
Y entre los muchos aludidos en esta nueva aparición del fantasma fuengirolés está el ya mencionado más arriba, el estrepitoso Gaspar Llamazares, personaje que con su mal hacer político y su actitud cavernícola ha terminado por sumir a la que otrora fue la fuerza política de izquierdas por excelencia en la crisis más brutal que jamás se haya visto en un partido político en los últimos tiempos. Pues bien, don Julio no se corta lo más mínimo a la hora de calificarle como un inútil. Insultando sin contemplaciones a los miembros de este partido que pactan con terroristas en Vascongadas y pidiendo responsabilidades al propio Llamazares por los pactos de gobierno con un PSOE que ni hace políticas de izquierdas ni entrega nada a cambio a IU. Durísimas críticas a aquellos que van contra el PP por sistema, y sin ni tan siquiera ojear las propuestas de este partido. Y peores calificativos todavía a los que dicen amén también por sistema a un PSOE de corte totalitario y con una política más de derechas que la de Blas Piñar.
Y precisamente los nacionalsociatas fueron el siguiente blanco de ira del señor Anguita. Bobadas, calumnias y chorradas son algunos de los adjetivos utilizados para referirse a los diferentes proyectos de ley que el caudillo iluminado ZP y su pandilla de cerdos babosos han ido exponiendo y aprobando a lo largo de los últimos años. Especial mención hizo el gran califa a la política económica y laboral llevada a cabo por estos enfermos mentales. Las medidas económicas las calificó como desastrosas y de un niño de parvulario, mientras que los temas laborales que tantos parados y desastres familiares están causando los comparó con los de un dictador bananero. Especial hincapié hizo en lo patéticos que le parecían los que calificaba como "nuevos progres", una raza de pastosos malintencionados e intolerantes que parecían estar guiando cual bobos palmeros al desgobierno del Hitler pucelano.
Recaditos para todo y para todos, y lo que mucho jode a algunos es que con más razón que un santo. A ver si algunos niñatos radicales agilipollados que tanto presumen de su izquierdosidad se van dando cuenta de quién es realmente el que ostenta la bandera de la izquierda en España. A ver si de una puta vez los progrenazis se quitan las caretas y dicen lo que son, malas personas al servicio de un maldito dictador iluminado. A ver si de una jodida vez las aguas vuelven a su cauce y ese enfermo mental depravado de Rodríguez Zapatero vuelve al estercolero del que nunca debió salir. A ver si el señor Julio Anguita tiene los redaños para volver a hacer política como él sabe y en España tenemos al fin partidos serios de izquierdas, derechas y centro y dejamos a los esquizofrénicos perturbados y a los maleantes votar a ese nido de cucarachas contaminadas que es el puto PSOE.