jueves, 7 de octubre de 2010

Ruta por el norte de Escocia 1: Ullapool

Para llegar a Ullapool, si vienes desde el sur, lo lógico es remontar el Lago Ness hasta llegar a Inverness y allí coger una carretera medianamente principal que nos lleva hasta la mencionada localidad. Pero para quien no tenga prisa, recomendaría otra ruta alternativa, un pelín más larga, que se inicia al tomar en Invergarry el desvío hacia la isla de Skye. Aparte de contemplar los hermosos parajes del Loch Cluanie y parar a comer en una especie de posada (la única construcción en muchos kilómetros a la redonda) donde hay un extraño loro que habla español, esta carretera también nos lleva a la obligada parada en el Eilean Donan Castle, famoso por aparecer en pelis tales como Los Inmortales o El Mundo Nunca Es Suficiente. Ya sólo nos queda un poco más adelante, en la localidad de Auchtertyre, coger el desvío a la izquierda que nos llevará en dirección al norte, por una carretera bastante más divertida para los amantes de la conducción y prácticamente desierta. Momento pues, para disfrutar de los hermosos paisajes del norte de Escocia.

El principal problema que vamos a tener en todo este recorrido, y ya desde que dejamos la carretera principal en Invergarry, es que apenas si vamos a cruzarnos con nadie, y a medida que vayamos subiendo por el mapa, cada vez menos. Esta muy bien que a uno le gusta la soledad, pero antes que se asegure de que el coche va bien cargadito de combustible porque pueden pasar más de doscientas millas de desesperación esperando a encontrar una gasolinera. Suele acontecer que en este mundo las cosas nunca están bien repartidas, es por ello que, sí, al final encontraremos un abrevadero para nuestro vehículo, pero eso será cuando finalmente lleguemos a Ullapool. Y no una, sino tres gasolineras en una pequeña población que apenas si tiene tres o cuatro calles y, eso sí, un supermercado Tesco que muchas grandes capitales europeas envidiarían. Se trata evidentemente, a pesar de su pequeño tamaño, de la ciudad centro neurálgico de toda esta zona que hemos recorrido y gran parte de la que aún nos queda por recorrer.

Lo malo es que Ullapool es excesivamente turística, y eso que tampoco tiene un nombre excesivamente reconocido más allá de las fronteras británicas, pero italianos, españoles, franceses y demás especímenes venidos de toda Europa y más allá, inundan las calles de una localidad que, si no fuera por todo este movimiento, no sería más que un pueblucho desde que el sale un ferry a la isla de Lewis. De todas formas es recomendable hacer noche en la ciudad, básicamente porque en muchos kilómetros ya no vamos a encontrar ningún otro lugar donde poder reposar, y además en ciertas épocas del año oscurece excesivamente pronto y el frío se hace bastante intenso. Por si aún no estamos convencidos, recorremos el paseo marítimo e investigamos las diferentes tabernas del lugar para enchufarnos unas pintas de cerveza y algo de seafood. Bah, no está tan mal, incluso los lugareños son bastante simpáticos y en el primer B&B en el que hemos entrado preguntando por habitación nos ha salido una rubia cuarentona de bastante buen ver. Éste es nuestro sitio.
 
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