sábado, 6 de noviembre de 2010

Dictadura ante las pensiones y más feminazis

Mi aplauso del día va a ir para Soraya Sáenz de Santamaría y el cabreo monumental que agarró cuando los putos fascistas nazisociatas psoístas se negaron a debatir las enmiendas del PP para subir las pensiones a nuestros mayores. El partido de la oposición está dormido, especialmente su líder, un tipo que ya ha perdido dos elecciones y sigue con su misma estrategia de buenismo y poner siempre la otra mejilla para una nueva bofetada por parte del despótico y miserable desgobierno. Pero mira, ayer esta mujer, la cual cada día me cae mejor, todo hay que decirlo, plantó sus ovarios delante de los manipulados medios de desinformación y lo dijo todo bien clarito. Vivimos en una dictadura donde manda la hijoputez, donde un señor de setenta años que lleva toda la vida trabajando se puede quedar en la calle con una mano delante y otra detrás porque a un ejecutivo sinvergüenza, malvado y desalmado hasta la saciedad le sale de sus santos cojones. Ya lo dicen en sus manuales lavacerebros de mierducación para la ciudadanía, "hay que maltratar al hombre mayor porque si no cometeremos sus mismos errores". Y se lo toman al pie de la letra los muy hijos de Satanás.

Ya no es de extrema gravedad lo que quieren hacer con los pensionistas, abandonarlos a su suerte con 300 eurillos y a muchos incluso con cero, lo más deleznable y asqueroso es la chulería con que directamente sueltan a los cuatro vientos que no se puede debatir nada a este respecto. Pues es lo que hay, dictadura pura y dura, y éstos son los hijos de puta que se llenan la boca con el talante, la tolerancia y las libertades. O hace usted lo que yo digo o es un facha, ahí está la libertad con la que nos obsequian estos auténticos liberticidas nazisociatas. A ver si de una puta vez el aborregamiento generalizado pasa a darse cuenta de lo que realmente se ha apoltronado en el poder en este país, qué pandilla de lunáticos, descerebrados, inútiles, anormales y dictadores intolerantes nos está controlando, y más aún, jodiendo nuestras vidas. Pero no, estamos en una nación llena de borricos y subnormales que prefieren preguntar a Belén Esteban si se ha follado a su guardaespaldas o insultarse mutuamente en el enésimo partido del siglo, antes que intentar poner remedio a una situación desesperada para millones de familias españolas que por la cara bonita de unos soberanos hijos de la gran puta, están en la ruina total y muriéndose de hambre.

Para cerrar el día, un caso del que me acabo de enterar y que da una idea de la sociedad de mierda que este desgobierno ha creado. Señora solterona de cuarenta y largos que es despedida de la peluquería en que trabaja. Durante un año le parece de puta madre estar cobrando subsidio y rascándose los pelos del coño en casa porque bueno, ya saldrá otro trabajo cuando se le acabe el cuento. Pero llega el día en que el dinero de papá estado se acaba para ella y tampoco encuentra empleo porque Zetaparo es un puto inútil de mierda. La señora se ve en la puta calle y sin un chusco de pan que echar a su boca y entonces tiene una genial ocurrencia, denunciar por acoso sexual a su antiguo jefe, más de un año después de que éste la despidiera. Así, con todo el morro. Y como el ex-jefe en cuestión tiene polla, pues presunción de culpabilidad para el hombre que, así de buenas a primeras, ya se ha encontrado con que la policía se lo ha llevado al calabozo sin pedir ni dar ninguna explicación. Patético, pero es lo que queremos, ¿no? Voten Zetamierdas, queridas feminazis. Ya veremos cómo acaba el tema, pero seguro que nada bien, especialmente para el pobre ex-jefe. Es lo que tiene ser hombre en esta España del absurdo nazisociata.
 
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