domingo, 7 de diciembre de 2025

Charleroi y Bruselas. Dia 4

Amanece un nuevo dia sobre Charleroi... y yo estoy hecho polvo. Lo de siempre, la jornada en que me toca viajar de vuelta no encuentro el sueño y apenas si he dormido un par de horas a intervalos durante la madrugada. Son las ocho y pico y ya estoy cansado de la posicion horizontal sin dormir, basicamente mirando al techo. Asi que voy a empezar a intentar despejarme y recoger todo lo que tengo por el alojamiento porque a mediodia debo realizar el check-out. Y aunque en diez minutos todo ya esta empacado y listo para partir, voy a estirar la hora de salida hasta el limite. Fundamentalmente porque no tengo ningun plan establecido, la ciudad ya la tengo mas que vista y, lo mas inquietante, mi vuelo no despega hasta las nueve de la noche. Vamos, que tengo demasiadas horas por delante.

Pues acometamos la rutina matinal habitual pero, eso si, de la forma mas lenta y pasiva posible. Sesion de vaciado de media hora, ducha de cuarenta minutos... Joder, y aun asi me sobra tiempo. Por desgracia no me quedan cervezas ni nada para comer en la nevera, anoche ya decidi dar cuenta de todo. Pero oye, uno de esos capuccinos de sobre... Y ya puestos dos. Que me sobra el tiempo. Y como todas las mañanas, mientras degusto esta asquerosa imitacion de cafe con leche, abro la ventana del salon para que entre el fresco y... aaaargh... que me derrito como Dracula. ¿Que cojones pasa ahi fuera? Que luminosidad, que sol, que... incluso calor. Parece que ahora que ya llega el momento de mi partida, el clima cambio radicalmente y Charleroi nos ofrece su version otoñal soleada y calurosa. Pues casi que preferia lo otro porque tengo que calzarme las gafas oscuras incluso dentro del alojamiento. Que brillo mas molesto.

Finalmente son las doce y salgo de esta que ha supuesto mi fantastica morada durante las ultimas jornadas. La echare de menos porque ha sido uno de los alojamientos mas acogedores que he visitado a lo largo de mis innumerables viajes. Pero venga, vamos a la calle, que aun es pronto y no deberia de llegar al aeropuerto hasta dentro de unas siete horas. Asi que, hale, a pasear. Y oye, que ya que no me quedaban chelas en el apartamento, se me acaba de ocurrir una idea malevola que... Pero lo primero vamos hacia la plaza central de la ciudad, a la cual voy a echar un ultimo vistazo y, por primera vez, con los rayos del sol iluminando sus mas iconicos edificios. Campanario, Catedral de San Cristobal, ayuntamiento, si, lo de siempre. No me lio mucho y continuo bajando en direccion sur hacia la zona del rio. Si, mi plan maligno guia mis pasos pasos hacia esta zona. ¿Por que? La respuesta esta en Chile.

Hops Craft Beer Shop. Seguro que recordais el lugar de hace dos jornadas. La curiosa tienda de cerveza de nuestro amigo chileno, Diego. Yo quede con el en despedirme antes de abandonar la ciudad pero ayer no pude cumplimentar el tramite ya que fui a Bruselas, asi que... vamos a echarnos unas cuantas gaznate abajo para alegrarnos un poco este tardio inicio de jornada. Saludo a nuestro querido colega sudamericano, que me recibe con una tremenda sonrisa, y rapidamente le pido un par de caldos que se me encaprichan. En principio una chela de trigo de la zona neerlandesa del pais y despues una IPA estadounidense que, a pesar de mi reticencia frente a este tipo de cervezas, esta realmente cojonuda. Y como el porcentaje etilico de ambos brebajes es bastante considerable, ya voy realmente colocado. Despues de algo mas de una hora de estar departiendo con Diego mientras consumia el jugo de cebada, finalmente me despido de el hasta una proxima ocasion y le pido una recomendacion para pegarme una buena comilona por la zona.

El Luxemburgo. No me dice mucho mas sobre el lugar, salvo que es un llamativo edificio amarillo de estilo clasico que queda a dos cuadras de la tienda. Pues alli que me encamino a ver si, cuanto menos, consigo rebajar un poco la alegria etilica con algo solido que meter al cuerpo. Y oye, el sitio realmente esta de pelotas. Efectivamente en estilo clasico, dos pisos, zonas privadas, no especialmente concurrido, tranquilo y con un muy buen servicio en ingles. Maravilloso. Me pido unas gambas picantes para abrir boca (aunque estas cosas a mi nunca me pican lo suficiente) y despues un salmon con salsa rochefort al mas puro estilo frances, que me deja mas que saciado. Demasiada comida. Por supuesto tambien caen un par de chelas, aunque en esta ocasion me tiro por una pils normalita no demasiado alcoholica. Que tengo que ir al aeropuerto y todavia quiero poder distinguir un avion del monstruo de las galletas.

Salgo del restaurant a eso de las tres y me doy cuenta de que aun me quedan horas y horas hasta las siete, que es mas o menos cuando me gustaria llegar al aeropuerto, con algo de tiempo antes de que mi vuelo despegue. Pues me voy andando, que cojones, asi bajo la comida y la chuza, me ahorro el dinero de cualquier tipo de transporte y de paso hago ejercicio. A ver, desde aqui son dos horas y pico. Vale, llegare con algo de anticipacion pero bueno, me entretendre tomando alguna cervecita y... ¿Que rayos le pasa al telefono celular? ¿Se apaga solo? ¿Pero que...? Mierda, me quede sin bateria. ¿Sera posible que anoche se me olvidara ponerlo a cargar? Me da que si.

En fin, que no tengo Google Maps para ir al aeropuerto. Ni musica que me acompañe en los auriculares, ni nada de nada mas que ver el paisaje. Pero esto no me va a detener. El aeropuerto queda a dos horas y pico exactamente en direccion norte desde donde estoy. Pues tal cual. Pillo calles que vayan inexcusablemente hacia el norte en todo momento y, al final, deberia de darme de morros contra las vallas del aeropuerto. Y ahi que vamos. Esta vez voy por la parte este de la periferia norte de la ciudad, a diferencia del pateo del dia que llegue, que hice el recorrido por la parte oeste. Asi que veo nuevas barriadas, estas algo mas deprimidas y modestas que las que vi por aquel entonces. Sin duda debo de callejear mas de lo que Google Maps me habria sugerido, porque al final el paseito me lleva tres horas, pero finalmente la teoria se cumple y, como bien pensaba, en un momento dado me doy directamente de morros con las verjas que delimitan el aeropuerto. Y ahora hay que rodear el recinto hasta encontrar la entrada. Otra media hora.

Agotado, sudoroso y ya completamente de noche, consigo mi objetivo. Llegue al jodido aeropuerto y aun quedan mas de dos horas para que mi avion comience el embarque. Lo primero, buscar una zona con tomas de electricidad y cargar el telefono. Y lo segundo, pues ya os lo podeis imaginar... rehidratacion. Encuentro unas mesas corridas donde hay varios ejecutivos trabajando con sus laptops y yo directamente me planto alli con una chela y recargo el movil lo mas posible. No se nos olvide que la tarjeta de embarque tambien la llevo en el celular y, por lo tanto, sin celular no hay tarjeta de embarque ni opcion de subir al avion. Pero la carga va rapida y todo se soluciona muy facilmente. Incluso el tema de las chelas, que al final llegan a ser hasta cuatro antes de subirme al avion, el cual, por cierto, ya empiezo a ver un poco borroso.

Esta vez no voy a protestar por el vuelo. A pesar de que sufre un ligero retraso de media hora (de ahi las cuatro chelas, si no habrian sido solo tres), una vez embarco me doy cuenta de que voy yo solo en tres asientos. Me veo tentado de pedir otra cervecita porque ahora que ya voy entonado... Pero al final me convenzo a mi mismo de que es un vuelo corto de solo dos horas y no merece la pena. Ademas, estaria bien si pudiera dormir un poco. Bueno, al final ni chela, ni sueño, ni nada. Tan solo unas partidas al Candy Crush y antes de darme cuenta ya estoy aterrizando. Ahora si, pillo un taxi en el aeropuerto de llegada, porque ya estoy hasta los mismisimos cojones de tanto patear y, tranquilamente, llego de vuelta al punto de partida dispuesto a coger la posicion horizontal de inmediato. No estuvo mal esto de visitar mi cuadragesimo pais. Ahora a por el 41.

martes, 2 de diciembre de 2025

Charleroi y Bruselas. Dia 3

Amanece un nuevo dia en tierras belgas. A tres grados bajo cero pero con un cielo a base de claros y nubes que, segun la prediccion, va a pasar a ser completamente despejado en las proximas horas. Me gusta este clima, sol y frio. Ideal para acometer la obligada excursion que toca hacer hoy, y es que ya va siendo hora, en esta nuestra tercera jornada en el pais, de visitar la gran capital, Bruselas. Pero antes, y ya que sigo sin dormir nada bien, voy a intentar arreglar el cuerpo. Ya sabeis, el ritual de siempre, taza, ducha y otro de esos capuccinos de sobre que tengo en la cocina por cortesia del alojamiento. No es que me gusten en absoluto, pero ya que son gratis y no tengo otra cosa, habra que dar cuenta de ellos. Y bueno, digo yo que algo de cafeina tendran, que con lo poco que duermo, falta me va a hacer en el cuerpo.

Salgo a la calle y no siento en absoluto que la temperatura indicada en el termometro sea la correcta. Es mas, con el sol que parece querer aparecer poco a poco por entre las nubes, rapidamente empiezo a sudar en mi caminata de apenas veinte minutos hasta la Estacion Central de Charleroi. Ahora a ver si me aclaro comprando el boleto para el tren en las maquinas habilitadas a tal efecto. 22 euros ida y vuelta. Vale, eso no me duele. Lo que me doleria es haber sacado el pasaje para el tren equivocado. Por si acaso, le intento preguntar a una empleada de la estacion (deduzco que lo es por su uniforme) que pulula por los pasillos sin mucho que hacer. Por suerte es simpatica, amable y hasta chapurrea un ingles muy primitivo. Vale, perfecto, el billete es el correcto. Y hasta me indica que mi proximo tren sale desde la via 5 a las 10:25. Joder, que son las 10:23. ¿Donde cojones esta la puta via 5?

Corriendo como un loco por los andenes, voy preguntando a todo el mundo con que me cruzo "voie cinq?, voie cinq?". Pero el caso es que o no me entienden, o se creen que soy un chiflado peligroso, o directamente no me hacen ni puto caso. Al final, un tipo en chilaba con un bebe en brazos, me indica el camino con el dedo mientras me suelta una parrafada en frances. Supongo que algo asi como "esta por alli, tio, pero el tren va a salir ya y lo vas a perder", o eso me imagino yo. Venga, que si, que llego a la via 5, lo consegui. Tal y como llego me abalanzo sobre el tren y aprieto el boton para abrir la puerta. Pero esta no se abre y, apenas dos segundos despues de mi infructuoso intento de botoneo, el trasto comienza a moverse y se marcha dejandome plantado en mitad del anden. Me cago en la puta puntualidad de los trenes belgas.

De pronto escucho a mis espaldas una voz femenina maldiciendo en un frances bastante cabreado. O al menos eso es lo que intuyo. Cuando me giro, veo a una negra jovencita que tiene todo el aspecto de haber perdido el tren tambien por segundos. Con una mezcla entre frances mal hablado, ingles y cualquier otro lenguaje que se me pasa por la cabeza, intento preguntarle cuando es el proximo convoy a Bruselas. Y bueno, o realmente estoy aprendiendo el idioma o es que la tipa es plurilingue, porque inmediatamente me muestra en su telefono movil que el proximo tren a la capital sale en 20 minutos. Vale, tampoco ha sido tan grave. Me resigno a esperar un ratillo paseando arriba y abajo por el anden y pronto me encuentro dentro de un vagon que, efectivamente y de forma definitiva, esta vez si que me va a llevar a mi destino.

Tren de dos pisos, muy comodo y medio vacio. Cuatro asientos con mesita para mi solo, asi da gusto. Apenas una hora de viaje mientras el cielo se abre ya completamente y la bola amarilla comienza a calentar mas de lo deseable, y ya estamos en la que llaman "la capital de la Union Europea". A ver que da de si. Aunque tampoco me voy a encantar. Ya es casi mediodia y me gustaria retornar a Charleroi antes de que se haga de noche. Vamos, que tengo unas cuatro horas para visitar todo lo que necesite visitar. Por suerte estoy en Bruselas Central, la estacion ferroviaria en el mismo centro de la ciudad y, como pronto voy a comprobar, todo lo mega-turistico, salvo alguna minima excepcion, esta en esta zona. Comencemos la exploracion.

Obviamente, la gran visita obligada en Bruselas es la imponente Grand Place, plaza central de la urbe con edificios clasicos realmente alucinantes alla a donde mires. Asi que me entretengo en tomar algunas fotografias y grabar unos cuantos videos cuando de repente... espera, ¿que es esa puerta cutre que esta justo detras de mi? "Museo de la Cerveza Belga". Joder, macho, no se que pasa que huelo estos sitios, siempre me aparece alguno de esta indole cerca de mi posicion. Oye, pues que le den por culo a la plaza y vamos a enfilar estas tetricas escaleras descendentes que parece que conduzcan directamente al infierno. O al paraiso. Tras descorrer unas cortinas rojas me encuentro un cartel de madera rotulado a mano que en varios idiomas reza "entrada al museo y degustacion por 5 euros". Pues mira, una chela en esta ciudad no creo que me vaya a costar menos, y si encima veo algo interesante relacionado con el jugo de cebada... Adelante.

En realidad el lugar no ofrece nada del otro mundo. Una zona de mesas para acomodarse y mamar rodeada de viejas cubas de madera y diversos utensilios de siglos pasados, y despues una sala redonda con un video explicativo, sillas para sentarse a verlo y cubas ya mas modernas alrededor del show. Que si, que vale, que tambien hay cartelitos explicando los procesos de elaboracion y blablabla... pero vayamos de nuevo a la entrada, que me parecio ver que el area de bar y grifos estaba por ahi. A ver que pasa con esa degustacion que tenemos pendiente. Un tipo sesenton bastante amplio y simpatico me pregunta en perfecto ingles que tipo de cerveza me gusta mas. "Una lager estaria bien", le replico. Y pam, chelita delante de mis narices para empezar a refrescar el gaznate. Me empieza a gustar Bruselas.

Mientras degusto mi caldo cervecero, un tipejo realmente dicharachero me empieza a dar conversacion. Francois, un bruselense de toda la vida, que por lo visto vive a dos calles de aqui y simplemente utiliza el "museo" como su bar de relax habitual. Aparte de hablar de futbol (el tipo es un puto fanatico que tiene fotografias con cualquier futbolista que le menciones, y encima te las muestra), me aclara que en Bruselas no hay nada mas que ver aparte de la Grand Place y el estadio del Anderlecht. Intuyo que es su equipo, claro. Y ya mientras nos cascamos la segunda cerveza, a la cual me invita, directamente me suelta que si ya he visto la plaza, que me suba al tren y me vuelva a Charleroi. A ver, no le voy a hacer caso, pero me alivia bastante el hecho de que un tipo de la ciudad me diga algo asi. De esta manera, vere cuatro cosas mas por los alrededores y luego me ire. Eso si, al campo de futbol que le den, que me queda un poco lejos.

Ya un poquillo entonado, puesto que estas dos chelas han supuesto mi desayuno, continuo mi paseo por las calles del centro para dirigirme a otros puntos que se ubican por la zona y pueden resultar de relativo interes. Por ejemplo el Manneken Pis, que es simplemente una mini-estatua de un niño meando, y que por alguna sinrazon absurda es una de las cosas mas fotografiadas de Bruselas. Tambien, a unas pocas calles, hay otra estatua de un perro meando. Algo deben de tener estos putos belgas con el tema de las meadas, ya que le dan tanta importancia. Y algo mas alla, cruzando de nuevo la Grand Place y dirigiendome hacia el noreste, llego a la Catedral de San Miguel, la cual si que me parece un monumento digno de visitar durante un buen rato, y no las estatuas chorras donde se agolpan todos los alelados turistas. Si, la catedral es realmente enorme y bonita, asi que entro, le lanzo unas cuantas fotos tanto por dentro como por fuera y... Bueno, que vuelvo a tener sed y ya puestos algo de gazuza. Vamos a menear el bigote a un sitio que me han recomendado y tambien queda por esta zona.

Despues de pasar unas interminables galerias cubiertas repletas de tiendas de toda indole, y me da que nada baratas, me introduzco por unos estrechos callejones que al parecer suponen la zona de restaurants en torno a la Grand Place. Aqui me van a sacar los dos ojos de la cara y un riñon por comer algo, pero ya que me han recomendado el Chez Leon, pues entremos al sitio a ver que ofrecen. Y no me voy a complicar, para empezar una cerveza. Y luego, pues me hago la oferta que tienen para turistas, que es un clasico de la ciudad. Cubo de mejillones con un bowl de patatas fritas y una cerveza. Si, mira que bien, ahora ya tengo dos cervezas. Al final me sale todo por 20 euros, que teniendo en cuenta donde estoy ni siquiera me parece un mal precio. Aunque el restaurant en cuestion, el Chez Leon, tenia en el menu platos de 70 u 80 pavos. Ni tocarlos. Prefiero gastarme el dinero en otras cosas, ya me entendeis.

Una vez acabo con el refrigerio gastronomico, me doy cuenta de que aun tengo una hora mas para hacer lo que me venga en gana antes de regresarme para Charleroi. Asi que me pierdo un poco mas por las calles del centro mientras busco en Google un buen lugar para hacerme la ultima chela en Bruselas. Beer Capital, uno de los pubs con mayor seleccion y ademas lo tengo al girar la esquina. Pues ahi que vamos, hermosa camarera, innumerables botellas y grifos y ambientillo cervecero. Pues ponme una al azar, guapa, la que mas rabia te de. Tripel Karmeliet, "es muy popular entre los turistas", me dice la camatita. A ver, a ver... Joder, que fuerte esta esto. "Si, tiene un 8.4%". Ya me pudiste haber avisado antes, jodida zorra. Bueno, bueno, menudo cagallon me voy a llevar de vuelta en el tren a Charleroi. Eso si encuentro la estacion, porque vaya tela como salgo del garito. Haciendo eses, literalmente.

Por suerte, como Charleroi es estacion fin de trayecto, encontrar el tren correcto esta vez me resulta extremadamente facil. Pero eso si, ahora todos los vagones, a diferencia del viaje de esta mañana, van absolutamente petados. Hasta el punto de que no encuentro asiento hasta que pasan un par de paradas y se empiezan a bajar colegiales, que son basicamente los cabrones que inundan el tren. Por fin, sentadito y descansando. Venga, media horita mas y ya estoy en Charleroi. Ay, que ahora me estoy meando. Me cago en la puta, y los baños del tren estan cerrados, o no funcionan, o no se que cojones pasa con ellos. Pues a los de la estacion en cuanto me baje. Mierda, ¿donde estan los baños en esta estacion? Joder, que no hay. Que me meo encima, jodeeeer...

Tanta chela, tanta chela... Al final acabo, ya cayendo la noche, bajo el paso elevado de una autovia, en una zona donde hay coches aparcados, orinando entre dos furgonetas. Buf, que alivio. Oye, ¿que es eso de ahi al otro lado de este pseudo-parking? ¿Tienda rusa? ¿En serio? Pues voy a entrar a ver si tienen unas cervecitas del pais de Putin y me pego un festin esta noche en el alojamiento. Y vaya si tienen... Venga, venga, seleccion. Hale, ya tengo metralla para lo que resta de dia. Avenida de Bruselas para arriba y corriendo, casi literalmente, al apartamento. Eso si, la comida que compre el primer dia creo que esta practicamente agotada, asi que aun paro en un pequeño badulaque que me aparece al paso y compro una caja de cordon bleus. Si, un plato tipico frances que basicamente es una milanesa de pollo con queso y jamon. Ya tengo cena y mamoneo.

Hoy llego a la morada un poco mas tarde que los dias anteriores, ya con la noche caida sobre Charleroi, pero con las mismas ganas de siempre de hacerme mi tipico festival etilico nocturno. Tampoco me quiero pasar mucho porque mañana tengo que dejar el alojamiento a mediodia y no es cuestion de salir dando tumbos. Ademas, como el vuelo es a las nueve de la noche, voy a tener un buen puñado de horas para recorrer la ciudad antes de enfilar hacia el aeropuerto y no quiero ir por ahi arrastrando una tremenda resaca. En cualquier caso, y ya que es mi ultima noche y no me apetece dejar restos en el refrigerador, me acabo todo el papeo y absolutamente todas las cervezas que me quedaban mas las recien adquiridas en la tienda rusa. Puntillo justo e ideal, porque empiezo a ir bastante tajado y en un momento dado ya se me empiezan a cerrar los ojos. Un dia mas en Belgica y otra gran experiencia. Y ahora a dormir, si puedo...

domingo, 30 de noviembre de 2025

Charleroi y Bruselas. Dia 2

No he dormido demasiado bien y tampoco todas las horas que me hacian falta. Al final resulta que la cama no es tan comoda como yo en un principio pensaba, pero tampoco voy a echarle la culpa al catre con el eterno insomnio que me asola desde hace ya unos cuantos años. Casi estoy hasta acostumbrado a esta coyuntura de no dormir. Y lo peor es despertar a mitad de madrugada hecho completamente polvo y quedarte ahi tirado en posicion horizontal durante horas y horas suspirando y esperando a que el cuerpo se arregle por si solo. Cuando obviamente ya no tiene arreglo. Pero que cojones, lo sobrellevaremos hasta que nos llegue la hora. Y bueno, que menos divagaciones existencialistas y mas empezar a mover las piernas en direccion a la taza y a la ducha, que suelen ser practicamente siempre mis primeras actividades cotidianas.

Tema climatico. Fundamental porque ya sabeis que anoche me dejaron con el intringulis ese de la tormenta de nieve que iba a asolar Charleroi durante todo el dia. Asi que lo primero que hago mientras me preparo un cafe capuccino de sobre es abrir una de las ventanas del salon y echar un ojo a lo que me espera ahi fuera. Nada, ni un copo, ni una gota... Cielo permanentemente nublado, un grado centigrado, pero el chaparron aguanta. La prevision de mi telefono celular indica ahora que en un par de horas va a comenzar la catastrofe. Bueno, al menos ya no es nevada de todo el dia y voy a tener un rato para caminar. Por lo que lo mejor va a ser enfundarme la chaqueta y salir a la jungla de asfalto lo antes posible. Ademas, que con la tonteria de aguantar el malestar en posicion horizontal y los quehaceres matutinos ya se me han hecho las diez y media. No hay tiempo que perder. A pasear y ver la ciudad.

Realmente el alojamiento esta muy bien situado, ligeramente al noroeste del centro de la ciudad pero apenas a cinco minutos caminando de las primeras calles del casco mas antiguo. En un santiamen, y disfrutando del clima porque el frescor matinal es muy llevadero y me esta despejando por completo, me planto en el mismo corazon de Charleroi, en la Plaza de Carlos II, y comienzo a visualizar las maravillas que la urbe nos ofrece en esta zona. Que tambien hay que decir que no son muchas, pero bueno, algo hay, desde luego mas de lo que uno puede esperar de la erroneamente considerada "ciudad mas fea del mundo". Pues ahi esta el Campanario de Charleroi, que es una torre con un reloj que por cierto es Patrimonio Mundial de la Unesco. Y la Catedral de San Cristobal que es bastante bonita y la cual visito por dentro para maravillarme con sus vidrieras. Incluso el edificio del ayuntamiento, que tambien tiene un tono clasico bastante atractivo. Oye, que en el fondo no esta nada mal esta plaza central de la ciudad, tiene sus cosas.

Eso si, lo que no tiene es gente. Pero nadie. A ver como lo expongo. Estamos hablando de una enorme plaza diafana, porque no tiene ni las tipicas estatuas o fuentes en el centro, circundada por todos estos edificios a los que me referia y alguno mas. Pero la cuestion es que no veo en ella ni a un solo ser humano. Esta claro que son las once de la mañana de un jueves y la mayoria de gente estara en sus puestos de trabajo. ¿Pero absolutamente todo el mundo? ¿Algun anciano paseando, alguien haciendo un recado, alguna señora comprando el pan, algun turista perdido? Bueno, me da que el unico de esta ultima clase soy yo. Vaya tela de ciudad fantasma. Ah, mira, por ahi viene un grupito de turistas a visitar la catedral. Joder, pero es que el grupito son cinco mal contados. En fin, que supongo que Charleroi no es precisamente el lugar mas turistico del pais, obviamente.

Continuo con mi paseo, ahora ya sin un objetivo claro y ya dejandome llevar por diferentes calles a ver que me voy encontrando. Bueno, algun que otro edificio clasico, un parque con dos estatuas de leones llamados Totor y Tutur, que representan algo al respecto de la justicia, un extraño chuzo puntiagudo que se ve a lo lejos y que acaba resultando ser la comisaria de policia mas extraña que he visto en mi vida... Vamos, que hay cosillas por ahi a las que hacer fotos. Y en un momento dado llego al estadio de futbol. El del equipo local, obviamente, el Charleroi FC. Y le doy una vuelta para echarle un ojo, ya puestos. Lei en algun sitio que la gente de la ciudad esta muy orgullosa de este recinto porque fue una de las sedes de la Eurocopa del año 2000, aunque parece ser que el equipo propiamente dicho nunca ha ganado absolutamente ningun titulo. No todo puede ser en la vida.

Ya pasando ligeramente el mediodia me acerco de vuelta a la plaza central y alli me doy cuenta de que empiezo a tener gazuza. Logico, aun no comi nada solido en lo que llevamos de dia y no he parado de patear. Asi que busco en Google Maps algun sitio con buenas reviews y me encuentro que en la parte sur del centro, llegando al rio Sambre, que es la corriente fluvial que cruza Charleroi, hay una braseria de la que todo el mundo habla maravillas. Hacia alli que me encamino y descubro que esta parte del centro, que aun no habia visto, es la zona pija de la urbe. Aqui veo callecitas empedradas con terracitas, zonas peatonales con restaurants por todas partes, tiendas, un gran centro comercial e incluso un mercado callejero que por lo visto es bastante famoso en todo el pais. Aunque parece ser que hoy no es el dia de mas actividad, porque apenas si hay un par de puestos abiertos y tampoco ofertan nada del otro mundo.

Y venga, que ya llego al restaurante, que es por cierto enorme y con decoracion moderna y funcional, no demasiado acogedor, pero esta lleno de gente. Sera que lo hacen bien. Aunque ahora mi primera preocupacion no es la gastronomica sino la comunicativa. Mi frances es bastante deficiente, y mas todavia a la hora de entender el dialecto que se calzan por estos parajes. Tras unos minutos de duda, consigo hacerme entender y me sirven una cerveza y unas aceitunas. Bueno, estaba claro que lo de "une bière, s'il vous plaît" ya lo traia aprendido de casa porque me conozco. Pero el tema ahora esta en pedir la comida. Por suerte soy facil de satisfacer y tampoco tengo un apetito excesivo, asi que con el tartar de atun rojo, que entiendo claramente en el menu, me conformare. Y esta realmente exquisito y me sacia exactamente hasta el punto que necesito. Pero claro, los 18 euros que vale el platito en cuestion es lo que toca un poco los cojones. Supongo que son las cosas que tiene Belgica cuando se trata de comer algo en un restaurant.

A todo esto, ¿que mierdas ha pasado con la tormenta de nieve? Porque entre pitos y flautas ya llevo tres horas dando vueltas por ahi y la cosa continua exactamente igual que a las diez de la mañana. A ver si la van a retrasar y retrasar en el tiempo y me va a caer mañana que tengo planes de ir a Bruselas. Y como cancelen los trenes si que me van a joder bien. Pues mira, esperate y, ya que estoy justo al lado de la estacion de ferrocarril, me acerco y me informo para asegurarme de que eso no va a suceder sea cual sea el clima. Y cruzo el rio Sambre y entro en la estacion, y veo el puesto de informacion, y me acerco, y... Coño, que no hablo frances. A ver que puta informacion me van a dar si no me entero de lo que me dicen. Pues nada, ya vendre mañana a primera hora a pillar el tren y si funciona bien, y si no tambien. Que sea lo que Dios quiera.

Al salir de la estacion, el tipico mendigo que siempre se ubica a la puerta de este tipo de recintos en todas las ciudades del mundo, me suelta una parrafada en frances. De puta madre, ¿pues sabes que, jodido vagabundo mugriento? "Je ne parle pas français". Toma excusa buena para pasar de ti. Sin embargo el muy hijoputa me persigue y empieza: "English? English?" Y se me pone a pedir dinero en un perfecto ingles. Manda huevos. El unico menda que habla ingles en toda la ciudad es este cabron. Pues oye, tio, no se que haces pidiendo. Visto lo visto por estos lares, te pones a currar como traductor y te sacarias una pasta. Pero bueno, que supongo que es cuestion de vagancia.

Continuo mi ruta por la ciudad aunque ya sin demasiadas cosas mas en mente que pueda visitar. Asi que decido tomar un par de calles al azar que me devuelvan a la plaza central y de alli la idea ya es enfilar de vuelta al apartamento. Pero precisamente en estas callejuelas el destino me tiene preparada una muy gratificante sorpresa. Hop's Craft Beer Shop, ¿que es esto? Joder, es el puto paraiso. Asi por las buenas me doy de bruces con una tienda exclusivamente de cervezas y cervezas y mas cervezas. Y leyendo en Google me encuentro con que es la tienda con mas variedad de chelas de toda la ciudad. Y esta justo delante de mi y esperandome. No se que cojones hago aun en la calle. Para dentro. Oh, por Dios, menuda vision. Estanterias, neveras... todo lleno de botellas y botellas... Y ademas hay un par de mesitas para degustar in-situ. Pues que cojones, nos tomamos un par y luego me llevo coleccion para el apartamento.

Para mas satisfaccion todavia, el dependiente-propietario del lugar, cuando le pregunto si habla ingles me lo confirma rotundamente. Yeah! "Y español tambien", me dice en un perfecto español. "Me llamo Diego y soy chileno, mucho gusto". Esto si que es para que me explote la cabeza. ¿Que cojones pinta un chileno regentando la tienda con mas variedad de cerveza de todo Charleroi? En fin, que tampoco quiero saber mas de la historia, que yo al fin y al cabo vengo a lo que vengo. Anda, Diego, hazme una seleccion de cervezas del terreno y ponme un par para degustar. Esto si que es un final de jornada de paseo en condiciones. Aunque oye, el dia no ha estado mal en absoluto. Lo que he visto de la ciudad me ha gustado bastante, comi relativamente bien (aunque un tanto caro) y ahora acabo poco antes de que anochezca a chelazo limpio. No hay queja.

Llego al alojamiento exactamente a la misma hora que lo hice ayer cuando entre por primera vez, con las ultimas luces del dia que, nuevamente, son bastante oscuras porque el cielo sigue cerrado con candado. Eso si, de la nieve ni rastro. Y esperate que ahora la prevision climatologica dice que mañana, aunque vamos a estar un par de grados bajo cero, se espera que no haya ni una sola nube. Jornada completamente soleada. Pues vaya si me voy a ir a Bruselas, plan confirmado y sellado para mañana. ¿Y para lo que queda de noche? Pues a disfrutar de la metralla que compre en la tienda de Diego. Y resulta que aun me quedan provisiones solidas de lo comprado ayer en el Aldi, asi que toca momento de asueto y relajacion. Empiezo a abrirme chela tras chela y a picotear lo que queda por la nevera. En unas horas, espero que completamente cocido, me entrara sueño y caere horizontalmente hasta el dia siguiente. Como me gustan estos viajes que me pego.

viernes, 28 de noviembre de 2025

Charleroi y Bruselas. Dia 1

Nos vamos a Belgica. Es la cuadragesima nacion que visito, un numero redondo. Y ademas un destino que ya iba siendo hora de acometer, puesto que es relativamente cercano para mi y siempre habia visto vuelos a muy buenos precios que nunca acababa de comprar. Bueno, pues llego la hora. Y claro, tampoco hay que obviar que estamos hablando de un pais con una cultura cervecera realmente muy amplia. Asi que razones para darles un pequeño saludo a nuestros colegas los belgas no nos van a faltar. No estaremos tantos dias como nos gustaria, apenas cuatro jornadas pero dos de ellas no completas, y tampoco vamos a recorrer todos los lugares que seria menester, ya que tan solo vamos a ojear dos ciudades. Pero que cojones, seguro que algo interesante entresacamos y alguna anecdota macabra nos acontece.

Para abrir boca, vuelo de dos horas con dos compañeros de asientos que no presagian nada bueno. A mi derecha un tipo que no hace mas que leer cosas en arabe en su celular y que cada equis minutos murmura algo para sus adentros como si fuera una plegaria. Ya me ha tocado el terrorista de turno al lado, si es que tengo una suerte... Aunque el de mi izquierda tampoco se queda corto. Dentro de su apariencia de ejecutivo cincuenton bien trajeado y arreglado, de pronto empieza a ponerse videos en el celular a toda virolla. Una sola tematica: el General Francisco Franco. Pero es que a este hijoputa nadie le ha explicado que existen los auriculares, y encima esta sordo el cabron, porque pone el volumen al maximo y ya todo el avion se ha enterado reiteradamente de la vida y milagros del Caudillo de España por la Gracia de Dios.

Sin control de pasaportes, ya que vuelo dentro del espacio sin fronteras de la Union Europea, ni equipaje que recoger, salgo como una centella del aeropuerto y comienzo a caminar por las afueras de Charleroi, que es la localidad en la que hemos aterrizado. Se dice de esta villa, aunque de forma bastante injustificada como vamos a comprobar en los proximos dias, que es "la ciudad mas fea del mundo". Bueno, este fue un titulo que en el año 2009 una revista neerlandesa le otorgo, posiblemente solo para chinchar a sus vecinos belgas. Cierto es que una vez que la industria minera y del acero, que era la que movia la urbe, cerro en torno al año 2000, muchas factorias quedaron abandonadas dando un aspecto bastante triste y fantasmagorico a la ciudad. Es por esto mismo que decido ir caminando del aeropuerto hasta mi alojamiento, dos horas de paseo, para echar un vistazo por mi mismo a este paisaje post-industrial que dicen que es bastante macabro y se encuentra en esta area de la periferia. Pero ya os adelanto que del dicho al hecho hay un gran trecho.

Es verdad que la zona aledaña al aeropuerto es fea de cojones, pero basicamente porque no hay nada mas que carreteras bastante solitarias. Bueno, a ver, esto es muy comun en torno a casi todos los aeropuertos. Sin embargo, una vez superada esta zona, lo que comienzo a atravesar son areas de casitas unifamiliares dispuestas a lo largo de calles y calles, y algunas tienen aspecto de pertenecer a personas bastante pudientes. De las fabricas abandonadas y el rollito post-nuclear nada de nada. Aunque ya habia leido que en los ultimos dos o tres años se habia trabajado bastante para eliminar todos esos vestigios de epocas pasadas y modernizar y transformar la ciudad. Asi que, vaya, me he pegado el paseito de dos horas para nada. Bueno, he hecho ejercicio, eso si, y tambien me he dado un buen baño, porque la incesante llovizna no ha parado ni un momento desde el momento en que he aterrizado. Y que no vaya a mas, porque durante mi caminata ha ido oscureciendo poco a poco y la temperatura ha bajado de tres a un grado centigrado. A ver si esto va a terminar en nevada criminal.

Finalmente llego a mi coqueto apartamento justo con las ultimas luces de la tarde, aunque con este cielo ultra-nublado es dificil hasta saber que hora es. Alli me recibe la propietaria del inmueble, que esta dando los ultimos toques para que me sienta como en casa. Jane es una nigeriana cuarentona que no esta de mal ver, aunque es mas negra que el tizon. Me hace un mini-tour por el alojamiento, ubicado en la primera planta de un edificio bastante modesto en la Avenida de Bruselas, una de las vias principales de la ciudad, aunque a unos diez minutos de paseo del centro propiamente dicho. Lo cierto es que el pisito tiene de todo, una cama bastante comoda, saloncito con sofa y tele, cocina y baño completisimos. Joder, es que casi hasta mejor que en casa. Me da que me voy a pasar mas horas aqui dentro mamando cervezas que paseando por la ciudad, sobre todo si continua la llovizna de los cojones.

¿Dije cerveza? Venga, Jane, gracias por todo y hasta luego, que tengo cosas que hacer. Que si, que si, que hay que ir de compras ipso-facto, no vaya a ser que estos belgas tengan unos horarios raritos y me cierren la puerta de las tiendas en las narices. Y mira si el alojamiento esta bien ubicado a este efecto, que la ventana del dormitorio da directamente al parking de un supermercado Aldi. Pues ahi que me lanzo a por las obligadas viandas, tanto liquidas como solidas, porque tambien habra que comer algo. Adquiero varios tipos de cervezas belgas, por supuesto, pero tambien algo de papeo variado, langostinos, diferentes salchichas, algo de pescado marinado e incluso un quesito frances que mas tarde hara las delicias de mi paladar. Y es que ya se sabe, si uno quiere buen queso, los gabachos son un valor seguro. Y ya cayo la noche y el reporte meteorologico dice que se avecina nieve, asi que aqui fuera no hay nada mas que hacer. Mejor me subo al apartamento y comienzo el festin.

Y asi voy a finalizar mi primer medio dia en Charleroi. A ver, lo poco que he hecho tampoco ha estado tan mal, el vuelo, el paseo bajo la lluvia, las compras... y ahora a mamar. Aunque tampoco os penseis que me voy a poner completamente del reves. Entre que no dormi mucho la noche anterior y el cansancio de la caminata, simplemente me voy a tirar un par de horas picoteando algo de la comida y paladeando las diferentes chelas. Deben de ser tan solo las nueve de la noche cuando se me empiezan a cerrar los ojos y decido ponerme en posicion horizontal. Aunque aun me dara tiempo a leer algunas noticias en el celular y echar un ojo a la prevision del clima para mañana. Y esto ultimo no me reconforta lo mas minimo. Se viene una brutal tormenta de nieve sobre Charleroi para toda la jornada de mañana. Joder, a lo mejor tenia que haber comprado mas cervezas...

miércoles, 15 de octubre de 2025

Bajo Aragon 3. Regreso con paraditas

Parece que he dormido algunas horas mas que la pasada noche, pero en absoluto me siento reparado, ya que ha sido otro de esos sueños etilicos que al despertar no le dejan a uno nada bien el cuerpo. A eso de las siete comienzo a abrir los ojos, aunque sin ninguna intencion de tomar posicion vertical. Un primer oteo a la mesa de la cocina, la cual puedo ver desde la cama, me muestra, al igual que ayer, un paisaje desolador. Platos llenos de mierda, decenas de latas de cerveza arrugadas y tiradas, cubiertos sucios empapando el mantel de grasa... Parece que la de ayer fue otra noche de exceso y lagunas, sin duda. Pasada una hora y todavia con los ojos entrecerrados, empiezo a escuchar ruidos provenientes del baño. Lo mismo de ayer, tos tisica, cisterna... Vamos, que el joven parece que ya anda por ahi sacando a pasear su resacon.

De pronto, y mientras intento finalmente recomponerme y salir del catre, me encuentro el jeto de mi compañero de viaje casi pegado frente con frente y esbozando una enorme sonrisa. "¿Sabes que ayer nos dejamos dos chelas en la nevera para desayunar?", me pregunta mientras se lanza como un poseso en direccion al refrigerador. Si, claro que lo se. En realidad fue idea mia porque, basicamente, llego un momento en que ya ibamos tan cargados que no podiamos beber mas. Ademas, joven, te voy a dar otra alegria extra. Resulta que te puedes beber las dos tu solito, porque yo tengo unas molestias intestinales que me indican que de momento el jugo de cebada no esta permitido en mi cuerpo. Y a todo esto, si me disculpas... tu a lo tuyo, que yo necesito vaciar. Comenzamos con el ritual de todas las putas mañanitas. Que cruz.

Despues de varias sesiones de vaciado, las correspondientes duchas, y una vez el joven se ha tomado sus chelas y unas sobras de pan y jamon que habia sobre la mesa, nos damos cuenta de que son las diez y no tenemos que abandonar el apartamento hasta las once. Podriamos irnos ya, pero es que aqui, sentados o tumbados, se esta de puta madre. Asi que vegetamos durante casi una hora, pensando cual va a ser el plan del dia, puesto que ya deberiamos de emprender el camino de regreso a casa, pero este apenas si dura tres horas y tenemos todo el dia por delante. Pues hacemos un par de paraditas para ver algun pueblo mas de la zona. Y si, por supuesto tambien nos iremos tomando diferentes refrigerios, que lo cierto es que ahora que ya ha salido todo fuera, mi cuerpo se encuentra un tanto vacio y empieza a tener bastante sed.

Nuestro primer objetivo del dia va a ser la localidad de Alcañiz, que apenas queda a media hora de Chiprana y que por lo visto es famosa por su monumentalidad. Y no en plan casposo como Caspe. No, aqui nos damos cuenta de que tanto su inmensa catedral (sobre todo para una poblacion de apenas quince mil habitantes), como su precioso centro historico, como su castillo, todo merece la pena ser visitado. ¿Por que cojones fuimos ayer a pasar casi todo el dia a la ruinosa Caspe en lugar de venir aqui? Durante la visita a la villa, obviamente, nos hacemos un par de chelas y paramos a comer en un lugar que bien poco tiene que ver con la mierda que jalamos ayer en el chino congelado. Rabas, oreja y madejas, todo ello cocinado de forma casera y con autentica exquisitez. Ademas, se da la circunstancia de que hoy es el dia de Aragon y por todo el pueblo hay festejos, cachondeo y gente mamando por las calles como si el mundo fuera a terminarse ya mismo. Muy bien, Alcañiz. Esto si que ha merecido la pena.

Continuamos nuestra ruta ya a primera hora de la tarde pensando en cual puede ser nuestra proxima parada. Y entonces nos damos cuenta de que nuestro bar de carretera favorito, el Hostal Las Ventas, se encuentra apenas a cinco minutos de aqui. Y tanto el joven como yo nos preguntamos si el famoso camarero de las gafas trabajara hoy. Se avecina otro show. A pesar de que el joven es un tanto reacio a sufrir de nuevo el caracter festivo y alocado de este perturbado, como el que conduzco soy yo, al llegar junto al cutre-bar-hostal pego un volantazo y me cuelo en el parking con una macabra sonrisilla en el rostro. Si, si, si, yo quiero ver otra vez al tarado de las gafas.

"Si que esta, si que esta", me lanza el joven con un cierto entusiasmo nada mas abrir la puerta del local y penetrar en el. Y es que a estas alturas creo que ambos ya vamos con ganas de cachondeo y alaridos por parte de nuestro camata favorito. Pero nuestro gozo en un pozo. El tipo esta absolutamente derrotado junto a la barra, con la nariz clavada en su celular y apenas si da los buenos dias en voz baja a los clientes que entran en el local. Le pedimos dos cervezas esperando su tipica reaccion desmedida al escuchar la palabra magica, pero el chalado simplemente nos las abre, nos las pone delante y ni nos mira. "¿Sera que no nos ha reconocido?", me pregunta el joven. "¿Le decimos algo?", me insiste. Pero pronto nos damos cuenta de que es lo que esta sucediendo aqui. Y es que en varias ocasiones una mujer con gafas bastante amplia y oronda sale de la cocina y se da un paseo por la barra mirando de forma despectiva al tipejo. Esta claro, hoy no hay cachondeo porque tiene a la parienta rondando. Y todo sea que en una de estas la mujer se haya enterado de sus viajes a los sitios de lucecitas de colores. Que putada, se nos ha terminado la fiesta.

Viendo que hoy del Mortadelo carasapo no podemos sacar nada (las tipicas chelitas por cuenta de la casa no nos hubieran venido mal), decidimos continuar con nuestra ruta y enfilar direccion sur hacia el limite de Aragon con la provincia de Castellon y prepararnos para nuestra proxima parada cultural prevista, la hermosa localidad de Morella. Pero de pronto una terrible niebla se cierne sobre nosotros hasta el punto de que tenemos que bajar la velocidad a 40km/h. No se ve absolutamente nada de la carretera y ya estamos llegando a Morella. Asi poco vamos a poder visitar en la villa, por lo que intento hacerle saber al joven que mejor cambiamos de planes y obviamos la parada. Pero cuando intento hablar con el, la unica respuesta que me encuentro es a un tio con la boca abierta lanzando unos cruentos ronquidos. Joder, este ha caido despues de tanto exceso y no creo que este para visitar nada. Pues nada, sigo carretera.

Y menos mal que no paramos, porque durante la siguiente hora la protagonista va a ser la lluvia. Vaya viajecito de vuelta, niebla, lluvia, el de las gafas no se paga nada... Bueno, al menos lo pasamos bien visitando Alcañiz. Y de pronto, cuando estamos como a una hora de llegar a casa, para el agua, sale el sol y el joven vuelve a la vida. "¿Donde estamos?, ¿me he dormido?", pregunta mi compañero todavia medio aturdido tras el sueño. Pues a una hora de casa, muy cerca de la localidad de Vilafames, que es un pueblecito muy bonito en una ladera de una montaña y... "Ah, pues vamos a parar a verlo y nos hacemos una chela". Dicho y hecho, mira que somos facilones. Aparcamos en la parte baja del susodicho pueblo y nos hacemos toda la ladera hacia arriba a pateo hasta llegar al castillo, que esta en lo mas alto. Que no se diga que no abrimos la sed. Vistas muy hermosas (sobre todo ahora que ha salido el sol) y todo lo que quieras, si, pero el problema es que no encontramos ni un puto bar abierto.

Bueno, a grandes males, grandes remedios. Como esta zona la conozco bastante bien, le indico al joven que a apenas dos kilometros hay una gasolinera con bar. "Pues vamos alli", me espeta con ojos vidriosos y mientras babea ya pensando en esa chelita que va a caer gaznate abajo. Y efectivamente ahi que hacemos la que va a ser la ultima parada de este viaje de regreso, en la cual el joven finalmente obtiene su recompensa, una jugosa cerveza de la cual no perdona ni una gota. En mi caso, y para mi desgracia, de pronto un terrible cansancio de cierne sobre mi cabeza y mi cuerpo. Claro, yo no me he pegado la siesta del joven, ya que iba conduciendo. Y encima una conduccion entre la niebla y la lluvia, lo cual cansa el doble. Y tampoco es que haya dormido muy bien las dos ultimas noches, asi que... Pues me pido un refresco de cola para ver si me despeja, pero me encuentro tan afectado que apenas si me lo puedo acabar. Venga, vamonos a casa que ya queda menos de una hora y es todo autovia.

Pero el joven no tiene suficiente. "Oye, es que yo si llego a casa a las siete, me aburro el resto de la tarde", me espeta como incitandome a algo mas. Bueno, tio, yo te dejo en casa y luego ya veremos. Y vaya si lo vamos a ver. Dejo en casa al insaciable joven y me voy a aparcar mi automovil. Subo a mi casa y en cuento compruebo el celular me veo varios mensajes suyos. "Voy al bar", "ya estoy en el bar", "¿cuanto tardas?". Pues bien, al final no me quedan mas cojones que ir al bar (una vez mas) y, ya que no tengo que conducir mas, comenzar a beber chelas como si no hubiera un mañana. Y nuevamente, chuza, laguna y a dormir la mona. Eso si, menos mal que este viaje ya por fin se ha terminado.

martes, 14 de octubre de 2025

Bajo Aragon 2. El compromiso casposo

Cuatro de la madrugada y abro un ojo. ¿Que cojones pasa aqui? Todas las luces encendidas y yo vestido sobre la cama sin ni siquiera deshacerla. Levanto ligeramente la cabeza y veo restos de cervezas y platos sucios por todas partes. Intento incorporarme pero todo me da vueltas y de pronto un terrible dolor intestinal comienza a azotarme. Medio a gatas, medio apoyandome en las paredes, entre una autentica neblina provocada por unos ojos que apenas si pueden abrirse, alcanzo la taza de vaciado y alli descargo agua marron a puro chorro. Tal y como salgo del excusado, me encuentro con el joven desparramado sobre su cama exactamente en la misma posicion que yo estaba, y tambien, todas las luces de su habitacion completamente encendidas. Pues las mias las apago, las suyas no, que ya es mayorcito y ya le tocara en breve tener el mismo despertar y hacer la misma ruta que yo acabo de acometer. Conclusion de todo esto: anoche nos pasamos pero a base de bien y directamente, en un momento dado, nos derrumbamos sobre las camas.

Las siguientes horas a oscuras suponen la tipica tortura del que esta muy jodido, necesita descansar, pero no puede dormir de ninguna de las maneras. Todas las posiciones me incomodan, dolores de toda indole me acechan, el cerebro parece que se me salga del craneo... A eso de las ocho creo que consigo conciliar un mini-sueño de media hora. Pero de pronto empiezo a escuchar una tos tisica y la cisterna del cagadero nuevamente en funcionamiento. Parece que ha llegado el momento de que el joven tambien lo pase mal. En un mal giro en la cama intentando cazar algo mas de sueño, noto un retortijon y tengo la sensacion de que va a empezar mi segunda sesion de vaciado. Y de pronto oigo correr el agua de la ducha. Me cago en el puto joven. O mejor dicho, me cago encima. Va, echate el agua rapidito. Por fin. Tal y como mi compañero sale de su remojado matutino, y sin decir ni buenos dias, entro yo como una flecha, cierro la puerta y me siento. Y hale, mas mierda liquida.

Al salir de esta segunda sesion, todavia absolutamente destruido tanto fisica como mentalmente, me veo al joven de pie en la cocina protestando porque ayer nos jalamos toda la comida y el queria desayunar algo. Joder, como para que me hablen de papeo estoy yo. Me siento en la cama y el tipo me empieza a taladrar con que hoy es la jornada para ir a ver cosas y que hay que acercarse a Caspe y tal y cual. Y mi chola a punto de estallar. Y yo deseando quedarme tirado en la cama durante horas y horas y, por supuesto, seguir cagando, que fijo que aun no he terminado con ese tema. Pero venga, va, nos haremos el animo. Al fin y al cabo el unico dia completo que tenemos es hoy y no lo vamos a desperdiciar. Aunque seguro que de aqui a un rato ya me apetece una cervecita.

Lo que podemos hacer, y ya que el joven continua insistiendo con tema de menear el bigote, es acercarnos al restaurante ese del pueblo que vimos ayer. "Mirador", ya sabeis el lugar donde no habia ni comida ni carta. Quiza mi compañero de viaje tenga suerte y pueda comer algo, pero lo que es seguro es que yo me podre tomar un cafe bien cargado, porque al menos cafetera si que habia en el local. Asi que, y tras otra sesion de vaciado intestinal (para que no me pille en pleno paseo) y una breve ducha, nos decidimos a recorrer el par de calles que nos separan del pseudo-restaurant. Dia claro y soleado, para poder finalmente ver este pueblecillo de Chiprana a plena luz del dia. La iglesia del entierro de ayer esta abierta, asi que aprovechamos para colarnos, aunque para mi decepcion ya se llevaron el ataud. Aun asi, el sitio no decepciona, ya que nos encontramos con el sacerdote, el cual nos cuenta un poco de la historia del lugar y que fue atacado durante la Guerra Civil Española y demas zarandajas. Vale, y ahora al bar.

Un par de calles descendentes nos llevan al "Mirador", donde apenas hay un par de parroquianos a chelazo limpio y unas viejas en la terraza haciendose sus cafenitos. El joven pregunta por el papeo y, casi con desden, le dicen que le pueden hacer un bocadillo. "¿Pero de que?". "De lo que quieras". "Ya, pero, ¿que hay?". "Lo que quieras". Un menu muy explicito sin duda. Al final, el sufrido joven consigue un entrepan de salchichas con bacon que califica como "regular", mientras yo me pido un cafe bien largo y un refresco de cola. Sobredosis de cafeina para ver si consigo despertarme de una puta vez, porque todavia me retumba la cabeza. De vuelta al alojamiento aun conseguimos ver un par de puntos interesantes mas en el pueblo, como el ayuntamiento (una casa verde cutre), unas ruinas romanas reconstruidas con cemento y hormigon, y la maravillosa caseta de la Tourist Info, que mas bien se asemeja a una cabina de telefonos ubicada en mitad de un cruce de calles.

El paso por el apartamento es menester para una nueva sesion de vaciado. El puto cafe cargado nunca falla para esto. Pero lo cierto es que ahora, ya por fin, me siento bastante renovado. En marcha hacia Caspe. Nos subimos al automovil y en poco mas de cinco minutos ya estamos aparcando junto a la estacion de ferrocarril de la localidad. La idea del joven es iniciar la ruta desde aqui, parte mas norte de la villa, y darnos un pateo cruzando todo el centro hasta llegar a la zona del Castillo del Compromiso, que intuimos debe de ser lo mas interesante de toda la poblacion. Tras un par de vias anchas que parecen de circunvalacion, nos metemos por una calle ya algo mas estrecha y en apenas unos pasos salimos a la Plaza de España, corazon de la poblacion y donde se encuentra el ayuntamiento. Aqui hay vidilla, terracitas, lugareños haciendose sus piscolabis. Pero sigamos por ahi, por donde la señal indica "Plaza del Compromiso". Y es que estamos muy comprometidos con nuestro cometido.

"Que sed que tengo", lanza de pronto el joven mientras estamos subiendo por la Calle Mayor, otra de estas tipicas vias peatonales llenas de terracitas y gente metiendose jarrillos etilicos. Venga, pues hagamos una paradita de avituallamiento, que yo tambien empiezo a tener la boca seca y ya, pasado el mediodia, comienza a apetecer una cervecita. Pero tampoco nos encantamos. Nuestro compromiso con Caspe es firme y queremos ver el castillo. Y es asi como en apenas un salto nos plantamos en la Plaza del Compromiso y ante nosotros aparece una tremenda iglesia, que ya forma parte del complejo del castillo en si, y en la cual estan celebrando una pomposa boda. Si es que en esta localidad todo el mundo se compromete.

Como tenemos mas cara que espalda, nos colamos en la iglesia en plena celebracion matrimonial, yo incluso camara de video en mano. El templo es muy bonito y todo lo que quieras, pero es que a mi al final todos estos sitios me parecen iguales, cruces, santos, Cristos, Virgenes, confesionarios, bancos, gente rezando... Y yo quiero ver el castillo. Asi que salimos del sacro lugar y lo buscamos. Pero lo unico que vamos encontrando son rejas y cancelas que en todo momento nos aparecen cerradas y no nos permiten el paso. Si, el castillo esta ahi, delante de nosotros, pero no hay manera de acceder, ni siquiera a verlo por fuera desde medianamente cerca. Damos toda la vuelta al complejo e incluso bajamos por una pista que casi nos saca del pueblo y nada. Que deben de estar en obras o reformandolo o vete a saber, pero el caso es que no se puede entrar. Pues nada, un par de fotos en la distancia y a subir por unos callejones que el joven piensa que pueden ser interesantes porque parecen "la parte vieja".

Vieja no, vetusta. O mas bien derruida. Callejuelas estrechas, minusculas, con edificios que practicamente se caen unos sobre otros. Esto parece Gaza despues de un puto bombardeo. Y lo peor de todo es que el joven me indica que "aqui se encuentra la juderia", que descubrimos que es basicamente una mini-plaza con una estrella de David pintada en el suelo. Y que, para mas guasa, se encuentra llena de niños musulmanes correteando y jugandose un partidillo de futbol. Lo dicho, hemos pasado un portal temporal y estamos en plena Palestina. Por suerte, tras diez minutos de callejear por esta zona de guerra, finalmente encontramos el portal de vuelta a la Peninsula Iberica y volvemos a aparecer en la plaza del ayuntamiento. Si, donde las terracitas. Pues vamos a hacernos una chela.

Nuestro ultimo punto a visitar en Caspe es la Torre de Salamanca, un fuerte de telegrafia construido sobre una colina de la parte sur de la villa durante la Tercera Guerra Carlista y que, sinceramente, es de lo que mas me gusta de todo lo visto en el dia de hoy. Y como ya no queda mucho mas que hacer y segun el joven "la gente de Caspe es muy fea", pues vamos a comer algo y nos volvemos para Chiprana a pasar la tarde noche, que aun nos quedan chelas de ayer y no todo va a ser pasear por la comprometida y casposa localidad en la que estamos. Ah, lo de la gente fea... Bueno, en realidad no le falta razon al joven. La verdad es que hemos visto cada careto en este sitio... Entre eso y el barrio derruido... Hay que ver la importancia historica del lugar y a que ha quedado reducido. Que mal le ha sentado el paso de los años a Caspe, ciertamente.

Para rematar nuestra experiencia pesadillesca en el Caspe mas casposo, nos cuesta bastante encontrar un lugar donde menear el bigote y, cuando por fin lo conseguimos, la experiencia no va a ser nada grata. Un bar al azar donde un chino joven nos sirve unas cervezas y nos ofrece un menu de tapas donde absolutamente todos los platos estan escritos con faltas de ortografia. Pero lo peor no es lo ortografico sino lo gastronomico. Las patatas bravas, congeladas, son incomibles despues de tres minutos. Putas piedras. Los calamares son de estos de bolsa que compras en el supermercado, y ademas intuyo que la marca mas barata. Y las costillitas de cerdo apenas si tienen carne ya que son un simple cumulo de grasa. Peor que asqueroso. No nos podemos acabar ninguno de los tres platos. Oye, joven, ¿y si vamos a un supermercado que hay en esta misma calle y nos pillamos mas chelas para esta noche? Ya se que aun quedan bastantes pero como nos tenemos que quitar el sabor de esto... Pues vale, supermercado y mas cervezas. Y de vuelta a Chiprana.

Cuando llegamos a nuestro eterno pueblecito, aun son las cinco de la tarde y, obviamente, no vamos a encerrarnos en el alojamiento a beber como animales ya mismo. Mas que nada porque conozco de que va el tema y se que nos vamos a engorilar y a las diez de la noche me veo sin reservas. Nos vamos de bares, asi al menos vemos caras, que por muy feas que sean nunca podran superar a las "dificiles de mirar" de Caspe. El restaurante del menu inexistente esta cerrado pero por suerte Las Piscinas esta abierto y con un cierto ambientillo. Asi que toca pedir chelas, sentarnos en la terracita y recrearnos con las vistas al Polideportivo Loquillo. No es broma, ese es el nombre. Parece ser que la familia de este cantante español provenia de esta poblacion y de ahi el homenaje. Incluso, por lo visto, el propio Loquillo vino a inaugurarlo en su momento. De lo que se entera uno viajando por el mundo.

Al final cae la tarde y llega la noche, y nosotros nos hemos metido cinco rondas de cervezas. O sea, diez cervezas entre los dos. Pero por alguna extraña razon el tipo del bar nos cobra solo cinco cervezas. Este tio no sacaba buenas notas en matematicas, eso seguro. Pero vamos, que nosotros por eso no vamos a discutir. Y menos teniendo en cuenta que ya empezamos a ir entonados, y menos aun pensando en todas las chelas que nos estan esperando en nuestro querido apartamento. Pues no las hagamos esperar mas. Y de esta manera comienza una nueva sesion etilico-gastronomica (tambien hoy hemos vuelto a comprar algo de carnaza y fiambre para acompañar la cebada liquida). Como hoy ya veniamos bastante mas cargados que el dia anterior, intuyo que la sesion se nos va a hacer mas corta. Pero lo que esta claro es que nuevamente en un momento dado de la noche vamos a perder completamente los papeles y se va a producir una enorme lagura en nuestros recuerdos. Asi que ya veremos como nos despertamos mañana.

lunes, 13 de octubre de 2025

Bajo Aragon 1. El camarero de las gafas

En 1412 la Corona de Aragon perdia a su monarca, Martin el Humano, muerto sin dejar ningun heredero al trono. Ante esta tesitura, representantes de los reinos de Aragon y Valencia y el principado de Cataluña, todos ellos integrantes de la Corona, deciden reunirse en busca de un candidato que tome el puesto de nuevo rey. Esta reunion se produce en la localidad aragonesa de Caspe, y con el tiempo pasara a conocerse como el Compromiso de Caspe. Del cual, por cierto, finalmente salio elegido como nuevo monarca Fernando de Antequera, que de inmediato paso a convertirse en Fernando I de Aragon. ¿Y a que cojones viene ahora esta mini-clase de Historia de España? Pues el caso es que si uno ve una oferta bastante buena de un alojamiento cerca de la localidad en cuestion y tiene un par de dias libres, es dificilmente evitable el visitar un lugar tan supuestamente historico y, de paso, darse un garbeo por unos cuantos pueblecillos mas de los alrededores.

Y es de esta manera como comienza esta pequeña aventura de tres dias por la zona conocida como el Bajo Aragon, donde obviamente esta localizada la comprometida y susodicha localidad de Caspe. Durante dos noches nos alojaremos en un coqueto apartamento de un pequeño pueblo a apenas cinco kilometros de la villa protagonista, de nombre Chiprana, que pronto descubriremos que tambien tiene sus propios encantos, y que se encuentra perfectamente ubicada en la misma vera del gran rio Ebro. Y si, dije "nos alojaremos", en plural. Y es que en esta ocasion nos traemos a otro de esos fantasticos compañeros de viaje, con los que siempre digo que es un peligro irse de aventuras, porque cuando uno no va por ahi solo no sabe muy bien a lo que atenerse, pero con el cual ya tenemos alguna experiencia turistica pasada. Y bastante excesiva, por cierto. Recordemos un viaje titulado "Muerte en Dublin". Por supuesto me estoy refiriendo a nuestro querido colega "el joven".

Y aqui comienza todo. El joven finaliza su jornada laboral a las tres y media de la tarde, y tan solo unos pocos minutos mas tarde ya le estoy recogiendo con mi automovil en la puerta de Chang (de este establecimiento ya hablaremos otro dia, que tambien tiene tela). Algo mas de tres horas de ruta y ya un pack entero de cervezas en el maletero. Equipaje no, pero mamoneo que no falte. Empezamos bien. Y lo cierto es que la ruta se hace amena e incluso mas rapida de lo que pensabamos en un principio. Hasta el punto de que cuando apenas estamos a una media hora de destino veo que vamos con una hora de antelacion sobre el horario previsto. No interesa llegar demasiado temprano porque la señora que nos tiene que dar las llaves del apartamento no esta disponible hasta las siete y media, y tampoco es cuestion de quedarse plantados en la puerta esperando. Asi que, bueno, pues hacemos una paradita y nos tomamos la primera chelita del dia, ¿no, joven? "Claro, claro. Vamos a buscar un bar de carretera". Mira, ahi, Hostal Las Ventas, justo al lado de la misma carretera, no tenemos ni que desviarnos de la ruta... Y empieza el show.

Nada mas abrir la puerta y penetrar en el local, vemos a un tipejo rarisimo detras de la barra. Gafas de culo de vaso, cara de sapo, medio calvo por la coronilla... y pegando alaridos como si no hubiera un mañana. ¿Que cojones le pasa a ese tio? Incluso el joven me sugiere que lo mas seguro es que tenga una tara mental, porque habla como el tipico retrasado que no hace mas que pegar alaridos y decir frases inconexas sin sentido. Ademas con un deje muy raro, como si efectivamente tuviera unas cuantas neuronas defectuosas. Bueno, que mas da. Nosotros a lo nuestro. Tu, tio raro, pon dos cervezas, anda. "¿Cervezaaaaa? Aaaaaah", comienza a gritar a lo loco el tipo como si solo mencionar esa palabra le activara un resorte de felicidad descontrolada. "Es que aun voy contento de ayeeeer", continua berreando el chalado mientras muestra su perturbada sonrisa carente de varias piezas dentales. Joder, donde nos hemos metido.

Seguramente el camata este es, tal y como observa el joven, medio subnormal, pero es que ademas esta claro que va pasadisimo de todo. Y no creo que sea tema del dia anterior, porque ya son casi las siete de la tarde y este va en su punto algido. "¿Cervezaaaaa? Aaaaaaah", vuelve a berrear ante un viejo que le pide tambien una de jugo de cebada. "Y estas dos mas por cortesia de la casaaaaa", y el tipo se vuelve a girar hacia nosotros y nos pone dos chelas mas que ni hemos pedido. "Invito yoooo, aaaaah". Obviamente no rechazamos la invitacion y nos ponemos manos a la obra con la segunda ronda. Y ya que ha sido tan amable, yo le intento dar algo de conversacion hablandole sobre una bufanda futbolera que tiene colgada de la pared. CF Valdealgorfa, el pueblo donde esta ubicado este curioso bar de carretera, logicamente. "¿Van de verde y blanco?", pregunto yo. "Y yo voy de negrooooo, aaaaah", responde nuestro entrañable anfitrion, que continua con su verborrea a alaridos sin que nadie ya le pregunte nada mas. "Yo siempre que me voy de juerga le digo a mi mujer a donde voy, eso si, cuando voy a los sitios de lucecitas de colores no se lo digo, aaaaaah"...

Finalmente el joven me indica que es mejor que nos bebamos estas rapidito y nos vayamos cuanto antes, porque tal y como se esta exhacerbando este tio, todo sea que acabemos bastante mal, ya que es capaz de seguir poniendonos rondas gratis y luego llevarnos por ahi de lucecitas de colores. Vale, va, salgamos del Hostal Las Ventas de los horrores y subamos al coche. Pero el caso es que ya fuera en el parking, y junto a la carretera donde pasan constantemente ruidosos automoviles, seguimos oyendo los berridos del puto chalado de las gafas. El joven se echa las manos a la cabeza porque, bien pensado, esta ha sido la primera parada de todo el viaje y, si ya hemos empezado con semejante tarado, ¿que sera lo proximo? ¿Estara todo el mundo igual de perturbado por estos lares? Pues bueno, ya os anticipo que el resto de gente con la que vamos a tratar hoy tampoco va a ser demasiado normal.

Llegamos a Chiprana. Tipico pueblecito que esta en varias alturas porque esta construido en la ladera de una pequeña colina. Bastante bonito y tipico, pero desierto. No vemos un alma por las dos o tres calles que recorremos hasta llegar al alojamiento. Y de pronto aparece la propietaria del apartamento. Señora de unos sesenta años de aspecto mas o menos normal pero con la cara larga de tristeza hasta el suelo. Joder, ni que viniera de un entierro. "Hola, acabo de salir de un entierro", nos espeta con voz grave y de duelo. ¿Se le ha muerto el marido o que? Porque vaya cara... "Todo el pueblo esta en la iglesia, en el entierro". Ya, vale, vale, que es todo muy triste, pero denos ya las putas llaves que tenemos ahi una caja de chelas y queremos empezar la fiesta. Y anime esa cara, señora. O mejor aun, vayase al Hostal Las Ventas y vera la fiestita que tiene alli montada el camata.

En fin, que ya estamos alojados. Pero una caja de cervezas para los dos para toda la noche... no lo veo claro. Mira, seguro que la tienda del pueblo aun esta abierta que no son ni las ocho. Vamos a aprovisionar antes de que sea tarde y luego si eso ya investigamos porque seguro que tambien hay algun bar. Dicho y hecho. Salimos pueblo abajo a todo correr a por nuestras viandas y, curiosamente, ahora si, nos cruzamos con todos los putos habitantes del lugar, que estan saliendo en tropel de la iglesia. En una de estas, se me ocurre que podriamos entrar a ver el ataud y presentar nuestros respetos al fiambre, pero la cara de sed etilica del joven hace que ni siquiera se lo plantee. El tipo va absolutamente desesperado en su caza de mas latas de cerveza, que por supuesto complementamos con algo de carne y fiambre para ir picando mientras nos chuzamos. No todo va a ser liquido.

Con todas las provisiones ya a buen recaudo, es hora de salir a investigar el tema de los bares. Pronto nos damos cuenta de que solo hay dos. Uno junto a la piscina y polideportivo municipal, muy habilmente llamado "Las Piscinas" y luego un supuesto restaurante llamado "Mirador", nombre que viene dado, supongo, porque justo al lado hay un mirador con una muy bonita vista al rio Ebro. Y digo lo de supuesto restaurante porque no vemos que alli se sirva ningun tipo de comida ni que haya carta ni nada por el estilo. Pero bueno, en la puerta pone restaurante. Quiza mañana intentemos comer algo y a ver que nos dicen. Y a todo esto, que la noche ya cae sobre la villa y nosotros nos hacemos un par de rondas en cada uno de los susodichos abrevaderos. Que no decaiga.

Ya completamente a oscuras, la siguiente actividad va a ser pasear un poco hasta la rotonda de entrada al pueblo, donde hay un extraño monumento que es una carreta y debajo el nombre Chiprana resaltado con lucecitas de colores. Esperate que no fueran estas luces a las que se refiriera el tarado de Las Ventas. Y nosotros pensando mal de el. Pobrecito. Y bueno, que entre la oscuridad y que el pueblo no da mucho mas de si, pues casi que mejor nos retiramos ya y empezamos a dar cuenta de las chelas que hemos comprado, ¿no? Pues ahi que vamos. Carnaza en la sarten, picoteo y a abrir y vaciar una cervecita tras otra. Y mas, y mas, y mas...

En una de estas, y ya bastante cocidos, se me ocurre la idea de buscar el Hostal Las Ventas en Google Maps. A ver si alguien ha dejado alguna review advirtiendo del chalado, que quiza debimos haber leido antes de entrar al lugar. ¿Una? Je, el tio es el puto protagonista de todas las reviews. El camarero de las gafas tal, el camarero de las gafas cual... Eso si, practicamente todas dejan una sola estrella y se quejan de la cantidad de mierda del baño y lo surrealista y cutre del local en si. Vamos, que acertamos de pleno. En fin, por suerte ahora ya estamos bien surtidos de chela para toda la noche y no deberiamos de tener ningun sobresalto mas hasta que mañana por la mañana nos despertemos con una buena resaca. ¿O quiza si?

 
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