo sigue cerrado con candado. Eso si, de la nieve ni rastro. Y esperate que ahora la prevision climatologica dice que mañana, aunque vamos a estar un par de grados bajo cero, se espera que no haya ni una sola nube. Jornada completamente soleada. Pues vaya si me voy a ir a Bruselas, plan confirmado y sellado para mañana. ¿Y para lo que queda de noche? Pues a disfrutar de la metralla que compre en la tienda de Diego. Y resulta que aun me quedan provisiones solidas de lo comprado ayer en el Aldi, asi que toca momento de asueto y relajacion. Empiezo a abrirme chela tras chela y a picotear lo que queda por la nevera. En unas horas, espero que completamente cocido, me entrara sueño y caere horizontalmente hasta el dia siguiente. Como me gustan estos viajes que me pego.
