jueves, 30 de abril de 2009

Multas a insolventes

Estamos en la España de la censura y el totalitarismo represor. Nuestras libertades más elementales han sido reducidas hasta lo inimaginable, pero aquí sigue sin pasar nada porque por lo visto es supermegaprogreguay estar bajo los designios de unos nazis despóticos de mierda. Como por el simple hecho de conducir ya ha llegado un momento en que directamente se te puede echar contra una pared con malos modos y cachearte como a un vulgar delincuente hasta encontrarte el punto flaco por el cual enmerdarte, lo más lógico es, como decía un viejo amigo al cual le faltan unos cuantos tornillos pero cuyo raciocinio está en perfecto estado, directamente ni pagar cualquier tipo de multa que estos hijos de puta se saquen de la manga como elemento recaudatorio para conseguir un dinero que no pueden lograr por sus méritos laborales, puesto que son unos jodidos inútiles. Para ser más claros, a la mierda con pagar las multas de tráfico, que se las coman con patatas. Ya me pueden pillar borracho, a trescientos por hora, sin cinturón, luces, seguro, triángulos ni chaleco reflector. Ya puedo ir con una furgoneta que lleve más de diez años sin pasar la ITV y cargada hasta los topes de todo tipo de elementos peligrosos, que me pongan la sanción que me pongan no la pienso pagar.

¿Y por qué no voy a pagarla? Pues básicamente porque gracias a esos mismos hijos de puta que han instalado estas nuevas leyes represivas, no tengo ni un puto duro. Oigan, que me la suda, es que ya la cantinela de meterme en el talego hasta me la trae floja, incluso me harían un gran favor porque así podría comer gratis, cosa que ya no puedo hacer en el comedor social porque lo cerraron a causa de que la gente que allí comía opinaba en contra el puto PSOE. Será que estos malparidos quieren que aquéllos a quienes han arruinado la vida encima les rindan pleitesía. Anda y chupadme la polla, hijos de mala madre nazisociatas, que os den por el culo a todos hasta que sangréis y después volaos todos la puta sesera, malnacidos de los cojones. Seguid comiendo el tarro a todos vuestros zombies imbéciles que conmigo no vais a poder, si queréis abatirme tendréis que matarme, cobardes de mierda. Sois tan hijos de puta que tras arruinar las vidas de las personas, las intentáis matar de hambre y encima aún tenéis la enfermiza fijación que querer que todos tengan vuestras perturbadas ideas de mierda. Y no tenéis más desvergüenza que, además intentar robar a los pobres con vuestros jodidos impuestos revolucionarios en forma de sanciones. Pues que os den por el culo, nazisociatas de mierda.

Hemos llegado a que soy un puto insolvente e indigente en mi propio país. Hemos conseguido que un puto negro selvático caníbal o un sudakón delincuente tenga más dinero, más trabajo, más derechos y más ventajismos que yo, el autóctono. Porque a estos apestosos delincuentes venidos de más allá de los mares no se les multa, no se les detiene y no se les encarcela. Eso no se puede hacer porque pobrecitos necesitan tener cuantas más ventajas y mierdas sociales nazisociatas mejor. Esto es RACISMO puro y duro, racismo antiespañol, xenofobia obsesiva por todo aquello que sea blanco y nacional, un apartheid creado por auténticos perturbados y enfermos mentales que provoca sonrojo e incredulidad visto desde cualquier otro país del planeta. Nos hemos convertido en el jodido estercolero del mundo y encima un puñado de anormales esquizofrénicos nazisociatas se dedican a alimentar la mierda, y lo hacen a base de nuestras propias entrañas. Mientras tanto ya somos más de cinco millones de parados, muchos de ellos en la más completa de las indigencias. A todos nos pueden seguir poniendo las sanciones que les salgan de los cojones, porque al final todas las va a pagar la puta madre que parió a Zetaparo, a muchos ya se nos han hinchado los cojones y aquí no pagamos ni un duro más.
 
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