lunes, 16 de marzo de 2026

Tanger 4. Andando al aeropuerto

Esto de estar de visita en un pais musulman debe de influir, supongo. Me refiero a lo de no despertarme nunca con una buena goma. Debe de haber algo en el ambiente que hace que nadie tenga resaca. Claro, como esta gente no puede chuzarse debido a su estricto codigo religioso, pues lo hacen en casa a escondidas y a ultima hora. Y despues, como tienen esa extraña magia en torno a ellos, se levantan al dia siguiente y parece que nunca hayan probado ni una sola gota de alcohol. Vamos, que la conclusion es esa, que aqui hay algo invisible que hace que nunca te levantes jodido. Y eso que ayer le pegue.

Conyuntura de la jornada: pues basicamente que hoy es mi ultimo dia en Tanger, en torno a la una debo dejar el alojamiento y mi vuelo de regreso a casa es a las diez de la noche. Me puedo tomar con calma la mañana, desde luego, y relajarme un poco en el apartamento mientras limpio y recojo. Pero aun asi todavia me sobran demasiadas horas, incluso aunque pretenda llegar con bastante antelacion al aeropuerto. Pues, oye, vamos a retomar una buena costumbre que frecuentemente me gusta experimentar en mis viajes. Me refiero a lo de ir caminando al aeropuerto. Porque normalmente es un pateo largo y siempre ves cosas y barrios extraños, que de ninguna otra forma vas a poder visitar.

Despues de acabarme las ultimas viandas que aun guardaba en el refrigerador (por desgracia solamente solidas), e incluso pegarme una cabezada accidental, tal era mi relajacion, me bajo a la recepcion y realizo el correspondiente check-out. A la pregunta de si necesito un taxi, muy sinceramente respondo que me voy a ir paseando hasta el aeropuerto, ante lo que la jovencita marroqui del mostrador se echa las manos a la cabeza e intenta convencerme de que no lo haga. "¿Pero usted sabe lo lejos que esta? Caminando pueden ser mas de tres horas". Ya, ya, si a dia de hoy tenemos Google Maps y todo eso ya lo tengo mas que estudiado. Pero mira, chica, tengo piernas y estoy aburrido, asi que... adios.

Inicio camino. La verdad es que el papeo que me meti antes de salir apenas si fueron dos rodajas de mortadela de pavo y un chusco de pan, con lo que me he quedado un poco a medias. Y especialmente si tengo que acometer una marcha de tres horas. Asi que voy mirando por todas las esquinas y bocacalles por si viera algun sitio para menear el bigote abierto. Pero adivinad... Exacto. Misma tonica de ayer. Absolutamente todos los locales cerrados. Callejeo primero por barrios deprimidos, para despues girar por una avenida que en dos horas me dejara practicamente junto al aeropuerto. Y nada de nada. Aqui la gente no come.

A pesar de la monotonia de la larga avenida, del trafico y del clima tipo invernadero que nos ha tocado hoy (calor y un extraño resol entre las nubes), el paseo se me hace mas o menos ameno. Paso nuevamente junto al estadio de futbol de la ciudad (el primer dia lo hice en automovil), luego atravieso una zona muy pija y cuidada que pronto me doy cuenta de que es el campus universitario, despues una barriada de chaletitos pudientes con un hospital privado enorme entre todos ellos... En fin, las cosas que tiene Tanger y que los turistas rara vez visitan. Y bueno, que tras casi tres horas, efectivamente, tomo un ultimo giro a la derecha y enfilo otra larguisima avenida (avenida del Aeropuerto, creo que se llama), que ahora ya directamente me dejara en la puerta de la pequeña terminal de salidas.

Y tan pequeña. Como que, mirando las pantallas, me doy cuenta de que apenas hay seis vuelos en la jornada de hoy. Dos son dentro del propio pais, uno a Francia y los otros tres a la Peninsula Iberica. Joder, que variedad. Y bueno, que ahora resulta que por lo visto aprete el paso mas de la cuenta (en realidad contaba con una parada para tomar algo, pero ya veis el exito que tuve) y me he plantado en el aeropuerto a las cuatro de la tarde. Y mi vuelo es a las diez. Y aqui no hay mas que una cafeteria cutre que no tiene ni comida. Joder, que concatenacion de fracasos. Aunque lo peor ya os podeis imaginar que es. Si, claro, esto es Marruecos, aqui NO VENDEN CERVEZA.

Porca miseria. Me siento a tomarme una Coca-Cola que alargo tres horas, hasta que puedo hacer mi check-in, porque en este aeropuerto de mierda no tienes la posibilidad de hacerlo online. Y me vuelvo a sentar, esta vez a no hacer nada. Porque si, ya tengo mi boleto para subirme al avion en cuanto abran la puerta, pero como hoy solo queda mi vuelo, pues la zona de embarque esta clausurada. Joder, otras dos horas. Paseo por el unico hall que hay en la terminal, arriba, abajo, adelante, atras, salgo fuera, entro, vuelvo a salir, vuelvo a entrar. Y vale, finalmente, una hora antes del vuelo nos dejan acceder a la zona de embarque.

Aqui tampoco hay sitios para menear el bigote, pero me doy cuenta que en la tienda del Duty Free si que venden chelas. A buenas horas, hijos de puta. Con razon no nos queriais dejar entrar en esta zona. Al menos el avion es puntual. Y luego resulta que el vuelo es rapidisimo porque apenas si llega a una hora de duracion. Joder, aun no es ni medianoche y ya estoy de vuelta en casa. Y a todo esto, con tanto pateo y tanto sitio cerrado, yo al final hoy no me he tomado ni una misera cervecita. ¿Que no me ire a un bar antes de irme a la piltra? A desquitarme de tanto puto Marruecos, coño.

 
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